Guía de: Fenómenos Paranormales

Las 10 mejores películas de fantasmas de la historia

El niño que veía fantasmas en “Sexto Sentido” y la niña raptada por espíritus en “Poltergeist” son sólo algunas de las películas más señeras de espectros y apariciones.

El cine de terror ha cautivado a los espectadores de todas las edades desde los inicios mismos del séptimo arte. Y las películas de fantasmas, concretamente, se han instalado sin dificultad en nuestro subconsciente, poniendo los pelos de punta a gente de todas las edades, quizás fascinada y aterrorizada a la vez por la certeza de que existe vida más allá de la muerte. Acá están las cintas más notables:

1.-“Sexto Sentido” (1999, de M. Night Shyamalan)

El pequeño hijo de una madre soltera vive asustado porque tiene un horrible don: ve gente muerta. El niño de 9 años es atendido por el terapeuta Malcolm Crowe (Bruce Willis) que, al final, y sin que él mismo lo sepa, también resulta estar muerto y es uno de los tantos espíritus que Cole ve y escucha. Los últimos minutos del filme y su imprevisto desenlace dejaron estupefactos a millones de espectadores en todo el mundo. Gracias a la ayuda de Crowe, al final de la película el pequeño Cole aprende a convivir con su extraño don tras descubrir una cosa: los espíritus y fantasmas que se le aparecen no saben que están muertos y se le aparecen porque necesitan ayuda, pues no pueden dejar este mundo terrenal porque su vida o sus acciones no han sido concluidas, y tienen un cabo suelto o requieren de un arreglo que sólo una persona viva puede realizar. El mismo Crowe, después de ayudar a Cole (hace años no había podido ayudar a otro pequeño paciente, que terminó enloqueciendo), siente que ahora puede irse tranquilo al Más Allá. La película patentó una de las frases más recordadas en la historia del cine, cuando en la mitad del metraje el niño le confidencia al terapeuta el terrible secreto que lo atormenta: “I see dead people” (“veo gente muerta”). Su estreno provocó un inusitado fenómeno de público y de crítica, algo inusual en las películas de su género. Tuvo seis nominaciones a los premios Oscar, incluyendo mejor película y mejor actor de reparto para el pequeño actor Haley Joel Osment, que interpretaba a Cole.

2.- “El Orfanato” (2007, de Juan Antonio Bayona).

El terror que nace de un entorno familiar, la ternura y la crueldad infantil, el temor a la separación y el amor maternal se conjugan perfectamente en esta magistral ópera prima española. Laura (Belén Rueda) regresa con su marido y su hijo de siete años al orfanato donde creció de niña para convertirlo en una residencia para niños con discapacidad mental. Una vez en la casa, el pequeño Simón, quien es hijo adoptivo de Laura y es portador del virus del VIH, le cuenta a su familia que ha conocido a cinco amigos imaginarios, además de otro niño que se hace llamar Tomás y que lleva una máscara parecida a un saco que le tapa toda la cabeza. La aparición de una vieja trabajadora social llamada Benigna, que trabajó hace años en el orfanato, y la desaparición de Simón, se encadenan en una serie de inesperados acontecimientos que obligan a Laura a sumergirse en el dramático pasado de la casa que de niña fue su hogar.

Laura descubre posteriormente que los cinco amigos imaginarios de su hijo son los fantasmas de sus propios compañeros de juegos infantiles, con quienes ella jugaba en su infancia, y que murieron envenenados por Benigna, en venganza por haber hecho una travesura que le costó la vida a Tomás, su hijo que había nacido con una deformidad facial y que vivía apartado de los demás infantes, en el sótano de la casa. Pero aún así, Laura debe descubrir otra incógnita aún más terrible y que tiene que ver con la desaparición de su hijo Simón. La película fue un suceso de taquilla y crítica en España y también en el resto del mundo. Recaudó casi 80 millones de dólares y estuvo nominada a 61 premios internacionales, de los cuales ganó 31, entre ellos siete premios Goya.

3.- “Poltergeist, Juegos diabólicos” (1982, de Tobe Hooper)

La familia Freelings se muda a una nueva urbanización y a una hermosa casa, ubicada en un tranquilo suburbio de California. Pese a que el padre de familia es agente inmobiliario, ignora que la vivienda fue construida encima de un cementerio indio. Carol Anne, la hija más pequeña, es la primera en contactar a los espíritus que hay en la casa a través de la televisión. La rubia niña, mientras se acerca a la pantalla, es raptada por los espectros y sus padres deben recurrir a una médium y a un grupo de parapsicólogos para poder rescatarla.

Esta cinta está considerada como una de las “cintas malditas” de Hollywood, pues la pequeña Heather O’Rourke, que personificó a Carol Anne, falleció inesperadamente 6 años más tarde, de un shock séptico, cuando sólo tenía 13 años y acababa de terminar el rodaje de la tercera secuela de la cinta. La actriz que interpretaba a su hermana mayor fue asesinada por su novio y otros actores secundarios de la saga también fallecieron imprevistamente.

