Guía de: Autos

25 años del mejor superdeportivo de todos los tiempos

Fue una respuesta a la exigencia de un auto rápido en los años ochenta. Porsche ya había puesto la vara muy alta con el 959. Ferrari respondió con algo más sencillo, pero mucho más brutal.

Si hablamos de autos rápidos, hay muchos, pero sin lugar a dudas, hay autos deportivos icónicos por década. La Ferrari F40, denominada así por su fundador, Enzo Ferrari para conmemorar los 40 años de existencia de la marca italiana.

A pesar de que el título del auto más rápido en los años 80′ se lo queda el YellowBird de Ruf (casa alemana que modifica Porsches), sin lugar a dudas la brutalidad, diseño y popularidad de la Ferrari, la inscribieron como el auto más rápido en aquellos años.

Reunión en Italia por el 25º aniversario de la F40

A principios de los 80′ Ferrari ponía en la mesa la bella 288 GTO y 400 hp de potencia, pero Porsche superaba esa cifra algunos años después con el avanzadísimo 959 y más de 450 hp.

Se acercaba el aniversario 40º de la marca italiana y algo debían hacer para contestar a Porsche. En pleno apogeo de los motores Turbo en la Fórmula 1, la respuesta fue sencilla -mucho más sencilla que la de Porsche-, fue un brutal chasis ultraligero con un motor central-trasero de 3,6 litros, dos turbos y 478 hp que lanzaban este extremista auto más allá de los 320 km/hr.

Su diseño, totalmente heredado de la Fórmula 1 de aquellos años, era totalmente diferente a cualquier otro auto, el diseño fue notoriamente funcional y no estético, su alerón trasero, casi desproporcionado, era una pieza totalmente funcional y vital para su estabilidad. Fondo plano, cabina en Kevlar, y una cuarentena de aberturas de carrocería, todas funcionales para refrigerar partes funcionales del auto. Interesante es saber que no tenía radio, navegador, espejos electricos, alzavidrios y tampoco manillas para abrir las puertas, solo cuerdas para lograrlo. En la versión europea, tampoco tenía ventanillas, sólo un pequeño cuadrado de plexiglás que se corría y podía entrar “algo de aire”.

Muchas de las tomas de aire eran llamadas tipo NACA, hoy NASA, institución que diseñó estas aberturas y que aumentaban la velocidad del aire con su particular forma.

Brutales características

Todas sus características, lo hacían superar los 320 kmm/hr, acelerar de 0 a 200 km/hr en 12 segundos y a 100 en 4 segundos.
Su brutalidad estaba presente en cada rincón, escupía fuego por sus 3 escapes, suspensión dura, un aire acondicionado poco funcional, y un silenciador que parecía sólo de adorno, lo convertían en un auto para puristas apasionados.

Como todos los superdeportivos de Ferrari, estaba previsto un número limitado de unidades, cerca de 400 para fabricar, y debido a su éxito, se terminaron fabricando más de mil para finales de 1991.

Hoy se recuerda porque fue el último auto diseñado, construido y lanzado por el propio Enzo Ferrari, que falleció un año después (1988), 25 años que no se le notan por ningún lado, un automóvil destinado a permanecer joven eternamente.

Aquí un completo análisis al auto, por Jeremy Clarkson, de Top Gear Inglaterra, quienes lo calificaron como el mejor super deportivo de todos los tiempos:

*por favor, vean la cara y expresión de Jeremy al probarlo!

El testimonio del sonido en la versión LM

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