Guía de: Los 90

La dramática y desgarradora última carta de Kurt Cobain

El documento fue encontrado junto a su cadáver en abril de 1994. Manifestaba la profunda depresión y el sin sentido que atormentaba la vida del ícono del grunge.

El 8 de abril de 1994, se encontró el cuerpo sin vida del atormentado líder de la banda Nirvana, Kurt Cobain. El cadáver se hallaba en su casa de Seattle y llevaba a lo menos tres días fallecido. Junto a él había una escopeta – con la que se quitó la vida – y una nota en la que manifestaba su inconformismo, su dolor y también en la que se despedía de su mujer y su hija.

Nadie pudo evitar la tragedia. Kurt Cobain, el más fiel exponente del grunge, al que no le importaban los discos de oro, el dinero ni la fama, lo demostró con creces al traspasar todos los límites y  materializar sus propias palabras: “Es mejor quemarse que apagarse lentamente”.

Esta es la traducción de la carta:

Kurt Cobain

Foto: Agencias

Para Boddah:

Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiría ser, un charlatán infantil castrado. Esta nota debería de ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk-rock que he ido siguiendo a lo largo de estos años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto. Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo Rock’n’Roll. Me siento increíblemente culpable.

Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del público. A mi no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury, a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase, lo cual admiro y envidio muchísimo. De hecho no os puedo engañar, a ninguno de vosotros. Simplemente no sería justo ni para vosotros ni para mí simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar. A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario. Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créeme Señor, pero no es suficiente). Soy consciente de que yo, nosotros, hemos gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos narcisistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido.

Soy demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía cuando era un niño. En estas tres últimas giras he apreciado mucho más a toda la gente que he conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo superar la frustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente. Sólo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste. El típico piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mio! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho a como había sido yo. Llena de amor y alegría. Ella confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me he convertido yo. Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general… Sólo porque a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva. ¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado de la gente.

Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por vuestras cartas y vuestro interés durante los últimos años. Soy una criatura voluble y lunática. Se me ha acabado la pasión. Y recordad que es mejor quemarse que apagarse lentamente.

Paz, amor y comprensión.

Kurt Cobain

Frances y Courtney, estaré en vuestro altar.

Por favor Courtney, sigue adelante, por Frances, por su vida que será mucho más feliz sin mí. Los quiero. ¡Los quiero!

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