Guía de: Energía y sustentabilidad

HidroAysén, el proyecto más conflictivo

Desde parodias hasta descalificaciones, pasando por enormes campañas mediáticas, HidroAysén, el mayor proyecto hidroeléctrico de Chile, desata pasiones entre detractores y defensores. Aquí un resumen de su historia, conflictos y proyecciones.

En cualquier lugar donde se mencione “HidroAysen se crea un debate. Y cómo no, si este es el proyecto eléctrico más conflictivo visto desde hace muchos años en Chile, luego de la central de embalse Ralco que demoró cerca de 10 años en el proceso de ser aprobada y puesta en marcha.

En su momento, Ralco se posicionó como la mayor central hídrica de Chile, con cerca de 500 MW de capacidad instalada. Hoy, HidroAysen supera por mucho esa marca al considerar la construcción de cinco centrales con capacidad total de 2.750 MW, ubicándose en los ríos Baker y Pascua en la región de Aysén.

Hidroaysén
Foto: Juan Eduardo López, El Mercurio

Endesa y Colbún son las empresas detrás del desarrollo del proyecto HidroAysen. En la imagen una de las zonas en que se construirá la central.

A fines de 2004, Endesa (hoy filial de la italiana Enel) inició un proceso de actualización y rediseño de los aprovechamientos hidroeléctricos de las cuencas de estos ríos, incorporando nuevas tecnologías que le permitieron  dar inicio al “Proyecto Hidroeléctrico Aysén”.

Un par de años después (en 2006 para ser exactos) las empresas generadoras, Endesa y Colbún se unen para conformar la entidad HidroAysén, a cargo de desarrollar esta iniciativa que tanta controversia ha generado desde sus inicios.

En respuesta a este anuncio, organizaciones ambientalistas chilenas y extranjeras, entre las más conocidas Patagonia sin Represas e International Rivers, acusan que el proyecto tendrá efectos devastadores en su lugar de instalación, conocido por sus bosques nativos y sus ríos.

Una lucha sin tregua

Las principales falencias que mostró el proyecto en sus inicios fueron el tamaño de sus centrales, a lo que se suma el impacto que tendrá en los ríos Baker y Pascua, además de inundar una superficie que en un principio se extendía por 9.300 hectáreas, pero que luego de algunas modificaciones se redujo a 5.910 hectáreas. A esto debemos sumar su línea  de transmisión de 2.000 km, una de las principales banderas de lucha de los ambientalistas, quienes reclaman que afectaría a 80 comunas repartidas en nueve regiones.

La batalla entre opositores a la central y quienes la consideran indispensable para el desarrollo energético del país (es necesario instalar 10 mil MW para los próximos 10 años) ha detonado intensas disputas en los organismos gubernamentales, como el SEIA, donde se evalúa la factibilidad del proyecto.

Hidroaysén
Foto: El Mercurio

En la zona donde se construirá la central se han instalado grandes carteles oponiéndose a su construcción.

La lucha generada por HidroAysén ha llegado a tal punto que la empresa debió suspender por nueve meses el plazo para responder dudas sobre el proyecto. Esto ante más de 4 mil observaciones ciudadanas y 3.150 observaciones provenientes de 36 servicios públicos, enviadas durante el periodo de participación ciudadana, dentro del proceso de evaluación ambiental.

En lo que se refiere al apoyo gubernamental hacia HidroAysén, el Estado siempre lo ha considerado como un proyecto importante para el país, sobre todo si se llega a realizar una interconexión entre los sistemas SIC y SING, que permitiría transmitir su energía a faenas mineras que hoy se abastecen, principalmente, de termoeléctricas.

Pero fue en 2010 cuando el Gobierno de Sebastián Piñera dio un fuerte espaldarazo a la iniciativa de Colbún y Endesa, luego de que en octubre el, en ese entonces, ministro de Energía, Ricardo Raineri, entregara su absoluto respaldo al proyecto, manifestándose también a favor de la Termoeléctrica Castilla (otra historia).

Hoy, si bien no hay certeza de que se vayan a aprobar las centrales en Aysén, la iniciativa poco a poco ha ido ganando terreno con importantes logros, como la obtención de nuevos derechos de agua, otorgados por la DGA que acogió un recurso de reconsideración presentado por la empresa, luego de que en 2008 la solicitud por estos derechos fuera rechazada. En tanto, opositores al proyecto tildaron de ilegal esta última medida.

Esta aprobación, clave para el proyecto, permitirá a Endesa y Colbún, construir las cinco centrales propuestas y reducir el área de inundación a los actuales 5.910 hectáreas. Con este nuevo escenario la empresa proyecta iniciar la construcción en 2012, y empezar a operar la primera central entre 2018 y 2019.

Pero no todo está dicho. Opositores al proyecto apuestan al desarrollo de fuentes renovables no convencionales como la mini hidro, eólica o la solar, con un menor impacto ambiental que HidroAysén y con un alto potencial de desarrollo para reemplazar el aporte que esta iniciativa entregará al país.

¿Y ustedes de qué lado están?

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