Ima ninja, ¿cómo es el guerrero ninja moderno?

Desde principios de los 70', las antiguas enseñanzas del ninja traspasaron las fronteras orientales para llegar a Occidente. Hoy cualquiera puede estudiarlas, cualquiera capaz de adaptarse y perseverar.

¿Habías pensado alguna vez que existe mucha gente que actualmente estudia las enseñanzas de estos antiguos guerreros y que las utiliza como una filosofía de vida para tratar de convivir mejor con el entorno que les rodea? Hombres, mujeres, madres, padres, abogados, médicos, arquitectos, profesores, músicos, ingenieros, estudiantes de colegio y universitarios, militares, policías, personas de diversas tendencias políticas y religiosas, europeos, latinos, orientales, bajos, altos, flacos, gordos, discapacitados, niños y personas de avanzada edad, por nombrar sólo algunos, son los que hoy en día trabajan en forma entusiasta para conservar una cultura ninja que posee cientos de años. Me refiero específicamente a la tradición transmitida por Masaaki Hatsumi, un maestro japonés de artes marciales heredero de varias escuelas ninja que han sobrevivido a los avatares de la historia.

Masaaki Hatsumi nació el 2 de diciembre de 1931 y se inició en las artes de combate practicando boxeo y jūdõ. A la edad de 20 años comenzó a impartir clases de jūdõ en una base militar norteamericana; fue en ese lugar donde se percató que sus alumnos poseían gran destreza para aprender las técnicas enseñadas debido a su fuerza y tamaño.

Ninja
Foto: AP

Masaaki Hatsumi es el mejor ejemplo del Ninja moderno.

Técnicas que los japoneses tardaban años en dominar eran aprendidas por los norteamericanos en sólo unos meses. Ese fue el instante donde Masaaki Hatsumi cuestionó todo lo que había aprendido hasta el momento y se inclinó en una larga búsqueda hacia la verdadera esencia de las artes marciales.

En los años posteriores se acerca al Kobudõ, donde practicó las enseñanzas de antiguas tradiciones guerreras japonesas; y es justamente a través de su maestro de Kobudõ que conoce a Takamatsu Toshitsugu, un respetado maestro con un largo árbol genealógico de guerreros ninja.

Fascinado por Takamatsu Sensei, le solicita ser su alumno y se embarca en 15 años de intenso entrenamiento donde no sólo es instruido en las artes ninja sino también en diversas escuelas samurai que se retroalimentan con las anteriores para potenciar sus formas técnicas y filosóficas. Es así como poco antes de la muerte de Takamatsu Toshitsugu, éste deja como heredero de las escuelas enseñadas a Masaaki Hatsumi, quien posteriormente iniciaría lo que hoy se conoce alrededor del mundo como “Bujinkan”, un sistema que reúne 9 tradiciones marciales del antiguo Japón bajo la mirada de un solo heredero.

Además de ser la máxima autoridad de la Bujinkan, entre muchas otras actividades que desarrolla, Hatsumi Sensei es graduado en medicina de la Universidad de Meiji y hace poco fue inmortalizado en el muro de honor de la Royal Society of Medicine de Londres por ser la cabeza de un método de medicina ancestral conocido como Amatsu Tatara.

La primera vez que pude ver personalmente al Soke Masaaki Hatsumi, me provocó un impacto tremendo. No solamente por ser una verdadera leyenda, sino por la energía que proyecta y muestra en cada entrenamiento. Personas de todo el mundo viajan durante el año a tomar sus clases, con el objetivo de poder captar la esencia marcial que se renueva constantemente. Y es aquí donde el Soke Masaaki Hatsumi hace gran hincapié en la capacidad de adaptación que debe poseer el nuevo guerrero ninja.

Recuerdo que la última vez que estuve en una de sus clases, el Soke comentó la importancia de estar alineado con la tecnología, ya que actualmente ésta es una herramienta natural de nuestras vidas que si no sabemos manejar se puede tornar peligrosa como un arma. Simplemente ponte a pensar en los problemas que pueden llegar a acarrear las redes sociales o cualquier otra herramienta tecnológica si es manipulada con mala intención. La misma premisa corre para cualquier tipo de herramienta; por ejemplo un cuchillo, lo puedes usar tanto para cocinar una exquisita comida como para atacar a alguien y herirlo. Es aquí donde nos damos cuenta que un cuchillo no es peligroso, el peligroso es el ser humano que le da movimiento e intención.

A modo personal creo que las enseñanzas del Ima ninja (“Ima” significa “ahora, momento actual” en japonés) transmitidas por Masaaki Hatsumi trabajan profundamente sobre la dimensión del espíritu humano en una sociedad moderna. Al verlo desde fuera, mucha gente piensa que este tipo de estudios instruyen solamente sobre técnicas de combate con y sin armas, incitando de esta forma a la violencia; pero la realidad es que dichas técnicas trascienden lo físico para tratar de enseñar cómo manejarnos a nosotros mismos con el fin de no dañarnos ni dañar a nadie en la vida cotidiana con nuestra familia, amigos y todos aquellos que nos rodean.

Adaptarse, perseverar, resistir y ganar sin combatir son sólo algunas de las premisas que deben tratar de seguir todos aquellos que hoy en día desean estudiar las apasionantes enseñanzas del ninja moderno.

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