Guía de: Literatura Contemporánea

La conjura de los necios, de John Kennedy Toole

Ignatius Reilly es el protagonista de esta novela, un joven de 30 años, demasiado estrafalario, que vive con su madre y desprecia todo lo que le rodea.

John Kennedy Toole nació en New Orleans en 1937. Con una contundente preparación académica en el área de las letras, Toole escribe La Conjura de los Necios, novela que envía a distintas editoriales recibiendo por respuesta el rechazo de los editores. Se suicidó en 1969.

Después de su muerte, la madre de Toole encuentra el manuscrito de La Conjura de los Necios y se contacta con el escritor Walker Percy, para pedirle que leyera la novela de su hijo muerto para publicarla. Después de varios intentos por parte de la señora Toole, Percy lee el manuscrito quedando fascinado con él, gestiona su publicación y escribe su prólogo. En 1981 La Conjura de los Necios gana el Pulitzer de novela de ficción.

Conjura necios
Foto: El Mercurio
Ignatius Reilly, es el protagonista de esta novela llena de ironía, humor y también una fuerte crítica social a la vida estadounidense en la década de los  ’50. Ignatius, a sus 30 años aún vive con su madre, y no sólo eso, vive a expensas de su madre, una mujer sensible, manipuladora y bastante extraña.

La vida de Ignatius gira en torno a él mismo, a darse gustos que su madre provee, pero sobre todo a su gran obra, que trata sobre nuestros tiempos, donde expresiones como “teología y geometría” o “decencia y buen gusto” se ven repetidas en reiteradas ocasiones. Claro está, que toda esta decencia, buen gusto y juicios son dictados por el mismo Ignatius, quien rechaza cualquier persona, situación u objeto que no sea de su altura.

La vida que lleva Ignatius, encerrado en su dormitorio y haciendo (y comiendo) lo que le gusta, malcriado por su madre, se ve interrumpida luego de un accidente que lo obliga a trabajar para poder pagar los daños causados. Anteriormente Ignatius había “intentado” trabajar, cosa que nunca resultó por la que prefería mantenerse al margen de la sociedad encerrado en su dormitorio, pero frente al deber de trabajar y entregar dinero a su madre, entra a trabajar a una fábrica de pantalones, donde su trabajo es archivar papeles y documentos, pero Ignatius se las ingenia para hacer cualquier cosa menos archivar papeles, que día a día, en vez de archivar, bota a la basura.

Esta nueva experiencia, motiva a Ignatius a escribir un nuevo libro, dejando de lado su proyecto intelectual de miles de páginas, para dejar un legado a sus futuros lectores, de un trabajador ejemplar que hace de todo por el bien de la fábrica, empezando, obviamente por él mismo, decidiendo llegar una hora más tarde al trabajo, para así sentirse más cómodo y en mejores condiciones para trabajar (esta es una de las muchas lecciones que deja Ignatius a sus lectores). Todo lo que beneficia a la fábrica, beneficia en primera instancia a Ignatius, quien busca su propio beneficio antes que nada.

En La Conjura de los Necios, vemos una cantidad de personaje exacerbados, casi al límite de la caricatura, está el mismo Ignatius, obeso y mal vestido, egoísta y mentiroso, soberbio y altanero, su madre, una mujer que parece frágil y sensible, manipuladora e impredecible. Aparece también Jones, un hombre de color que busca validarse como ciudadano norteamericano que representa la realidad de los emigrantes caribeños a Estados Unidos, y claro, los compañeros de trabajo de Ignatius, el señor González, un hombre temeroso y débil, y la señorita Trixie, una octogenaria que no puede jubilar porque la mujer del dueño de la fábrica no se lo permite. Como podemos ver, un circo de variedades son los personajes de esta divertida novela.

John Kennedy Toole escribe con maestría única las situaciones ocurridas, llenas de absurdo, ironía y humor, que nos llevan de la risa a la vergüenza ajena (Ignatius eructa mucho, demasiado tal vez) de una manera inquietante y liviana que hacen de este libro un imperdible.

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