Guía de: Cultura y Sociedad

¿Qué son las zancadillas culturales?

Si se te cruzan los libros, lees. Si se te cruza la música, escuchas. Entonces, por qué no hacer más zancadillas culturales. Esa es la apuesta.

El fin de semana pasado,  27 y 28 de agosto para ser exacta, me tocó estar en la presentación de uno de los expositores más interesantes que he tenido el placer de escuchar últimamente.

Su nombre es Jorge Melguizo. Cálido y carismático como todo colombiano, genuino como cualquier hombre que habla convencido de lo que dice.

Vino a Chile a dar muchas charlas. Estuvo en la Universidad de Los Lagos en Santiago,  y donde pude escucharlo, fue en la segunda jornada presencial del diplomado en gestión cultural de la Universidad de Chile, que por séptima vez se realiza junto a la Organización de Estados Iberoamericanos y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, y que esta vez tuvo lugar en el ex edificio de Correos de Valparaíso. Éramos más de 160 los encantados, provenientes de, literalmente, todo el país.

Zancadillas culturales
Foto: El Mercurio

Las zancadillas culturales implican acercar la cultura a la gente.

Pero bueno, vamos a lo importante. Jorge Melguizo es periodista y comunicador social de la Universidad de Antioquía, Colombia. Ha trabajado en diversas universidades, consultorías, ONG, siendo uno de los cargos que más llamo mi atención,  el de Secretario de Cultura Ciudadana  y posteriormente de Desarrollo Social de la ciudad de Medellín, momento en que lideró temas de participación, organizaciones comunitarias, presupuesto participativo, economía social y gerencias territoriales de intervención especial (para hablar de cada uno de estos temas, tendremos tiempo).

Si dijera todo lo que ha hecho probablemente ya no siguen leyendo. Así que para volver a lo importante, vuelvo a las zancadillas. Al relatar ejemplos de cómo Medellín logró tener una transformación social por medio de la cultura, nos transmitió ciertos consejos sencillos que vale la pena compartir y replicar (dio permiso para todo tipo de copia), en todo organismo que se vincule con cultura ciudadana, barrios y municipios, en otras palabras, en toda la cultura.

La metáfora de hacer zancadillas culturales a toda la comunidad  es la clave para dicha trasformación.  Un ejemplo fue el cambiar la Feria del Libro, la que debido a su alto costo y  parrilla cultural poco atractiva no tenía una gran convocatoria, por una Fiesta del libro, ahora  gratuita, realizada en un espacio abierto y con espectáculos de gran atractivo y calidad. La misión: encantar con los libros.

Lo mismo ocurrió con las bibliotecas y centros comunitarios. Su construcción involucró a todos los pobladores relacionados a los oficios necesarios para cada etapa, siendo además los principales invitados a la inauguración y consumidores centrales. Como mencionaba Melguizo cada participante de la construcción de una infraestructura puede tener una camiseta que diga “Yo construí este lugar”,  y en caso de no tenerla, sentir esa pertenencia y apropiación cultural desde la misma elección de qué se va a construir y por qué. Hoy las bibliotecas son parques abiertos.

Otro aspecto interesante, son los horarios en que están abiertos los centros de Computación a Internet de las escuelas: abiertos las 24 horas y dispuestos en lugares estratégicos. Todas las comunas cuentan con los mismos accesos culturales, con el fin de disminuir la brecha social y entregar la cultura como un derecho común. Se trata de que todos puedan disfrutar de lo mismo, sin que eso implique la desaparición de alternativas de consumo cultural privadas, pero sí que no sea el poder adquisitivo la única puerta de entrada.

En Colombia la mayoría de los lugares a los que me refiero no tienen rejas y es posible atravesarlas por completo por un camino central.   No se trata de hacer lo mismo en Chile, de hecho nuestra conectividad es bastante satisfactoria si nos referimos al ejemplo de Internet. Pero sí, que tal como ocurre en los supermercados cuando vamos a comprar solo pan, y se nos cruza el vino o el chocolate y terminamos comprando algo más porque estaba al frente de nuestros ojos, que con la cultura se haga lo mismo.

Si se te cruzan los libros, lees. Si se te cruza la música, escuchas. Esa es una de las primeras metas. Acercarnos y encantar. Ya con esos dos desafíos, tenemos suficientes zancadillas de sumar.

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