Guía de: Literatura Fantástica

“Apocalipso”: El esperado desenlace de la escalofriante trilogía “Xombi”

El mundo que colapsó tras la epidemia que afectaba sólo a las mujeres, parece tener una segunda oportunidad. Pero el peligro de los xombis los acecha.

“Suspendido en las profundidades como un negro pensamiento, el buque de los Estados Unidos, el Sin Nombre, resonaba con los opacos acordes de Eleanor Rigby. En el interior de su vasto casco, todos nosotros escuchábamos con el mismo nivel de atención, igual de inertes, ya fuese enteros o en pedazos, pero inmóviles como cadáveres en la asfixiante oscuridad, enterrados como fósiles entre las raíces de un árbol, que era en lo que el barco se había convertido: en un simple organismo de carne y metal helados, extremidades azules mezcladas con acero azul, órganos con tuberías, tendones con cables, huesos con abrazaderas. La carne persistía, la carne era permanente; el metal, de algún modo, lo era menos”.

Apocalipso
Foto: La Factoría de Ideas-Océano
El final se acerca y tiene nombre: “Apocalipso” (La Factoría de Ideas-Océano), última entrega de la trilogía escrita por el estadounidense Walter Greatshell, quien a través de “Agente X” y “Prisioneros” reinterpretó el perfil clásico de los muertos vivientes. O mejor dicho, según Greatshell, los xombis.

Si, xombis, porque el temido “Agente X” es el responsable de la epidemia global que ataca sólo a las mujeres, transformando a esposas, novias, hermanas, madres e hijas en implacables asesinas de piel azulosa. Criaturas que sólo viven para expandir la enfermedad, incluso si les disparan, apuñalan o descuartizan, porque cada fibra de su tejido encierra el secreto de la inmortalidad más letal.

Lulú Pangloss, la chica que en el primer libro parecía ser inmune a la enfermedad y que ofrecía algo de esperanza, ahora es la líder de una horda de xombis que navega a bordo de un submarino nuclear estadounidense. Y que vaga por los mares convirtiendo en xombis a todos los sobrevivientes que encuentren, convencidos de que su actuar es una muestra de  misericordia.

Pero hay un destello de luz: un grupo de mujeres inmunes al agente X, que se podrían convertir en la clave para derrotar a la plaga. Pero Lulú y sus xombis tienen planes para ellas y será de vida o muerte que éstas se mantengan alejadas del Sin Nombre. Son la última esperanza para todos.

Walter Greatshell (California, 1962) ha sido de todo: desde pintor de casas hasta periodista, pasando por técnico en submarinos nucleares. Una ecléctica trayectoria que le ha permitido ganar la experiencia suficiente como para escribir esta trilogía apocalíptica.

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