Guía de: Kinesiología

¿Qué hacer ante molestias y lesiones propias de un viaje?

Los viajes extensos pueden derivar en diversos tipos de molestias que pueden prevenirse siguiendo consejos kinésicos útiles y sencillos frente a estas eventualidades.

Al planificar un viaje uno no está pensando de antemano que se va a contracturar el cuello o que va a tener una caída recorriendo la ciudad. Por lo tanto, no solemos tomar las precauciones pertinentes frente a eventualidades como estas. Generalmente no sabemos qué hacer frente a estas situaciones y el viaje puede transformarse en una pesadilla.

Lo primero que debemos tener en cuenta es la duración del viaje. Si llegar a tu destino toma más de 2 horas necesitas hacer cambios posturales. Esto puede prevenir desde un dolor de espalda a un indeseado calambre. Si viajas en avión lo mejor es caminar un poco. Si vas en auto puedes hacer un “stop” en el camino. Estando sentado mueve el cuello, los hombros y los pies de vez en cuando.

Puedes además llevar un cojín para tu cuello. Da lo mismo el tipo lo importante es que sientas que a ti te queda cómodo. Los mejores suelen ser aquellos de mayor densidad. La cabeza no debe moverse hacia los lados y el cuello no debe quedar en flexión (mentón al pecho), es decir la curva cervical debe mantenerse. Los clásicos para el cuello tienen forma de “C”, si estos te acomodan llévalo en tu bolso de mano. Si no puedes usar la “mantita” que te pasan en el avión. Ésta también puedes usarla para la zona lumbar. De hecho yo recomiendo más una toalla o mantita más que un cojín  para esta área. Solo enróllala y ponla en tu cintura. El objetivo es el mismo que para la zona cervical, mantener la curvatura normal.

Molestias viajes
Imagen: Francisco Javier Olea

Los viajes largos pueden provocar diversos tipos de molestias.

Si a pesar de haber tomado estas medidas llegas a destino sintiendo el cuello o la espalda rígida lo mejor es tomarte un analgésico antiinflamatorio (AINES). Siempre es bueno llevar el que uno toma siempre. No es recomendable probar cosas nuevas estando fuera, además en algunos países se venden bajo receta médica y puede resultar difícil conseguir uno. Antes de acostarte pide un guatero en el hotel o en su defecto calienta una toalla con agua caliente y aplícala directamente en la zona molesta. Si llegas con tiempo puedes además pedir un masaje. Con estas medidas comenzarás el viaje libre de tensiones.

Generalmente en los viajes se camina mucho por lo que resulta básico llevar un buen calzado. No sirve uno demasiado plano y menos el taco alto. El ideal es una zapatilla o un zapato con cierta altura. Cuidados con las “chalas” en climas calurosos. Se pueden usar…a veces uno no quiere perder el estilo…pero trata de elegir una cómoda. Las tiras o amarras no deben presionar tanto y el material no debe hacer transpirar la piel.

Existen 3 grandes lesiones asociadas al calzado defectuoso o a caminar demasiado. La primera es la inflamación del tendón de Aquiles. Si te ocurre el zapato plano es el peor aliado. Lo mejor es comprarte unas taloneras de silicona. Esto levanta el talón y descansa la zona lesionada. Si sabes de antemano que sufres de esta lesión debes llevar si o si. Además debes aplicar mucho hielo al llegar al hotel y ayudarte con el AINES que ya sabes que debes llevar contigo. No debes vendarte el pie, no sirve para nada. La segunda lesión es la fascitis plantar y las medidas son las mismas.

La tercera es la clásica ampolla, que aunque revierte menor gravedad, puede en ocasiones ser más molesto. Para esto debes cambiarte de zapatos para que la zona que fue presionada se libere. No debes sacarte el “cuerito” solo debes pinchar la ampolla con una aguja desinfectada. Haz unos cuantos pinchazos en la base y con tu dedo drena el líquido hacia abajo para que salga. Se secara sola y no debes hacer nada más.

Algo no menor que nos puede suceder siempre es una caída. Obviamente la prevención ante esto no es mucha. Las caídas no siempre son evitables. Obviamente si sufres de algún trastorno del equilibrio o eres un adulto mayor debes ayudarte con un bastón. Además el buen calzado es básico. Generalmente las lesiones de menor gravedad asociadas a las caídas y que no te impiden frenar tu viaje son 2. Un esguince de tobillo o un desgarro muscular. Estas lesiones las puedes manejar bien por algunos días, pero debes consultar con un especialista a la vuelta de tu viaje.

En general uno sabe cuándo puede seguir y cuando no. Si la caída fue severa debes acercarte sí o sí al centro asistencial más cercano. Si tu dolor e inflamación son aguantables debes realizar el manejo RICE. Sigla en inglés que significa reposo, hielo, compresión y elevación. Tanto para un esguince como para un desgarro debes hacer estas medidas. Lleva un vendaje simple en la maleta y además complementa con un AINES. El vendaje sirve para ambas lesiones, cumple la función de comprimir el área lesionada, disminuyendo la inflamación. Ojo que no debe ser muy apretado y debe ser intermitente. Nunca dormir con el vendaje puesto.

Espero que estos tips puedan salvarte un viaje. No hay nada peor que lesionarse cuando llegan las esperadas vacaciones o cuando estas solo en un viaje de trabajo. Por eso es mejor prevenir que curar. Tampoco se trata de ser hipocondriaco pero llevar estas cosas en tu malea no te quitarán tanto espacio y pueden serte muy útiles. Espero que te sirva!

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