El análisis financiero: una introducción conceptual

¿Cómo se encuentra la salud financiera de la empresa hoy? y ¿cómo esperamos que se encuentre financieramente la compañía en un futuro cercano? El análisis financiero es clave para responder a estas interrogantes.

El análisis financiero es una herramienta que busca determinar dos grandes preguntas: ¿cómo se encuentra la salud financiera de la empresa hoy? y ¿cómo esperamos que se encuentre financieramente la compañía en un futuro cercano? El objetivo más específico del análisis dependerá de quién lo realice.

Accionistas

Foto: El Mercurio

Los accionistas de la empresa, obviamente, están preocupados de su rentabilidad y de obtener ganancias con su inversión.

Algunos potenciales interesados en analizar financieramente una empresa pueden ser los:

  • Acreedores: Están interesados principalmente en la capacidad de pago de la empresa.
  • Accionistas: Están preocupados principalmente de la rentabilidad de la empresa. Les interesa el largo plazo y los riesgos de su inversión. Dentro de estos se cuentan el Riesgo del “negocio” y el Riesgo financiero.
  • Proveedores: les interesa conocer la capacidad de pago de la empresa en el corto plazo.
  • Trabajadores: Buscan estabilidad laboral, es decir permanencia de la empresa en el tiempo.
  • Clientes: les interesa conocer la estabilidad de la empresa.

Para responder a las dos grandes preguntas antes señaladas, hay que realizar dos tipos de análisis:

1.  Análisis hacia el interior de la empresa: esto implica evaluar las fortalezas y debilidades de ésta en ámbitos tales como su capacidad productiva; su posición financiera;  su nivel tecnológico; sus recursos humanos; sus marcas; y su capacidad de distribución.

2.  Análisis del entorno de la empresa: esto implica evaluar las oportunidades y amenazas de ésta en ámbitos tales como su competencia; sus proveedores; su industria; sus clientes; el entorno macroeconómico; y los mercados. Lógicamente el tipo y la profundidad del análisis dependerán del tipo de decisiones que se estén tomando.

También hay que tener presente que el análisis de una empresa debe ser hecho desde dos perspectivas:

I. Análisis de aspectos cuantitativos, en variables tales como:

  • Variables financieras: liquidez, endeudamiento, rentabilidad, etc.
  • Riesgos operacional y financiero.
  • Eficiencia operativa (niveles de actividad).
  • Tendencias de variables críticas: ventas, costos, etc.
  • Incidencia de costos fijos, de gastos financieros.
  • Perfil de endeudamiento: corto versus largo plazo, moneda nacional versus moneda extranjera, endeudamiento a tasa de interés fija o “flotante”.
  • Participación de mercado
  • Crecimiento
Proveedores

Foto: El Mercurio

La principal preocupación de un proveedor frente a una empresa es si tendrá los recursos para pagar sus servicios.

II. Análisis de aspectos cualitativos, en variables tales como:

  • Organización y mecanismos de toma de decisiones.
  • Ciclo de vida del producto.
  • Relaciones laborales.
  • Relación con proveedores.
  • Relación con clientes.
  • Sistemas de control.
  • Propiedad.
  • Regulaciones, juicios, garantías otorgadas.

En cuanto a las fuentes de información, los estados financieros son la fuente más común para realizar el análisis financiero, pero también existen otras fuentes complementarias, tales como revistas de la industria, informaciones de prensa, prospectos e información oral obtenidas en reuniones.

Finalmente, debemos recordar que los Estados Financieros son construidos en base a ciertos “Principios Contables Generalmente Aceptados” (PCGA). De este modo, al utilizar el balance, el estado de resultados y el estado de flujo de efectivo, debemos tener claro las limitaciones que dichos principios contables tienen para los fines de nuestro análisis. Algunos ejemplos concretos de limitaciones de la contabilidad para propósitos del análisis financiero corresponden a:

  • Es información “histórica”; no se trata de proyecciones.
  • Se trata sólo de información que haya sido posible cuantificar, con al menos un “razonable grado de precisión”.
  • Principio del “costo histórico” como base de valoración: normalmente el valor contable de un bien valorado a su costo histórico es distinto de su valor de mercado.
  • Criterio de la “base de devengado” para el reconocimiento de ingresos y gastos: La utilidad contable de una empresa se obtiene luego de aplicar, como criterio de reconocimiento de resultados, la “base de devengado”, que es un concepto muy distinto del de “flujo de caja” de la empresa. De lo anterior se desprende que el resultado contable de una empresa se obtiene en base a cifras que no necesariamente son flujos de caja en el período en que se les reconoce como resultado.

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