El histórico gol de Arturo Salah por la U que enmudeció a Colo Colo

En 1981, durante una liguilla pre Libertadores disputada entre la “U” y el elenco albo, el ex entrenador de la selección chilena y actual presidente de Blanco y Negro S.A. marcó uno de los tantos más recordados por la parcialidad azul.

Guía de: Los 80

A fines de 1980, por culpa de un grosero cobro de un penal por parte del arbitro Enrique Marín, durante el partido disputado entre Universidad de Chile y Lota Schwager, la “U” se había visto privada de alcanzar el añorado campeonato profesional de fútbol que se le negaba desde el año 1969.

Así las cosas, el elenco azul, adiestrado por el entrenador Fernando “Tata” Riera, ex técnico de la selección chilena que alcanzó el tercer lugar durante el Mundial de Fútbol de 1962, se propuso no quedarse con las manos vacías. La idea era alcanzar por lo menos el vicecampeonato y, con ello, un cupo para disputar la Copa Libertadores. Para ello debía disputar una liguilla con otros siete equipos, entre los cuales se encontraba Colo Colo, el histórico y odiado archirrival de siempre de los azules.

La liguilla no tardó en disputarse y al cabo dejó a la “U” y a Colo Colo en la punta de la tabla, igualados con ocho puntos. Ello obligaba a ambas escuadras a jugar un partido de definición en el Estadio Nacional, el cual fue fijado para el día 3 de enero de 1981.

En la tarde de ese día, a pocos minutos de que comenzara el partido, 74.747 espectadores abarrotaban las graderías del estadio. Los dos equipos más populares del país se aprestaban a jugar un partido no apto para cardíacos. Nadie sabía que, con el correr de los años, este match sería recordado con jolgorio por los fanáticos azules y sería sinónimo de oprobio para la parcialidad alba.

Partido épico

Salah

Foto: Revista Triunfo

Arturo Salah

El encuentro fue disputado de principio a fin. Las ocasiones se sucedían en ambas porterías, aunque los jugadores jugaban con los dientes apretados, pues sabían que el más mínimo error podía costar el partido y la ansiada clasificación a la Copa Libertadores. Pero la “U” dio el primer golpe. A los 15 minutos Sandrino Castec –conocido como el “Bombardero Azul”- anotó el primer tanto, aunque la ventaja no duraría mucho ya que Severino Vasconcelos empataría el marcador cuando faltaban tres minutos para el descanso. El segundo tiempo fue igual de friccionado y cuando corría el minuto 85 el marcador todavía iba uno a uno y todo el mundo, dado lo disputado de las acciones, pensaba que el encuentro terminaría en empate.

Sin embargo, a partir de ese minuto, los hechos se desencadenarían vertiginosamente. Un delantero colocolino fue derribado en el área de los azules y el árbitro no dudó en pitar penal. El jolgorio se desató en el lado norte del Estadio Nacional, el mismo lado donde se ejecutaría la falta y donde se apostaba la barra de Colo Colo. Los soberbios fanáticos albos cantaban a rabiar porque no podían contener su felicidad. Quedaban menos de cinco minutos de partido y, después que se ejecutara el penal, quedarían 2-1 arriba. Para ellos, el match estaba definitivamente sentenciado.

Carlos Rivas, un mediocampista de Colo Colo que se caracterizaba por ejecutar los penales y tiros libres con mucha técnica, se paró en el punto penal y se dispuso a ejecutar la falta. Hugo Carvallo, el sobrio arquero argentino de la “U”, apostó a no esperar el tiro en el medio pues sabía que Rivas no acostumbraba fusilar a los arqueros, sino que le gustaba dirigir la pelota a ras de piso en un rincón del arco.

Cuando el arbitró pitó el lanzamiento Rivas corrió y tiró el penal a la derecha de Carvallo. Pero el portero azul adivinó su tiro y tapó el penal con uno de sus pies. La pelota fue controlada por el mismo portero, quien inició un vertiginoso contragolpe y lanzó la pelota con el pie hacia adelante. El balón llegó a Arturo Salah, puntero izquierdo de la “U”, quien hizo varios amagues antes de centrar al área chica, buscando al veloz delantero Héctor Hoffens.

