Inicio » La U »

¿Qué nombre debería tener el estadio de la U?

Una mirada de receso entre temporadas al idílico o utópico sueño azul del estadio propio.

Guía de: La U

El hashtag #nombreestadiodelaU que se hizo trending topic en Twitter, dio para todo: desde las crueles burlas del archirrival con nombres que se mofan del presente azul sin recinto deportivo, hasta otras propuestas nobles de los siempre fieles y sufridos hinchas del león.

Pero en una mirada más amplia, alejado de las miradas curiosas y de las preguntas incómodas anda el Presidente de Azul Azul, José Yuraszeck: El presente del león da solamente para pensar en algunos nombres rimbombantes que lleguen a entibiar un camarín que está gélido por estos días.

El sueño del estadio siempre está en la reflexión del hincha azul, la preocupación de la ubicación es mayor si tenemos que pensar en desplazarnos hasta la Laguna Carén, salvo que vivamos en Pudahuel. Ir a ver el partido de la U tendrá componentes de aventura en términos de tiempo, distancia y costo de traslados hacia el estadio de la U.

Estadio Universidad de Chile

Foto: El Mercurio

La dirigencia azul tiene en un cofre bancario las reservas de las ventas de años anteriores en un fondo –que en realidad debe estar bien invertido a bajo riesgo- estimadas en algo así como USD 10 millones, el presupuesto de partida para el estadio de la U. El costo total del estadio es una incógnita por su diseño, ubicación y servicios que proveerá, por tanto en este tipo de obras hay siempre adicionales o partidas no contempladas originalmente y exigencias gubernamentales que encarecen notoriamente los presupuestos originales.

Un rubro poco conocido, pero de orden significativo es el financiamiento a través de nombrar el estadio con la marca de un auspiciador por un período largo de tiempo (naming right), como ocurre por ejemplo con el Allianz Arena de Munich donde juegan el Bayern y el TSV 1860 de esa ciudad, cuyo aforo es de 68 mil espectadores y costo de 350 millones de euros.

Otro ejemplo es el Emirates Stadium del Arsenal en Londres con aforo de 60 mil personas y costo de 457 millones de euros, por el que se pagó por concepto de naming right la cifra de 117 millones de euros contratado por quince años hasta el 2021.

Frente a esas cifras del mundo desarrollado, tener en mano 10 millones de dólares y la posibilidad de recaudar estimativamente otros 10 o 15 a lo más por nombrar el estadio por un largo período de tiempo nos dejan un estadio de la U de menor escala luego de sacarle la raíz cuadrada el sueño de la U.

Todo parece indicar hoy que la casa de la U no tendría más que unas 25 mil personas como aforo máximo, cumpliendo con las exigencias de seguridad actuales y que para los partidos de mayor convocatoria se recurriría del noble Nacional en Ñuñoa, algo que aporta en ingresos por arriendo y que permiten la  conservación del histórico estadio de Chile.

La reducida expresión del estadio de la U será un motivo más para las burlas de los archirrivales y la sorna de los comentaristas que prontamente bautizarán el “coqueto” estadio de la U.

Entonces el nombre del estadio de la U probablemente puede tener el nombre de una empresa de comunicaciones o de otra del sector retail y no el de alguna figura emblemática de la U, quienes probablemente podrán tener oportunidad en nombrar sus tribunas.

Una legendaria figura azul que aspira a meter su nombre en el hipotético estadio de la U es don Leonel Sánchez, gloria de la U de las décadas de los cincuenta y sesenta y forjador del mítico Ballet Azul, quién dejó la U a fines de la temporada 1969 luego de conquistar el séptimo título para irse a jugar nada menos que por el cacique y celebrar con ellos el título albo de 1970. El sueño del estadio no debiese premiar excesivamente la mala memoria, más allá que don Leo haya tenido la oportunidad o no de irse a jugar a Italia y preferir quedarse en la U después del mundial del ‘62.

Los nombres para bautizar tribunas no debiesen escasear pero hay dos nombres que están grabados con fuego en la hinchada de la U: el Ballet Azul y el de José Marcelo Salas Melinao, los referentes máximos de la grandeza de la U hasta el día de hoy.

Lamentablemente Sampaoli es historia grande pero demasiado reciente y presente, quién sin pensarlo mucho se marchó a la selección chilena. Probablemente su logro genere el nombre de la tribuna Copa Sudamericana 2011.

Más sobre La U

ComentariosDeja tu comentario ↓
cerrar
Te invitamos a seguirnos en Facebook.