Guía de: Mascotas

Parásitos externos, las despreciadas pulgas y garrapatas

Al referirnos a los parásitos, debemos recordar que son miles los que abundan en cada ser y en el ambiente. Hay muchos que generan problemas, enfermedades o muerte. Lo importante es mantenerlos bajo control.

En este artículo abordaremos los parásitos externos que pueden traer graves problemas a su mascota. Conozcamos a los Ectoparásitos: Son aquellos parásitos que viven y/o parasitan el exterior de sus huéspedes. Hay que entender que, médicamente, se denomina Huésped a quien hospeda al parásito.

Dentro de este grupo encontramos los que habitualmente generan problemas visibles en las mascotas: Pulgas, Piojos, Ácaros y Garrapatas, además de moscas y sus larvas (miasis) y algunos otros poco frecuentes como Linguatula serrata (nasal).

Pulgas
Foto: petscancun.com

Aunque suene contradictorio, en cerca del 90% de los perros vemos la “pulga del gato”.

PULGAS: Las pulgas que habitualmente encontramos en nuestros animales de compañía son Ctenocephalides canis (“Pulga del Perro”) y Ctenocephalides felis (“Pulga del Gato”) y Pulex irritans (interespecífica). Es importante considerar, eso sí, que en cerca del 90% de los perros vemos la “pulga del gato”.

En un par de horas, una pulga puede succionar entre 10 a 20 veces la capacidad de su estómago, evacuando pequeños cilindros rojo-parduscos (excremento de pulga) que se pueden apreciar fácilmente entre el pelaje de la mascota o en su cama.

Una hembra pone en promedio 30 huevos diarios, pero puede llegar fácilmente a más de 100 en un solo día. Se debe considerar que el hecho de ver una pulga en su mascota implica que hay más de 100 en el ambiente… así, se hace indispensable utilizar productos pulguicidas duraderos, ya que no basta con un baño sanitario o con “sacarle las pulguitas”.

Las pulgas en abundancia y en un animal pequeño pueden, incluso, llegar a producir anemia con resultados fatales. También pueden producir una reacción alérgica, denominada Dermatitis Alérgica por Picadura de Pulga. Por último, pueden ser vectores de algunos parásitos internos (gusanos).

PIOJOS: Las especies de piojos presentes en las mascotas puede ser muy variada. La mayoría son piojos masticadores que se alimentan de detritus celulares (caspa).

Los piojos generan dermatitis, picazón y seborrea. Tienden a ser bastante específicos y a sobrevivir muy poco libres en el ambiente. Todos los estados de desarrollo son parásitos.

GARRAPATAS Las garrapatas son ácaros visibles. Las hay de distintas formas y estructuras, parasitando a diversas especies animales. Sin embargo, la más cosmopolita (origen africano) y abundante es Rhipicephalus sanguineus, específica del perro, aunque puede llegar a parasitar otros animales.

Garrapatas
Foto: AP

Las garrapatas producen dermatitis y dolor localizado.

Machos y hembras son distintos (dimorfismo sexual), siendo la hembra mucho más grande que el macho y de forma globosa. Durante la cópula, el macho prácticamente no se alimenta, por lo que muere rápidamente. La hembra se mantiene chupando sangre y, al momento de desovar, se desgarra su cuerpo y muere. Por eso es que cuando se pisa una garrapata hembra, lo que se hace es un desove obligado… de ahí que se hace necesario quemarlas, para evitar la propagación.

Las garrapatas producen dermatitis y dolor localizado en nuestras mascotas, pudiendo ser alérgicos algunos animales. También pueden generar anemia en casos extremos y problemas serios de infecciones secundarias por la remoción inadecuada de éstas, ya que al momento de tirarlas, generalmente dejan su aparato oral al interior del perro. Es preferible sacarlas una vez muertas. Pueden ser vectores de algunas zoonosis.

Su gran manifestación se produce en época estival.

El mejor control se orienta a evitar que lleguen a adultos.

ÁCAROS: Familiares de las garrapatas, pero muy pequeños (no visibles). Los más comunes son Sarcoptes scabiei (Escabiosis o Sarna sarcóptica), Demodex canis (Demodicosis) y Demodex felis, Notoedres cati y Otodectes cynotis (ambos ubicados en las orejas, principalmente del gato) y Cheyletiella sp.

Sarcoptes scabiei var. canis: produce la famosa sarna del perro, enfermedad muy pruriginosa (picazón) y que avanza a toda la superficie de la piel, excavando verdaderos “túneles”. La variedad canis es específica del perro, habiendo también una para el gato (var. felis), una para el hombre (var. homminis), las cuales al pasar a otra especie, generan una reacción de hipersensibilidad, pero no llegan a generalizarse como en la especie natural.

La Demodicosis: (antes llamada Sarna Demodécica) puede generar prurito, aunque en menor grado y depende mucho del nivel de susceptibilidad que tenga el paciente (factores genéticos). No siempre es una enfermedad importante. Pero cuando lo es, necesariamente debe llevar un estricto control y tratamiento por parte del Médico Veterinario.

Los restantes ácaros (que puede incluir a los denominados ácaros del polvo) también generan dermatitis localizada y prurito moderado, siendo necesario un adecuado tratamiento veterinario.

El tratamiento de Pulgas, Piojos y Garrapatas consiste en el uso de productos de depósito que son insecticidas y acaricidas inofensivos o de bajo riesgo para la salud del animal. Se puede (y debe) además, controlar el ambiente con productos para fumigación.

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