Guía de: Lencería

¡Atención hombres! Guía para atreverse a regalar lencería

Hay muchos prejuicios aún dando vueltas en el aire, e incluso el temor de que las vendedoras de lencería miren a los hombres que quieren comprar como si fueran pervertidos, o algo similar.

No es un misterio que a los hombres les encanta ver a sus mujeres luciendo hermosos conjuntos de lencería. Sin embargo, en nuestra sociedad es difícil verlos acercándose a una tienda y escogiendo ellos mismos algo lindo para ellas. Hay muchos prejuicios aún dando vueltas en el aire, e incluso el temor de que las vendedoras los miren como si fueran pervertidos, o algo similar.

Pero cuando de la felicidad de una pareja se trata poco debiera importar el qué dirán, más aún cuando se avecina algo más que una sonrisa al momento de abrir el sorpresivo paquete de regalo.

Regalar lencería
Foto: Agencias
¿Pasó el temor al qué dirán? Primera etapa superada. Ahora, a elegir algo que no sólo el hombre aprecie, sino que ella también.

Primera recomendación: fijarse en sus preferencias.

Para comenzar, siempre es bueno fijarse en qué tipo de ropa usa ella. Si es aficionada a los colores oscuros, nunca vendrá mal algo negro. Por el contrario, si prefiere colores claros o brillantes sería mejor optar por algo que no se note debajo de la ropa. Siempre hay que pensar que ella debería seguir usando lo que le regalen después del estreno, y no que quede como un curioso objeto relegado al fondo del cajón.

A continuación, hacer un ejercicio de memoria sobre lo qué usa habitualmente. ¿Pantaletas? ¿Colaless? ¿Bikini? Este detalle no es menor, ya que las mujeres suelen ser categóricas sobre sus preferencias. Algunas no usan colaless por ningún motivo, ya sea porque los sienten incómodos, no les gusta cómo lucen, o hasta por prejuicio. Siendo así, recibir una de estas prendas como regalo podría producir hasta molestia, transformando la sorpresa en un mal rato.

Ojo con los materiales cuando las chicas son alérgicas o de piel muy delicada. En estos casos suelen usar algodón en forma exclusiva. No es posible ser adivino, pero cuando las mujeres tienen problemas con el uso de telas sintéticas suelen mencionarlo a sus parejas. Favor escuchar y retener la información.

Segunda recomendación: chequear la talla

Muchos hombres cuando han superado la barrera del pudor, y se atreven a regalar lencería, se encuentran con el problema de explicar a la vendedora las dimensiones anatómicas de sus parejas.

Salvo para expertos es casi imposible calcular “al ojo” la talla de una persona. Se recomienda en estos casos hacer algo tan simple como mirar las etiquetas de la ropa interior.

Los sostenes tienen tallas con números, que generalmente van de la 32 a la 38. El número va creciendo de acuerdo a cuán menuda o grande es la mujer. Junto a esta cifra encontrarán una letra, que puede ser A, B ó C (o incluso más). Esto indica el tamaño de la copa, es decir, el volumen del busto. Las tallas más comunes son 34B ó 36B, pero dependerá de cada persona la combinación específica que tenga. No se estresen; aparece claramente identificada en la etiqueta.

En cuanto a las partes de abajo (colaless, bikinis y pantaletas), las tallas van de la S a la XL. ¡Imposible confundirse!

Y ojo con un detalle: eviten regalar lencería si llevan muy poco tiempo de relación. Estos regalos se reciben bien como una manera de mantener o avivar el fuego de la pasión en parejas que ya se conocen y complementan, pero una chica a la que vengas recién conociendo podría sentirse “presionada”.

Y ustedes, ¿se atreven a regalar lencería?

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