New York aplasta a San Francisco: Mostró rostro de campeón

San Francisco pudo convertir sólo un gol de campo en el primer cuarto y sería todo. El resto del partido fue de los Giants, y no queda más que aplaudir el trabajo de Tom Coughlin y su staff.

Hay tantas historias entre estos dos equipos en los últimos años que es como si fueran rivales de división. La más reciente es del año pasado, en la que los 49ers cayeron en casa por el partido de campeonato de la NFC debido al buen juego de los Giants y a un increíble error del receptor Kyle Williams en tiempo extra. Por eso este partido se presentaba como la oportunidad ideal para los Niners de tomar venganza y ratificar el buen momento del equipo, que venía de dos semanas excepcionales, blanqueando primero a los Jets y dominando luego a los Bills.

Pero de ahí a lo que realmente sucedió el domingo hay un abismo: los Giants simplemente borraron del mapa a los 49ers gracias al excelente trabajo de su equipo técnico, la perfecta ejecución de Eli Manning y una tarde inspirada del RB Ahmad Bradshaw (116 yardas por tierra) y del safety Antrel Rolle ( 6 tackles y 2 intercepciones).

New York

Foto: AP

New York le pasó por encima a San Francisco.

San Francisco pudo convertir sólo un gol de campo en el primer cuarto y sería todo. El resto del partido fue de los Giants, y no queda más que aplaudir el trabajo de Tom Coughlin y su staff, quienes seguramente revisaron muchos videos para poder frenar el poderoso ataque por tierra de Frank Gore y Kendall Hunter a ridículas 62 yardas combinadas en 12 intentos.

La estirpe del campeón

El campeón reinante de la NFL sacó a relucir su estirpe y demostró a toda la liga cómo derrotar a los Niners gracias a sus excelentes ajustes en defensa, su gran cobertura de pase para Manning -no permitieron capturas- y un virtuoso ataque terrestre y aéreo. Víctor Cruz y Hakeem Nicks literalmente sacaron a pasear al excelente Carlos Rogers (salsa incluida), quien no tuvo respuestas a sus rutas de pase. Lo de Bradshaw fue para San Francisco una dosis de su propia medicina: los Giants golpearon por tierra una y otra vez, sin descanso, hasta el último cuarto. Bullying al más puro estilo Harbaugh.

En cuanto a los 49ers, fue un retroceso incomprensible e irritante. Fue como volver a ver al equipo de las temporadas pasadas, totalmente indefenso, perdido en la cancha. Justo cuando el QB Alex Smith comenzaba a dar vuelta a sus detractores con sus excelentes números, su seguridad y consistencia protegiendo el balón, lanzó 3 intercepciones -no ocurría desde el 2009-, y mostró una indecisión y descontrol que asustan y que hacen volver los cuestionamientos sobre su real valor en momentos límite. Es cierto, la línea ofensiva permitió 6 capturas, pero por algo la posición de quarterback es tan importante: requiere coraje y sangre fría para tomar las riendas y manejar la situación. Sobre todo en casa.

Sólo algunos datos extra para complementar:

-          La coordinación ofensiva de Greg Roman fue desastrosa. Sin recursos. Luego del mejor partido de la franquicia en cuanto a yardas, en este la ofensiva Niner ni siquiera pudo entrar en ritmo, incluso con llamados a jugadas que rayaron en lo absurdo.

-          David Akers, que hasta ahora ha estado tomando piñas coladas en la banca, cuando fue requerido no respondió. Pateó para 1 de 3 goles de campo, fallando uno crítico al final del primer tiempo.

El mismo Harbaugh lo dijo: “No fue un buen día para ninguno de nosotros.” Y tiene razón. Tendrá mucho que corregir para el próximo partido del jueves contra los Seahawks.

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