Guía de: Kinesiología

Menisco problemático, ¿vale la pena operarlo?

Las lesiones meniscales constituyen un problema de rodilla frecuente. Conozca en qué consisten y cómo enfrentarlas de la mejor manera para que no se transformen en un inconveniente con molestias prolongadas.
Meniscos

Foto: EFE

Los futbolistas están más expuestos a lesionarse los meniscos.

Los meniscos son estructuras duras con forma de semiluna que proporcionan estabilidad a la rodilla. Se localizan entre el fémur y la tibia, otorgan mayor congruencia articular y transmiten la fuerza entre ambos huesos. Tenemos dos meniscos por rodilla. El menisco medial o interno se lesiona con mayor frecuencia debido a que tiene más movilidad que el menisco lateral o externo.

El mecanismo de lesión más frecuente ocurre cuando el cuerpo rota con un pie fijo en el suelo. Este movimiento es muy común en deportes como el fútbol, el basquetbol y el golf. También en algunas artes marciales, como en el karate, hay patadas que dejan un pie fijo en el suelo.

Un chasquido

Los pacientes refieren un chasquido en el momento de la lesión. Dependiendo de la gravedad habrá diferentes presentaciones. En ocasiones hay inflamación y dolor inicial que va pasando hasta que no constituye un problema. En estos casos la lesión fue menor y no hubo desprendimiento de menisco. Sin embargo, a la larga lo más probable es que vuelva a dar problemas. Todo depende de las actividades deportivas del momento.

Otras veces la lesión es más grave y hay desprendimiento de menisco. Esto quiere decir que queda un pedacito de menisco dando vuelta en la articulación. Generalmente ante este escenario la gente consulta por una sensación de  bloqueo de la articulación. En ocasiones se está bien, sin ninguna molestia, pero dependiendo de lo que se haga el fragmento libre queda mal puesto y cuesta mover la rodilla normalmente.

Las lesiones meniscales no siempre ocurren durante un gesto deportivo. En pacientes mayores, las rupturas ocurren por desgaste y movimientos relativamente simples pueden ser suficientes para generar la lesión.

¿Qué conviene?

Meniscos

Foto: medicosdelsalvador.com

La artroscopía es el procedimiento más usado actualmente para dolencias en las rodillas.

Ante cualquier escenario lo mejor es operar. Actualmente la artroscopía es el tratamiento quirúrgico de elección. A través de dos pequeñas incisiones, una para introducir la cámara de video y otra para el instrumento, se realiza la cirugía. El traumatólogo hace una menisectomía, es decir la resección del menisco. Esta puede ser total o parcial, siendo esta última la más común. Dura aproximadamente entre 30 a 40 minutos y el paciente es dado de alta al otro día.

La kinesiología comienza cuanto antes. Al inicio usamos fisioterapia para contener la inflamación y desde el día uno incorporamos ejercicios específicos de fortalecimiento y movilidad.

Los objetivos iniciales son recuperar la movilidad total cuanto antes y desarrollar fuerza del cuádriceps. Siempre después de una cirugía de rodilla este músculo pierde su trofismo y su fuerza. Independiente de lo fuerte y grande que haya estado antes. Ocurre por un mecanismo reflejo y es vital para estabilizar la rodilla devolverle su fuerza cuanto antes.

En general el paciente vuelve a sus actividades deportivas a las 6 semanas de operado. La rehabilitación kinésica en la mayoría de los casos anda bien y sin complicaciones. Obviamente esto depende de cada paciente, pero en general en los deportistas es más rápida aún.

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