Héctor “Chico” Hoffens, que compensaba su baja estatura con su gran velocidad y una endiablada gambeta para sortear rivales, mareó con sus enganches al defensa Alfonso Neculñir y entró sin problemas al área chica colocolina. Sabiendo que no podía rematar al arco, porque tenía al arquero enfrente y a varios jugadores rivales, tiró un centro hacia atrás, lo que descolocó a la defensa alba. Hoffens, una vez que se desprendió del balón, quedó a la expectativa, rogando que éste fuera conectado por el compañero más cercano.

Gol mítico

El centro no pudo ser interceptado por ningún jugador de Colo Colo, pero sí fue conectado por Arturo Salah, un voluntarioso delantero que había llegado en 1975 a la “U”, equipo con el cual había sido campeón en la Copa Chile de 1979, su único título en su carrera como jugador. El tiro rasante de Salah no encontró resistencia y se metió sin problemas al fondo del arco sur del Estadio Nacional. Era el 2-1 para la “U” y una daga en el corazón de todos los hinchas colocolinos del país.

Lo que sucedió a continuación fue rayano en el delirio para todos los fanáticos de la “U”. La multitud apostada en el lado sur del Estadio nacional estalló en un clamor incontenible. Un emocionado Arturo Salah fue a celebrar su gol a uno de los corners, donde se apostaba gran parte de la fanaticada azul. Tras él iban Héctor Hoffens, el artífice de la jugada, y él resto de sus compañeros, entre los que destacaba Jorge “Lulo” Socías y un enfervorizado Manuel Pellegrini, el espigado defensa central del equipo que no paraba de saltar de alegría.

El equipo colocolino, aturdido por lo que acababa de ocurrir, fue incapaz de reaccionar y no pudo dar vuelta el partido. El partido finalizó a los pocos minutos y, gracias al gol convertido por Arturo Salah, la “U” timbró una alegría doble: le ganó en un partido épico a su enconado archirrival y obtuvo los boletos para jugar la Copa Libertadores. El partido, por supuesto, entraría a partir de entonces en el inconsciente colectivo del hincha de la “U”, que lo atesoraría como uno de los clásicos más inolvidables disputados ante Colo Colo (junto a otros partidos que se jugarían años más tarde, como en 1992, en la tarde en que Eduardo “Gino” Cofré marcó los dos goles de la victoria).

“Fue lo más fuerte que me pasó en mi vida de jugador. Fue realmente inolvidable”, confesaría Arturo Salah años más tarde, convertido en flamante Subsecretario de Deportes, tras ser consultado por su mítico gol.

Curiosamente, y para graficar que la vida tiene muchas vueltas, Arturo Salah, ya retirado como jugador, sería presentado en 1986 como nuevo entrenador de Colo Colo. La hinchada alba, que todavía recordaba el fatídico gol marcado el 3 de enero de 1981, le hizo la guerra enseguida pero, al cabo, se tuvo que rendir ante la calidad profesional de Salah. El ex puntero izquierdo de la “U” obtendría con los albos entre 1986 y 1990, año en que dejó al club, dos torneos nacionales y tres copas Chile. También formaría el plantel que saldría campeón de la Copa Libertadores de 1991.

Salah, después de dirigir a la Selección Nacional, llegaría en 1992 a la “U” como técnico. Aunque estuvo sólo dos años y medio y no obtuvo ningún campeonato, le devolvió al equipo azul la jerarquía perdida de antaño. También dejaría formado el plantel que en 1994, con su ex ayudante Jorge Socías en la banca, obtendría el campeonato nacional de fútbol, un título que se les negaba a los azules desde hace más de 25 años. Salah también se anotaría otro mérito: hizo debutar en el equipo profesional de la “U” a un joven delantero zurdo de 19 años, oriundo de los campos helados y agrestes de Temuco, famoso en las divisiones menores del club porque nunca se cansaba de perforar las redes rivales. Su nombre era Marcelo “Matador” Salas.

El histórico gol de Arturo Salah a Colo Colo en la final de la liguilla de 1981:

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