Avión espacial secreto de EE.UU.: Nueva y misteriosa misión

La USAF puso en órbita, en su tercera misión (OTV-3), al avión espacial automático X-37B. Misión cuyos objetivos finales son un verdadero misterio.

El pasado martes 11 de diciembre a las 18:03 UTC,, a bordo de un cohete Atlas V (501/AV-034), despegó rumbo a la órbita terrestre (a una órbita baja de 400 Km.), desde el Complejo de Lanzamiento 41 en Cabo Cañaveral (Florida), el avión espacial no tripulado X-37B, el primero de dos ejemplares construidos con capacidad de retornar a la Tierra por sus propios medios, a semejanza de los transbordadores espaciales.

Lanzamiento Atlas V
Foto: ulalaunch.com

Despegue del cohete Atlas V, transportando al X-37B, en la misión OTV-3.

El vehículo automatizado reutilizable, diseñado y fabricado por Boeing para la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF), efectuó un exitoso primer viaje al espacio OTV-1 (Orbital Test Vehicle) el 22 de abril de 2010 y aterrizó sin complicaciones en diciembre de ese mismo año (luego de 224 días en órbita). Posteriormente, en  junio de 2012, tras 469 días en órbita, un segundo X-37B (lanzado el 5 de marzo de 2011), rompió el récord de permanencia en el espacio para naves espaciales reutilizables.

Un proyecto con múltiples fines

La investigación y desarrollo de este vehículo, liderada por la USAF y Boeing, se orienta a la experimentación de nuevas tecnologías en diseño aeroespacial que  reduzcan riesgos y permitan el desarrollo de nuevos conceptos en plataformas no tripuladas espaciales. En este sentido, el X-37B ha demostrado una mejora considerable de sus capacidades en cada misión.

El programa se inició en 1999 como un proyecto civil, con el X-37A financiado y destinado a la NASA, con el objeto de probar tecnologías de aterrizaje y diferentes modelos de naves espaciales, además de desarrollar un vehículo transportable en los transbordadores espaciales (Space Shuttle ahora retirados del servicio). Esta idea no prosperó y prosiguió entonces el desarrollo del X-37B.

En 2004 el programa pasó a la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada (DARPA, por su sigla en inglés), del Pentágono, como una aeronave espacial automatizada e independiente de tipo militar, cuyo costo, podría ser de unos 1.000 millones de dólares. En 2006 la Fuerza Aérea de EE.UU. tomó el control absoluto de programa.

X-37B
Foto: US Air Force

Nave espacial militar no tripulada X-37B.

El vehículo basado en el diseño del Space Shuttle, ha sido concebido originalmente para ser operado en una órbita de entre 180 a 800 Km. de altitud) y sus dimensiones son: 8,9 m de largo, 2,9 m de alto, una envergadura de 4,5 m, con un peso aproximado de unos 5.400 Kg. Su estructura está confeccionada de materiales compuestos, y es mucho más ligera que la de los transbordadores espaciales. Posee protección térmica de nueva generación, con lozas de cerámica y de silicio de gran vida útil. La nave también está equipada con paneles solares desplegables órbita.

X-37B plataforma
Foto: Boeing/USAF

X-37B En la plataforma previo a su embalaje para el despegue.

En 2011, Boeing habría iniciado los estudios para la versión X-37C, de mayor tamaño que los actuales vehículos, con el objetivo de transportar a una tripulación de hasta seis astronautas.

La secreta misión OTV-3

La misión OTV-3, de un X-37B, es absolutamente clasificada y la USAF no ha dado ninguna información al respecto. El tercer vuelo de este sistema, que es capaz de orbitar en torno a la Tierra durante uno 9 meses, tendrá una duración que depende directamente de la ejecución de los objetivos de la prueba, el rendimiento en órbita del vehículo y las condiciones en el lugar de aterrizaje.

Esta misión es una más, de un programa experimental con el que el Departamento de Defensa quiere asegurarse de disponer de tecnologías y plataformas espaciales “seguras, reutilizables y no tripuladas”.

Fuentes oficiales aseguran que las tecnologías que se están probando incluyen sistemas avanzados de guía, navegación y control, sistemas de protección térmica, la aviónica, las prestaciones de las estructuras resistentes a altas temperaturas y sellos, la reutilización del  aislamiento, el desarrollo de ligeros sistemas de vuelo electromecánicos, así como el vuelo orbital autónomo, la reentrada y aterrizaje.

A diferencia de lo anterior, diversos medios de prensa han especulado que la verdadera función del X-37B es el espionaje e identificación de satélites enemigos, así como ser una plataforma útil en el marco de un potencial conflicto espacial. Y su desarrollo es también una fuerte señal hacia el Gobierno de China, país que esta desarrollando sus propias plataformas y naves espaciales.

A continuación, un video del lanzamiento del X-37B el pasado 11 de diciembre:

También puedes ver las imágenes del retorno del X-37B en su anterior misión de 469 días en órbita a la Tierra.

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