Guía de: Fórmula 1

Gran Premio de Malasia: Quiebre en Red Bull por ambición de Vettel

Sebastian Vettel desobedeció voluntariamente las instrucciones de su equipo y “le robó” la victoria a su compañero Mark Webber.

Arde el ambiente en el equipo Red Bull. El tricampeón del mundo desobedeció a su jefe de equipo y se quedó con el Gran Premio de Malasia, a pesar de que el equipo le dijo en varias ocasiones que respetara la prioridad de su compañero, con el que compartió uno de los podios más tensos de los últimos años.

¿Cómo llegamos a esto?

Vettel y Webber fueron intercambiando la punta hasta que, tras el último cambio de neumáticos, el australiano quedó por delante del alemán.

Gran Premio Malasia polémica

Foto: Agencias

Las caras los dicen todo en el podio compartido de Red Bull.

En ese momento, el jefe de equipo (Christian Horner) les indicó el código en clave (multi 21) que indica mantener las posiciones. Esto tenía lógica, pues una lucha por la punta implicaba un desgaste para los neumáticos que podría hacer peligrar el 1-2 que estaba consiguiendo Red Bull con Webber y Vettel. Sin embargo, Vettel no hizo caso y en reiteradas ocasiones atacó a su compañero hasta que logró adelantarlo. A partir de ahí hubo un silencio de muerte en las comunicaciones radiales del equipo, matizado solo por dos frases: “Esto es ridículo, Seb”  y “tienes muchas explicaciones que dar”, esto último apenas cruzó la meta primero.

En el podio, Webber no quería ni mirar a Vettel, el que estaba tomando conciencia recién de lo que había ocurrido. Webber confirmó en la conferencia de prensa en el podio lo que había pasado, y Vettel dijo, poco rato después, que estaba arrepentido de lo que había hecho, y que quería disculparse con Webber y Horner.

Este último se mostró muy molesto cuando un periodista le preguntó si no le dijeron a Vettel que devolviera el lugar a Webber una vez que lo había pasado. “¿Y usted cree que eso hubiera servido de algo?” dijo el austríaco.  “Sebastian tomó una decisión consciente de priorizar sus intereses sobre los del equipo. No tengo la menor duda de que fue intencional”.

Con todo, la reputación de Sebastian Vettel quedó en serio entredicho y el alemán deberá trabajar mucho en su imagen para recuperar lo perdido.

Lo curioso es que al infierno desatado en Red Bull se le unió, aunque en mucho menor tono, la discusión por radio entre Nico Rosberg y su jefe en Mercedes, Ross Brawn, la que fue claramente percibida en la transmisión televisiva.  Rosberg iba cuarto tras su compañero Lewis Hamilton, pero el inglés recibió instrucciones de bajar la velocidad para asegurar que el combustible y los neumáticos llegaran al final de la carrera. Hasta ahí todo bien, salvo que el buen Ross no dejó que Nico pasara a Lewis, aunque el alemán aseguraba que iba mucho más rápido.  Al final de la carrera los tres conversaron y diplomáticamente aseguraron a la prensa que todo estaba arreglado y que no había de qué preocuparse.

Tras estos cuatro iracundos competidores, quinta llegó la Ferrari de Felipe Massa, seguida de Kimi Raikkonen, Nico Hulkenberg, Sergio Pérez y el francés Jean-Eric Vergne en los puestos puntuables.

Como queda el campeonato

¡Queda en llamas! Bueno, más allá de la buena o mala onda entre compañeros de equipo, Vettel está primero con 40 puntos. Luego Raikkonen es segundo con 31, y Webber tercero con 26, cuarto Hamilton con 25, quinto Massa con 22, sexto Alonso con 18, séptimo Rosberg con 12, octavo Romain Grosjean con 9, noveno Adrian Sutil con 6, y décimos Paul di Resta y Nico Hulkenberg con 4.

La próxima carrera será el Gran Premio de China, el 14 de abril.

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