Médicos Veterinarios, los riesgos de los falsos profesionales

La salud de su mascota no debe caer en manos inescrupulosas que ostentan de una distinción y de conocimientos que, muchas veces, no poseen.

Guía de: Mascotas

La carrera de Medicina Veterinaria se ha difundido tanto en el último tiempo que ya son alrededor de 30 las facultades que la imparten. Y si sacamos la proporción de egresados año a año, tenemos que la cantidad es muy alta; demasiado.

Así como también ocurre en otras carreras, el número de profesionales excede al de técnicos. Todo esto es a consecuencia de la mala distribución del ingreso, de la brecha socio-económica reinante, del sistema de educación superior y un largo etcétera.

Por supuesto, dadas las condiciones de educación imperantes, hay veces en que los egresados no se encuentran del todo preparados. A eso se le suma la nula fiscalización que existe al desempeño de estos egresados y de los profesionales.

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Foto: El Mercurio

Hago esta distinción porque debido a la extrema competencia y a la larga lista de profesionales que no logran desarrollarse en lo que estudiaron, son muchos los egresados que comienzan a trabajar sin estar titulados.

Como práctica profesional, mientras dan los exámenes correspondientes para obtener su título, me parece bien, ya que casi siempre lo hacen bajo la supervisión de colegas de vasta experiencia y necesitan desarrollar sus capacidades.

Nadie fiscaliza

El problema se genera cuando se va dejando de lado el proceso de titulación y siguen ejerciendo sin titularse nunca. Existen algunos que, incluso, instalan sus propios centros veterinarios, consiguiéndose alguna firma, sin estar titulados. Y nadie fiscaliza esto.

Así se va reproduciendo el sistema y son cada vez más los (no) colegas que llevan años ejerciendo sin su título. Por eso, cuando usted visite una clínica veterinaria, pida el título del Médico Veterinario que atiende a su mascota, que debe decir “Médico Veterinario” y no “Licenciado en Medicina Veterinaria”; y si no está presente, solicite su nombre, RUT y la casa de estudios donde se tituló, para verificar la información. Lo más probable es que el Colegio Médico Veterinario les pueda ayudar a corroborar los datos.

Es importante que lo haga, ya que la salud de su mascota no debe caer en manos inescrupulosas que ostentan de una distinción y de conocimientos que, muchas veces, no poseen. No es algo simple, es una infracción a la ley y una gran falta de ética.

Así como un radiólogo, un cirujano o un cardiólogo deben tener cursos que los avalen para poder ser denominados como tal, no se le puede llamar Médico Veterinario a quien no tiene, siquiera, la intención de serlo.

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