4.- “El Resplandor” (1980, de Stanley Kubrick)

Basada en un cuento de Stephen King, la película pasó casi inadvertida al momento de su estreno, pero con el tiempo se transformó en un clásico del cine de terror. Jack Torrance (Jack Nicholson), llega a trabajar como guardia de invierno a un solitario hotel, emplazado en un antiguo cementerio indio, en compañía de su mujer e hijo, donde pretende aprovechar la soledad del lugar para escribir una novela. Antes de aceptar el trabajo, el gerente le advierte que el anterior guardia enloqueció y asesinó a toda su familia. Su hijo, que posee premoniciones extrasensoriales, tiene visiones horripilantes sobre la habitación 237, lo que se confirma cuando jugando en su triciclo se topa con los fantasmas de las dos niñas gemelas que fueron asesinadas en ese cuarto.

Torrance también se topa con varias presencias fantasmales en el hotel, entre ellas el fantasma de la madre de las niñas en la misma habitación 237. Finalmente, debido al aislamiento y a la influencia maléfica del lugar, Torrance enloquece e intenta asesinar a su mujer e hijo. La película es una gran indagación psicológica sobre la naturaleza del mal. La escena más famosa de la cinta corresponde al momento en que Jack Torrance comienza a destrozar con un hacha la puerta del baño donde se ocultan su mujer e hijo. Tras asomar su cara en un orificio de la puerta y con una sarcástica y malévola sonrisa, exclama: “Here is johnny” (“aquí esta Johnny”). La frase no figuraba en el guión y fue improvisada por Jack Nicholson.

La película finaliza con una toma de una vieja fotografía en blanco y negro colgada dentro del hotel, fechada en 1921, donde se ve a Jack Torrance de frac posando en medio de una multitud de invitados, indicando tal vez que éste pertenecía a esa época del hotel y que representa una especie de reencarnación. Uno de los fantasmas, de hecho, en una parte de la película le dice a Torrance: “usted siempre ha sido el vigilante”.

5.- “Los Otros” (2001, de Alejandro Amenábar)

Después de la Segunda Guerra Mundial, Grace (Nicole Kidman) espera la llegada de su marido que aún no regresa de la sangrienta contienda. Entretanto se traslada a vivir a una isla solitaria, en una antigua casa victoriana, junto a su hija Anne y su hijo Nicholas, quienes sufren de una extraña alergia al sol, por lo que las habitaciones del inmueble donde permanecen deben estar en penumbras. Cuando ella contrata a sus tres nuevos sirvientes, descubren que no están solos en la casa. Así, a la luz de las velas, Grace deberá descubrir qué está ocurriendo y quiénes son «los otros» personajes que también están en la casa. El inesperado y brillante final, gracias a una genial vuelta de tuerca en el argumento, transformó a la cinta en un éxito internacional. La película, dirigida por el hispano-chileno Alejandro Amenábar, ganó ocho premios Goya, entre ellos el de mejor película.

6.- “Al Final de la Escalera” (“The Changeling”) (1980, Peter Medak).

Un compositor (George C. Scott), es testigo de un terrible accidente automolístico que le quita la vida a su mujer y a su pequeña hija. Destrozado por la tragedia, se muda a una antigua y solitaria casa para olvidar sucedido y concentrarse en su música. A los pocos días comienzan a suceder cosas extrañas: las teclas del piano se tocan solas, y una ventana del ático se rompe de un pelotazo que alguien ha lanzado desde dentro. Tras tener una visión de un niño sumergido en la tina de un baño, comienza a averiguar más de la casa. Pese a no tener una entrada visible, logra llegar al ático, donde encuentra una pieza de un niño y una pequeña silla de ruedas. Como las visiones y los ruidos persisten, contrata los servicios de una médium, que logra contactarse con el espíritu que habita la casa, y que corresponde a un pequeño niño inválido que fue ahogado.

Cuando revisan la grabación de la sesión, y la médium le pregunta al niño quién lo mató, se escucha un suave susurro infantil que contesta: “Mi padre”. Las pistas llevan a un viejo y adinerado senador, que al parecer fue adoptado cuando niño por el padre asesino, para reemplazar al hijo muerto y no perder un millonario dinero de una herencia. Sin recurrir a espectaculares efectos especiales y gracias al suspenso del argumento y a la excelente interpretación de Scott, la película logra asustar y conmover de veras. Inolvidable es la escena cuando George C. Scott, asustado y exasperado a la vez por la presencia del fantasma, que al parecer le pide su ayuda, toma la pequeña pelota que perteneció al pequeño y la arroja desde un lejano puente, en medio de un bosque, gritando: “¿Qué es lo que quieres de mí?”. Cuando regresa en auto a la casona, se para frente a la gran escalera que da al segundo piso y contempla estupefacto como la misma pelota viene rodando por los escalones hasta detenerse bajo sus pies.

