Guía de: Espiritualidad

¿Cuál es el verdadero significado del éxito?

El éxito puede ser medido desde distintos puntos de vista y, por tanto, no existe una definición única de éste. Más allá de los conceptos, es importante mirar hacia dentro con sinceridad.

En un mundo cada vez más veloz, exigente y competitivo, la concepción del éxito pareciera refugiarse más en la obtención de logros externos y materiales que en la búsqueda de un estilo de vida más integral y equilibrado. Aspectos tales como el reconocimiento popular, contar una excelente posición económica o un buen sitial dentro de la sociedad se han ido conformando en verdaderos valores a anhelar y vivir.

Si bien es cierto no existe nada de malo con lo anterior, es importante que cada uno de nosotros pueda tomarse un momento para ir un poco más allá de nuestros distractores externos y hacer una reflexión personal en torno a nuestra situación actual y nuestros verdaderos deseos y motivaciones.

En ese sentido, desde mi experiencia personal, pude obtener dos importantes conclusiones que lograron devolverme a mi centro y darme cuenta que el éxito tiene una dimensión más simple y profunda de lo que pensamos:

  • El éxito, más que constituir un fin, es el resultado natural de un buen trabajo personal, que nace y se construye desde nosotros mismos.
  • Para ser exitoso, es fundamental sentirnos bien y exitosos con nosotros mismos sin necesitar la aprobación en el resto.
El éxito
Imagen: Aetos

Una de las claves del éxito es atreverse a soñar.

Ahora bien: ¿Existe alguna forma de sentirnos exitosos en este momento, de manera simple y sin necesidad de grandes logros externos?

Libros y autores que hablan acerca del éxito hay muchos y muy diversos. Más que citarlos o enumerarlos, mi intención es compartir  5 acciones que me han servido de mucha utilidad, las cuales si ponemos en práctica, pueden ayudarnos a sentirnos mejor con nosotros mismos en base a una concepción más sencilla e integral del éxito:

  • Ser sobre el hacer: Nuestro día a día suele transcurrir, en muchas ocasiones, sumidos entre un gran volumen de tareas y actividades, y es así como solemos pensar que, mientras más duro trabajemos, más exitosos seremos. Si bien el trabajo duro sí rinde frutos, lo importante está en disfrutar cada momento. Calidad equilibrando cantidad y darle propósito a nuestras labores diarias brindan un sentido más sólido a nuestro  cotidiano.
  • Valorar nuestro presente: Muchas veces ponemos nuestro enfoque únicamente en lograr o anhelar más sin prestar atención a  nuestros propios logros y capacidades actuales. Valorar nuestro presente y agradecer por ello, teniendo claridad sobre lo que ya somos, nos hace ver que, en este momento, tenemos grandes motivos para sentirnos exitosos.
  • Sintonía: Para ser exitosos, es necesaria una concordancia entre nuestro estado interior y exterior. Si basamos nuestro éxito únicamente en las luces o en la aprobación y reconocimiento de los demás, sintiéndonos miserables al estar solos o al final del día, solo nos hará experimentar el éxito de un modo muy pobre y poco duradero. Sentir el éxito y la dicha en cosas sencillas como en la dedicación que ponemos al desplegar nuestras capacidades, nos hace disfrutar mucho más nuestro día a día.
  • Atreverse a soñar: Ser ambicioso y competitivo, más que mirar hacia el lado y desear ser mejor que el resto, implica tomar nuestro poder interior y desear ser la mejor versión que nos podamos imaginar de nosotros mismos. Cuanto más alto soñemos y deseemos, en una escala elevada y tomando pasos concretos en el camino, más y mejores cosas atraeremos hacia nosotros.
  • Siempre seguir adelante: Darnos cuenta que nuestra vida es un constante aprender y que en el proceso de querer ser mejores hay momentos buenos y otros no muy agradables, nos hace concebir el éxito como un camino más que un fin y comprender que, más que fracasos, existen resultados que, en última instancia, siempre han de beneficiarnos.

El éxito puede ser medido desde distintos puntos de vista y, por tanto, no existe una definición única de éste. Más allá de los conceptos, es importante mirar hacia dentro con sinceridad y sentir qué es lo que realmente deseamos para nosotros mismos. Muchas veces, puede que nos encontremos con una gran sorpresa al darnos cuenta que aquello que deseamos se encuentra más al alcance de nuestra mano de lo que pensamos. En este sentido, no dejarnos llevar por lo que el resto conciba necesariamente para nosotros y vivir más basados en la alegría y propósito que en el hacer y el tener, son esenciales para una lograr vida más plena y satisfactoria.

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