Guía de: Literatura Contemporánea

Edgar Allan Poe, sus diez cuentos imperdibles

El escritor norteamericano del siglo XIX es el padre de la novela policial, y su obra es esencial en la literatura. Acá presentamos diez de sus mejores cuentos.

Edgar Allan Poe, nacido en Boston el año 1809, hijo de actores itinerantes, que murió en 1849 víctima de delírium trémens, nunca imaginó lo trascendental que sería su obra para la literatura, siendo traducido al francés por el célebre Charles Baudelaire y al español por Julio Cortázar, además de convertirse en el  escritor favorito de grandes como Mallarmé, Nietzche, Valery y Kafka entre otros.

La tensión, el suspenso y lo inesperado, acompañado de profundas descripciones, hacen de su envolvente narrativa un estilo único e inigualable, característico en todos los cuentos que vamos a revisar.

La caída de la casa Usher: este cuento, sobre los hermanos Usher, Roderick y Madeleine, el primero un fanático lector, y la segunda una frágil y enferma mujer. Ambos viven en la Casa Usher, un lugar venido a menos que recuerda lo que fue la dinastía Usher en tiempos pasados.  La narración nos introduce, a través de los ojos de un amigo de Roderick, en la intensa intimidad de estos hermanos, que nos recuerdan a los hermanos de Casa Tomada, que juegan con lo incestuoso y lo cotidiano, agregando un ingrediente terrorífico, la muerte y el miedo a ella. En este cuento Poe juega con la tensión hasta el máximo, tomando giros inesperados que nos dejan con el corazón en la mano.

El gato negro: Poe demuestra por qué es el maestro del terror. Los elementos son simples, un hombre, una mujer y un gato. Comunes, que podrían estar a nuestro lado o en nuestra propia casa, que es a su vez, lo que hace aun más perturbador el relato. Este hombre común, que ha tenido una vida normal sufre un cambio repentino en su personalidad amenaza a su entorno y se ve amenazado por el mismo, dando forma viva a su conciencia que lo persigue hasta llegar a lo inimaginable.

Edgar Allan Poe
Foto: AP

Edgar Allan Poe es el padre de la novela policial, y su obra es esencial en la literatura.

La verdad sobre el caso del señor Valdemar: ¿Zombis? Así es, y gracias a Poe los muertos vivientes aparecen en el siglo XIX. En este relato es el señor Valdemar quien nos mantiene alerta durante toda la narración. A punto de morir, le permite a su amigo (narrador de esta escalofriante historia) que lo hipnotice para experimentar la hipnosis en un muerto. Todo el proceso, y lo que ocurre finalmente es narrado con detalle y maestría, haciéndonos sentir que estamos junto al lecho de muerte de Valdemar, hasta que, como es la tónica de Poe, ocurre lo más inesperado.

El corazón delator: Por lejos uno de los cuentos más representativos del género policial. Poe nos presenta el recorrido completo del crimen, desde el origen de la idea hasta el asesinato mismo. El cuidado y la observación del asesino, y el temor de la víctima son piezas esenciales, en este relato, el nervio narrativo es continuo y se acentúa hasta llegar al clímax que es el asesinato, pero acá Poe nos engaña, presentando un segundo clímax que podemos sentirlo mientras lo leemos, como si estuviéramos dentro de la mente del asesino.

La máscara de la muerte roja: Este cuento es atípico en la obra de Poe, que tiene una fuerte presencia gótica. El príncipe Próspero ve amenazados sus dominios y su integridad por la llegada de una mortal peste. Es por esto que junto a su corte se encierra en una de sus abadías donde el grupo, en vez de esperar tranquilamente que la peste abandone su localidad, da rienda sueltas a sus instintos y su deseo. En lugar de compadecer a las víctimas de la peste y tratar de ayudarlos, Próspero y sus acompañantes se preocupan sólo de su diversión y placer, realizando una fastuosa fiesta de máscaras a la que llega un inesperado personaje.

El hombre de la multitud: Una de las lecturas que se puede hacer de este relato, desde la observación de los transeúntes de una calle de Londres, es la presencia por primera vez de la clase media trabajadora y los distintos tipos de trabajadores, sus modos de vestir y de caminar por la calle, pero también podemos leerlo siguiendo la tensión que genera la observación de Poe, quien nos deja en claro que es mucho más que un simple curioso, perdiéndose en las calles siguiendo a un hombre mayor en busca de algo que no sabe lo que es, experimentamos la seducción de lo desconocido y de lo oculto.

Ligeia: Muerte y amor, pérdida y desdicha. Si bien esto pareciera un relato romántico, que sin duda lo es, también estamos frente al Poe que juega con la muerte y con los muertos. Ligeia, la amada mujer del protagonista (nos encontramos nuevamente con un narrador en primera persona) muere sumergiendo al narrador en una profunda desesperación, de la que cree que puede salir al volver a casarse con otra mujer, aunque el recuerdo, y la presencia de Ligeia no lo abandonan nunca.

El escarabajo de oro: Este cuento, publicado por primera vez en el número de junio de 1843 del Philadelphia Dollar Newspaper tras ganar un concurso de cuentos convocado por la propia revista. En este relato encontramos a Poe en su faceta detectivesca, de investigador y esclarecedor de misterios, para lo que ocupa un narrador neutro, del que no sabemos nada pero que sirve de acompañante y testigo de los hechos, entregando así cierta mirada perspicaz frente a lo que pareciera ser una persona consumida por la locura. Una vez despejada la sospecha de la locura encontramos la lógica cartesiana de Poe, que lo hace alejarse de sus divagaciones para entregarnos una narración certera y sobre todo entretenida.

Los crímenes de la calle morgue: Un asesinato con maldad y ensañamiento. Dentro de todos los crímenes que encontramos en la obra de Poe, el asesinato de Madame L’Espanaye y su hija, fue brutal y sangriento, lo que llama la atención de los protagonistas. Dentro la lógica de Poe, es la forma en que ocurrieron los asesinatos lo que despierta la curiosidad del joven Dupin, quien con sus extrañas deducciones se involucra cada vez más con la investigación. En este relato no hay fantasmas ni muertos vivientes, pero sí un seguimiento periodístico y policial del caso, al que se debe sumar la agudeza de uno de los personajes.

La carta robada: Nos volvemos a encontrar con Dupin, el mismo astuto personaje de Los crímenes de la calle Morgue y El misterio de Marie Rogêt. Esta vez no hay asesinatos que resolver ni es Dupin quien comienza a investigar. En este caso, la policía pide ayuda a Dupin a resolver un problema que parece muy sencillo, el robo de una carta desde las cámaras reales, además, se conoce a la persona que robó la carta y se sabe que aun la tiene en su poder, entonces, ¿cuál es el problema? El juego de deducciones y reflexiones que nos presenta Poe es dinámico e inigualable, demostrándonos que no se necesita de un asesinato para captar toda nuestra atención.

Este gran escritor de cuentos, poemas y ensayos es un verdadero esencial de la literatura actual, siendo imprescindible en nuestras bibliotecas. Para quienes no conocen a Edgar Allan Poe, esperamos que se entusiasmen con estos cuentos, y a quienes ya lo conocen, los invitamos a compartir con nosotros sus cuentos favoritos. La invitación está hecha!!!!

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