Bolocco Miss Universo: Cuando Chile fue campeón de belleza

En 1987 una desconocida diseñadora de modas de 22 años fue elegida como la mujer más bella del mundo, transformándose de inmediato en un personaje nacional.

Guía de: Los 80

El 26 de mayo de 1987, en Singapur, se iba a celebrar el concurso Miss Universo de ese año, y las expectativas de los chilenos no eran demasiado auspiciosas. El año anterior Mariana Villasante había obtenido el noveno lugar, en 1985 nuestra representante había rematado en octavo lugar, y en 1978 la chilena Marianne Müller había logrado salir séptima.

Bolocco Miss Universo

Foto: Cecilia Bolocco / Agencias

Entre las 68 candidatas de todo el mundo que se iban a presentar en el evento, se contaba la representante chilena Cecilia Bolocco Fonck, una joven diseñadora de vestuario de 22 años, de medidas 90-60-90, y de ojos verdes y pelo castaño.

Desde el principio del evento la chilena fue una de las favoritas, no sólo por su belleza, sino que también por su carisma y simpatía. En el momento de la entrevista, por ejemplo, se mostró encantadora y segura de sí misma.

Increíblemente, la chilena fue pasando ronda tras ronda. Al final, para estupefacción de todos sus compatriotas, quedó entre las dos finalistas. Vestida con un vestido blanco del diseñador Rubén Campos, dos llamativos aros y un peinado bastante ochentero, la chilena se veía realmente espléndida, aunque ella misma confiesa que fue toda una odisea armar el atuendo de esa noche.

Los aros, de partida, no eran míos, eran prestados de Miss Bolivia. Cuando me iba a poner mis aros, dos cristales muy finos que venían con el vestido que me había pasado Rubén Campos y eran una maravilla, resultó que cuando abrí la cajita, los aros se habían partido. Por suerte Miss Bolivia, que estaba al lado mío, me dijo “¡ay, no te preocupes, a mí me sobran estos!”. Además, el diseñador de mi vestido, Rubén Campos, al principio no quiso participar. Cuando lo fui a ver para convencerlo, me preguntó “Ya… ¿Y qué posibilidades tienes tú de ganar?” “¡Todas, pues!”, le respondí. Entonces ahí se le ocurrió la magistral idea de que el vestido tenía que tener una cola magnífica, que iba a un costado, con un ramo de calas que le puso atrás, muy lindo. Era un vestido muy sencillo, pero muy elegante“.

En ese momento crucial con Miss Italia, la otra finalista, al frente, Cecilia Bolocco mostró toda su chispa. De antología fue el momento cuando el presentador norteamericano Bob Barker le hizo una misteriosa pregunta al oído, mientras ella ponía una divertida cara de circunstancias, desatando las risas y la complicidad de todo el público. Ya se intuía que podía ganar.

Bolocco Miss Universo

Foto: El Mercurio

Los 12 miembros del jurado, tras las deliberaciones, entregaron su decisión en un sobre sellado a Bob Barker, quien, jugando con el suspenso, dijo al final la histórica frase: “El país ganador es…Chile”.

Cecilia Bolocco, en uno de las escenas más memorables de la década del 80’, se llevó las manos a la boca, en un espontáneo gesto de sorpresa. Se había convertido en la mujer más bella del mundo, logrando de paso en ser la primera y única chilena en lograrlo.

La coronación

No sólo 600 millones de personas en todo el mundo acababan de ver coronada a una nueva reina de belleza, sino que también 13 millones de sorprendidos chilenos. Miles salieron a la calle a celebrar, como si se tratara de una clasificación de Chile al mundial de fútbol.

“Yo festejé sola. Tuvo que ser así no más, porque estaba sola… De todas formas hubo una cena de coronación espléndida, me besó todo el mundo, todo el mundo se sacó fotos conmigo. Pero cuando me vino la pena fue al día siguiente, cuando tuve que partir de vuelta a Los Ángeles, desde Singapur. En el avión ya venía un periodista entrevistándome. Y me dice “bueno, y ahora ¿qué vas hacer y cómo te sientes… Qué vas a echar de menos?”. Y ahí me puse a llorar, porque me acordé de mi hermana Dianita, que era como mi niñita. Ella tenía en ese tiempo nueve años, y éramos muy unidas. Pero la pena se me pasó después cuando llegué a Chile y me encontré con toda la gente esperándome en el aeropuerto”.

Al otro día de la elección, como era de esperar, los medios de prensa chilenos enloquecieron. Muchos, la propia Cecilia Bolocco entre ellos, todavía recuerdan el divertido titular del diario La Cuarta, que simplemente decía: “Mijita Linda”. Lo único cierto fue que con la obtención del cetro de Miss Universo, Cecilia Bolocco había entrado para siempre en la historia de nuestro país. A partir de ese momento Cecilia Boloco comenzaría a rodearse de fama y glamour.

Tras volcarse al mundo de la comunicaciones, primero fue presentadora de programas de variedades y después corresponsal del telediario latino de CNN (ganaría dos premios emmy por mejor presentadora y productora de televisión latina), posteriormente animaría también el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, aunque también sobrevendrían azarosos problemas personales.

En 1996, después de seis años, terminaría su relación con su esposo Michael Young, para posteriormente casarse con el ex presidente argentino Carlos Menem en 2001. Tras tener un hijo, la pareja se separaría seis años después. Mirando hacia atrás, Cecilia Bolocco recuerda ahora con cariño su coronación y se declara bastante satisfecha con los avatares de su vida.

Con mi elección como Miss Universo se me abrió un abanico muy grande y yo tomé todas las posibilidades que se me presentaron. Trastabillé, me tropecé, me caí, pero me volví a levantar y así fui armando mi vida. Aunque me haya equivocado y haya tenido grandes dolores también, he tenido grande bendiciones, grandes logros y me siento una mujer muy plena, orgullosa de lo que he logrado y contenta con sentir que estos años no han pasado en vano”.

El camino al triunfo de Cecilia

Más sobre Los 80

ComentariosDeja tu comentario ↓
cerrar
Te invitamos a seguirnos en Facebook.