Guía de: Lencería

¿Seda o satín? La sensualidad y el tacto en la lencería

La seda tiene muchas ventajas y el satín también cuenta con factores importantes a considerar. Aquí te contamos en qué fijarse.

A ojos inexpertos pueden verse parecidas, pero son muchas las diferencias entre ambos. Sin embargo, tanto la seda como el satín se usan indistintamente para crear hermosas camisolas y pijamas, que seducen tan sólo por la suavidad de su contacto.

¿Cómo elegir entre uno y otro?

Seda Satín
Foto: El Mercurio

La seda se obtiene en forma natural de una oruga.

La seda se obtiene en forma natural de una oruga, más conocida como el gusano de la seda. La oruga, previo a su cambio de estado, produce la fibra y se envuelve en ella. Se necesitan alrededor de 5.500 orugas para producir un kilo de seda. Sin embargo, la paciencia vale la pena, porque no sólo es suave. Este material conserva el calor natural, absorbe de excelente manera el agua y los colorantes, y tiene una espectacular caída, haciéndolo casi insuperable para la confección de lencería.

¿Y el satín?

Esta es una de las telas más suaves y brillosas que se pueden encontrar. Original de China, en principio se elaboraba exclusivamente a partir de la seda, pero hoy en día es más común encontrarlo en mezclas con algodón y polyester.

Su extremo brillo y suavidad se debe al tipo de tejido usado en su fabricación. Su gran inconveniente, eso sí, está dado por su misma estructura, la que lo hace menos resistente en las costuras, por lo cual es común que se rebanen. Por eso jamás debe usarse para ropa ajustada; su uso se recomienda exclusivamente para prendas sueltas y con caída, como camisolas y blusas.

Seda Satín
Foto: Guioteca

es una de las telas más suaves y brillosas que se pueden encontrar.

Al ser mezclado con polyester es menos abrigador que la seda. Además, debe ser tratado con mucho cuidado, ya que el roce con alguna superficie irregular puede producir enganches y rasgaduras.

Pero vale la pena el trato con delicadeza, ya que pocas telas son más sensuales y sugerentes que el satín. Su delicado brillo, y la facilidad con que se amolda a la figura lo hacen ideal para la confección de ropa de dormir. Una simple camisola de este material puede ser más explosiva que cualquier baby doll de encaje, por más erótico que sea su diseño.

Es que la gracia de estos materiales, seda y satín, están dados por el tacto. Cualquier prenda que tenga roce directo sobre la piel es ideal para ser confeccionada en estos materiales, más aún si son de aquellas que pueden deslizarse con facilidad sobre el cuerpo, o que están hechas para ser acariciadas.

¡Qué mejor que salir de la duda probando ambas opciones! No es mala idea regalarse un par de seductoras camisolas de seda y satín, y sentir la diferencia de una noche a otra, dándonos el gusto de sentirnos como verdaderas divas del cine, glamorosamente ataviadas para dormir. Si es que nos dejan conciliar el sueño.

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