Tejido a Telar: Cruzando y creando

De abuelas a madres e hijas, se va transmitiendo una sabiduría que es el legado de antiguas generaciones y que ha permitido la continuidad de una tradición cultural que identifica a los sectores rurales y en particular a sus mujeres.

Guía de: Manualidades y Artesanía

Desde tiempos remotos, los países mediterráneos tuvieron grandes maestros en el arte de hilar, teñir y tejer la lana de las ovejas. En Asia, la Antigua China producía seda y, en América, los pueblos indígenas sabían aprovecharse de la lana de las alpacas y de las flores de algodón.

Telar

Foto:

El arte de hilar tiene varios siglos de historia.

En el año 1350 aparece la primera máquina de hilar, muy rústica y origen del posterior torno de hilar (que aparece en 1530). De esta forma, los tejedores logran un método más rápido para conseguir hilo que hasta el entonces utilizado de forma manual mediante ruecas y husos. La urdimbre de los telares necesita ser cargada con muchos metros de hilo y la aparición de la primera máquina de hilar supone una importante mejora.

Durante el Siglo XVI, de países lejanos llegan a Europa artesanos cargados de conocimientos, herramientas y secretos. De esta forma el arte de los telares se enriquece considerablemente. Después del año 1530, el hilo se vende más barato. Las personas que vivían alejadas de las grandes ciudades y los mercados consideran la posibilidad de tener un telar en su casa y confeccionarse sus propias ropas. Aparecen los primeros telares domésticos en pueblos y aldeas.

A finales del Siglo XVI, Europa con el cultivo del gusano empieza a producir seda. Los tejedores la utilizan para tejer damascos al igual que antes utilizaban el algodón o el lino. El Siglo XIX es el siglo de la mecanización y disminuye el interés por los telares artesanales y por las cosas hechas a mano.

El aprendizaje de la textilería, dentro de la cultura rural actual, ocupa un lugar importante.  De abuelas a madres e hijas, se va transmitiendo una sabiduría que es el legado de antiguas generaciones y que ha permitido la continuidad de una tradición cultural que identifica a los sectores rurales y en particular a sus mujeres.

El arte de “tejer” consiste en la técnica artística de entrelazar hilos y entrecruzarlos de forma ordenada. Para ello se utiliza un instrumento fundamental común a todas las culturas desde los tiempos más ancianos. Estamos hablando del “telar” rústico del oficio artesanal. Un telar es una máquina que elabora un tejido a partir de un grupo de hilos. Para ello coloca un grupo de hilos en forma vertical, manteniéndolos siempre tensos. Este grupo de hilos se conoce con el nombre de “urdimbre“. A continuación se teje con otro grupo de hilos en posición horizontal, tomando como base la “urdimbre”. Este segundo grupo de hilos se llama “trama”.

“Tejer” es formar una tela usando la “trama” y la “urdimbre“. Para ello se utiliza el “telar” que sirve para separar los hilos de la “urdimbre” y dejar pasar el hilo de la “trama”. El “telar” se basa en un mecanismo que permite la apertura de la urdimbre. Para ello se utilizan dos varillas que metidas en la “urdimbre” permiten coger los “hilos pares”, separándolos de los “hilos impares”. De esta forma se abre la “urdimbre” y se divide en dos partes iguales, dejando bastante espacio para poder pasar el hilo de la “trama”. Este espacio abierto entre las dos capas de la “urdimbre” se llama “calada”.

El “telar artesanal” puede producir tejidos desde los más gruesos a los más finos, desde las pesadas alfombras de lana hasta los finos damascos de seda, pero siempre se sigue el mismo principio: tejer una “trama” en una “urdimbre” previamente colocada sobre el telar.

Mostraremos paso a paso el proceso de un trabajo a telar realizado por el taller de Elizabeth Schmeisser.

1.- Primero se elabora la tela en el telar.
Telar

Foto: paranacampana.com.ar




2.- Teniendo la tela se monta con el patrón para cortarla según el diseño.
Telar

Foto: Elizabeth Schmeisser




3.- Proceso de confección de la prenda a máquina y terminación a mano.
Telar

Foto: Elizabeth Schmeisser




4.- Aplicación del vellón y afieltrado sobre la tela.
Telar

Foto: Elizabeth Schmeisser




5.- La prenda es puesta en un maniquí para el armado
Telar

Foto: Elizabeth Schmeisser




6.- ¡El abrigo está terminado!
Telar

Foto: Elizabeth Schmeisser

El proceso también puedes apreciarlo aquí.

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