Guía de: Arquitectura

De Maitencillo a Zapallar, litoral central en crisis

El crecimiento desmedido e inorgánico del litoral central destruye la idea de que si la mayoría de las partes son buenas entonces el conjunto será bueno. En urbanismo, a lo menos, no funciona.

Para los que tenemos una historia relacionada con frecuentes visitas al litoral central chileno, específicamente la zona entre Maitencillo y Zapallar, resulta increíble ver los cambios que ha experimentado este sector en los últimos 10 años. De pronto la segunda vivienda pasó a ser, para muchos, un artículo de primera necesidad.

Litoral crisis
Foto: Juan Eduardo López, El Mercurio

De pronto la segunda vivienda pasó a ser, para muchos, un artículo de primera necesidad.

Emprendimientos como Costa Cachagua, la 2 Etapa de Marbella, Pinares, Cantagua, Zapallar Norte, Costa Mai, Punta Pite son algunos de los Loteos de viviendas y Edificios de Departamentos que mantienen oferta siempre aledaños a la Ruta Costera F-30.

Esta condición ha cambiado por completo la morfología del lugar, dejando atrás el espíritu pueblerino de Maitencillo, Laguna, Cachagua y Zapallar. La aparición de cadenas de supermercados, playas de estacionamientos pagados, ferreterías y farmacias, todo esto como respuesta a un incremento descontrolado de la densidad poblacional estacionaria del lugar pronostica un futuro incierto a la zona.

Las medidas relacionadas con planificación y mejoras viales reaccionan tardíamente, mucho más en municipios sin experiencia en estas lides. En unos años más, los mismos que colaboraron con el desastre solicitarán a las autoridades soluciones inviables.

En este contexto, Cantagua se configura como la guía a seguir, equilibrando muy bien densidad, excelente paisajismo y una infraestructura apropiada, todo esto sumado a la  libertad en el desarrollo de la arquitectura de cada una de las viviendas.

El otro extremo lo representa Costa Cachagua, quizás el condominio más invasivo. A través de un modelo inmobiliario muy exitoso, son decenas de edificios de 4 o 5 pisos que se han apropiado de todo el cerro que mira hacia La Laguna, presentando una propuesta vial, pasisajística y arquitectónica bastante menos sofisticada que Cantagua. Marbella, estrenando nuevos dueños, presenta una renovada imagen y en consecuencia un fuerte crecimiento en viviendas y departamentos.

Si se dejan crecer estos megaproyectos libremente y se continúa con esta política de expansión indiscriminada del sector, en pocos años lo que terminará ocurriendo es que los visitantes terminarán por echar a los habitantes, a quienes ya no les bastará con el dinero que queda en verano después de la invasión, ya que la llegada del retail al sector los hará desaparecer.  Como ambas variables son imposibles de detener, lo que queda por hacer, es salvar la Integridad del sector congelando el desarrollo de nuevos emprendimientos.

Litroal crisis
Foto:Ignacio Vicuña

Vista de Condominio Cantagua

Según Censo del año 2002, la población de la comuna de Zapallar se duplicaba en les meses de Enero y Febrero. Como la tendencia es al crecimiento de población estacional y la disminución de habitantes, es de esperar que los resultados del próximo censo (año 2012) revelen una tendencia pelirosa para la sustentabilidad del lugar, “tendremos el primer ghetto vacacional en Chile, donde toda su infraestructura pública ha sido financiada por el estado”.

¿Es esto una problemática urbana? Sí. Los equilibrios necesarios para sustentar las comunidades en el futuro son responsabilidad de las autoridades, y las orientaciones y definiciones respecto de esto debieran surjir de los organismos públicos que velan por estos intereses. El siempre complejo equilibrio entre intereses económicos y desarrollo sustentable debe ser garantizado por el estado, aunque los interesados particulares muchas veces sean parte del gobierno.

Este lugar es quizás el punto neurálgico dónde se enfrentan los intereses económicos (todos los grandes empresarios tienen a lo menos una propiedad en el sector), la desregulación ( un municipio sin poder y un plano regulador anacrónico ) y el poder político ( políticos de izquierda y derecha veranean en el sector).

Como verán, nuestro Litoral ABC1 está a la deriva y nadie está dispuesto a salvarlo. La pregunta no es ¿Salvarlo de qué?, la pregunta es ¿Salvarlo de quién?. La clase media que en algún momento disfrutó del lugar, tendrá que conformarse con desplazarse a otros horizontes.

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