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Guía de: Jazz

Maynard Ferguson: Decadente y cautivante

Uno de los músicos más sobresalientes entre 1950 y 1970, fue el responsable de masificar el jazz hasta hacerlo, para muchos, lidiar con el mal gusto. Aquí, un perfil de la etapa más polémica de su carrera.
Maynard Ferguson

Foto: Agencias

Maynard en Ferguson en 1970.

Dentro de las estrellas que brillaron en el gran firmamento que fue la orquesta de Stan Kenton, se destacó el trompetista canadiense Maynard Ferguson. Dotado de una técnica y un gran talento como solista, el músico realizó una gran contribución al legado de la banda, con secciones de solos agudos, bien definidos dentro se los temas y, lo más importante, con un swing bastante singular. Así tuvo un rol crucial dentro de la agrupación, a tal punto que uno de los temas más famosos y distintivos de Kenton lleva su nombre.

Sin embargo, no hablaremos del rol de Ferguson en la orquesta del director californiano. Hoy metemos las manos hasta el fondo en lo que para los puristas del jazz son algunos de los peores discos creados dentro de la historia del género, y que tienen como protagonista al eximio trompetista. Esto es el nacimiento del Kitsch Jazz, de la mano del buen Ferguson.

1.- Para todo público

Imaginemos la siguiente escena: Festival Internacional de Jazz de Montreux, 1982. Un hombre de 50 años, visiblemente gordo, de camisa blanca abierta hasta un poco más arriba del ombligo, lentes ahumados y chaqueta azul, lidera  una orquesta de muchachos jóvenes, barbudos y musculosos cuyo atuendo es algo del terror; pantalones blancos,  poleras azules, con un logotipo basado en la MF de Ferguson. A la cuenta de tres, el bajo da la partida de una potente versión de “Birdland”. Y el público, en las graderías, simplemente estalla en delirio.

2.- Un repertorio para la TV

Segunda escena: estamos en las transmisiones del Mike Douglas Show  en 1977.  La potente introducción -casi interestelar diría yo- de un sintetizador Moog no hace más que presagiar el inicio de una gran pieza, hecho que se reafirma con la demoledora sección de vientos con la cual marcan su presencia los pupilos de Ferguson. Sin embargo la llegada de Maynard -esta vez de traje negro, pero con la misma inquietante  prestancia de la escena anterior- tuerce las cosas; el tema sólo es la presentación de la popular serie Star Trek, tal como se puede ver a continuación:

El estilo de Ferguson respecto a su instrumento en esta etapa de su carrera, se puede explicar de  manera bien simple; solos potentes, atiborrados de notas altísimas,  que descansan sobre una sección de bronces herencia de Kenton. El ritmo lo sigue un piano Fender Rhodes, con wha-wha, expresión y otros efectos. A esto se añade un bajo cuya aproximación al funk es más que evidente,  y una batería de tintes más cercanos al rock que al jazz.

Su presencia, sus discos y sus trabajos son para muchos, una autentica oda al mal gusto. Sin embargo, no se puede dejar de admirar la impecable ejecución tanto de su instrumento, como la del conjunto de sus músicos, que ayudaron, a punta de quizás malos repertorios, a hacer del jazz una pieza accesible para todo público. Y ese es quizás el gran mérito de Maynard Ferguson.

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