7.- ”Ghost, la Sombra del Amor” (1990, de Jerry Zucker):

Sam Wheat y Molly Jensen (Patrick Swayze y Demi Moore), una joven pareja de enamorados, ve truncada su felicidad cuando son atacados de repente por un ladrón armado en un solitario callejón. Durante un forcejeo, la pistola se dispara, el ladrón sale huyendo y Sam corre en su busca, aunque no logra alcanzarlo. Cuando regresa se lleva una gran sorpresa: se ve a sí mismo muerto, en los brazos de Molly. Sabiendo que está convertido en un fantasma, debe permanecer en la tierra en forma de espectro para salvar a su chica, pues luego descubrirá que su socio y mejor amigo fue quien envío al ladrón para robarle.

Su único nexo con el mundo de los vivos se produce cuando conoce a Oda Mae Brown (Whoopi Goldberg), una divertida y alocada vidente que se gana la vida como médium, estafando a incrédulos y haciéndoles creer que se puede comunicar con sus seres queridos fallecidos. Pero Oda se lleva una gran sorpresa cuando comienza a escuchar a Sam, aunque no puede verlo. Gracias a Oda y a otro fantasma que conoce en el metro de Nueva Cork, quien le enseña a mover y tocar objetos focalizando sus emociones, Sam finalmente logrará advertir a Molly del peligro que corre en manos de su infame socio. Éste, finalmente, también muere y se ve a sí mismo como un fantasma, antes que demoníacas sombras se lo lleven al mundo de ultratumba. El esperanzador final de la cinta, cuando Molly, durante unos breves segundos, puede ver y besar a Sam, antes de que éste se aleje sonriente hacia una resplandeciente luz blanca, emocionó a miles de espectadores. La película ganó dos Premios Oscar, uno a la mejor actriz de reparto (Whoopi Goldberg) y otro al mejor guión original.

8.-“El espinazo del diablo” (2001, Guillermo del Toro).

Entre los muros del orfanato Santa Lucia viven varios niños y adultos aislados de la Guerra Civil que vive España en ese momento. Al lugar, dirigido por dos profesores republicanos, quienes ocultan un pequeño tesoro en lingotes de oro, llega un nuevo interno, Carlos (Fernando Tielve), un niño de 12 años abandonado por su tutor. A poco de llegar, Carlos comienza a toparse con la siniestra figura de otro niño que parece demasiado tímido como para comunicarse con él. Carlos sabe que la visión no es fruto de su imaginación sino que es un auténtico fantasma, que habita en un foso de agua esperando hacer justicia contra la persona que le quitó la vida. Sin embargo, para Carlos la presencia del fantasma no resulta tan inquietante como la presencia de Jacinto (Eduardo Noriega), el violento portero del orfanato, quien parece ser el supuesto asesino del niño muerto.

9.- ”El Aro” (2002, de Gore Verbinski)

Basada en una película japonesa de 1998 llamado “Ringu”, la cinta recaudó unos 130 millones de dólares en todo el mundo. Después de que una joven muere siete días después de haber visto un vídeo maldito, donde primero aparece un aro y después aparece una niña de largo cabello negro y camisón blanco que aparece saliendo de un pozo, la periodista Rachel Keller (Naomi Watts) comienza a investigar el asunto. Pero, tras ver la cinta, recibe una llamada en la que una voz femenina le dice «siete días». La periodista, entonces, debe descubrir cómo librarse de la maldición si no quiere morir en una semana.

En sus pesquisas descubrirá que la niña del video se llamaba Samara (Daveigh Chase), una niña adoptada que fue relegada a vivir en un ático porque le provocaba espantosas visiones a su madrastra. También se enterará que la niña fue asesinada por la mujer y tirada en un pozo, cuyos bordes forman el aro que aparece al principio del video. Después de varias muertes, Rachel localiza el cadáver de Samara, pensando erróneamente que allí se acabará la maldición. Después que uno de sus amigos muere mirando el video, Rachel destruye y quema la cinta original. Pero, preguntándose por qué ella no murió como los demás, recuerda que hizo una copia. En ese momento descubre que el único modo de escaparse y salvar también a su hijo Aidan, que también ha visto el video, es copiar la cinta y mostrarle la copia a alguien más, siguiendo un terrorífico ciclo.

10.- El Cuervo (1994, de Alex Proyas).

En la noche del diablo, la noche antes de Hallowen, el músico de rock Eric Draven (Brandon Lee) y su novia Shelly son atacados brutalmente por una pandilla en su propia casa. Draven muere al ser arrojado por una ventana, mientras la chica, después de ser violada, también encuentra la muerte. Un año después, ayudado por un cuervo, Eric resucita y regresa a la ciudad donde fue ultimado con el único propósito de vengarse. Gracias a la protección del cuervo, su guía espiritual que une el mundo de los vivos con el reino de los muertos, Eric acabará poco a poco con todos los malvados integrantes de la banda.

La película también integra el ranking de películas malditas: Brandon Lee, hijo del mítico actor Bruce Lee, que tenía en ese momento sólo 28 años, murió en pleno rodaje tras ser tiroteado en una escena con una pistola que supuestamente debía de tener balas de salva, pero que tenía en su tambor una bala real. La cinta se terminó usando un doble y retoques digitales por computador.

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