El codo de tenista, una lesión rebelde

La epicondilitis o codo de tenista es la lesión de codo más frecuente. Resulta rebelde de erradicar por completo, pero buenos hábitos posturales y elongación resultan útiles.

Guía de: Kinesiología

Codo tenista

Foto: AP

Esta enfermedad fue bautizada así porque los tenistas son los que más la sufren.

La epicondilitis es una lesión de origen tendinoso que se caracteriza por la presencia de dolor en la cara lateral del codo. Se produce por el sobreuso de los músculos extensores del antebrazo, es decir, los músculos que mueven la muñeca hacia arriba. Este grupo muscular termina en un tendón común que se inserta en una estructura del codo llamada epicóndilo, de ahí su nombre.

Conocido comúnmente como “codo de tenista” debido a la alta prevalencia en este grupo, la mayoría de los casos se da en el ámbito laboral. El trabajo de oficina  (computador) y actividades que requieren el uso excesivo de la muñeca gatillan la lesión (pintar, jardinear, cocinar, etc).

Inicialmente se percibe una molestia en la zona lateral del codo que aparece con ciertos movimientos y luego pasa. Esta etapa no revierte mayores problemas, la gente recién consulta cuando el cuadro se ha intensificado. El dolor se va haciendo permanente, puede irradiar al antebrazo y la pérdida de fuerza es común. Hay quienes no pueden abrir una botella o girar la manilla de una puerta. Este escenario es indicativo de una lesión de larga data, podríamos decir que el codo manda pequeño avisos al inicio hasta que finalmente levantar un vaso resulta complejo.

Es muy importante prestar atención a los avisos iniciales, ya que en esta etapa se puede manejar mejor una epicondilitis, pero cuando ya se instaura el cuadro es lento (6 meses o más). El tejido tendinoso demora mucho en sanar y existen casos en donde el tratamiento conservador, es decir no quirúrgico, lamentablemente no funciona.

El tratamiento conservador consiste preferentemente en la aplicación de corrientes analgésicas, ultrasonido, masaje de la musculatura involucrada y ejercicios. La elongación y el fortalecimiento de la musculatura extensora es lo que buscamos. El uso de un “brace” puede ser de gran utilidad, esto es una especie de correa que se pone justo bajo el codo, en la zona muscular. Lo que hace es disminuir la tensión tendinosa y en la mayoría de los casos facilita el quehacer diario. Entre los tenistas es muy usado para prevenir molestias.

Codo tenista

Foto: El Mercurio

El trabajo con el computador también puede causar molestias en el codo.

Si trabajas mucho con el computador debes usar un apoya muñecas, de esta forma no la exiges tanto y puedes prevenir esta lesión. La postura en el trabajo es fundamental y merece un capítulo aparte, pero un gran consejo es hacer pausas; quizás no te das cuenta de lo agotador que puede resultar para tus articulaciones, tendones y músculos hacer el mismo trabajo sin parar. Estos movimientos repetitivos son los causantes de la mayoría de las tendinitis.

La elongación de los músculos del antebrazo puede prevenir una epicondilitis, pero debe complementarse con pausas y cuidado postural. La elongación debe hacerse todos los días por lo menos 4 veces. Es muy simple de realizar, estira tu brazo sin doblar el codo y lleva la mano hacia abajo, mantén esta posición por lo menos 20 segundos y repite.

Recuerda poner atención a los avisos iniciales, si sientes un dolor en la cara externa del codo consulta de inmediato.

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