¿Qué es el colecho? Conozca riesgos y beneficios

El colecho es una práctica habitual de los padres con nuestros hijos, conoce aquí sobre los beneficios y perjuicios que se corren.

Guía de: Maternidad

Cuando tenemos a nuestros bebés recién nacidos en la Clínica todo es ideal: generalmente están con una todo el día y ellos tienen una pequeña cunita a tu lado en que los puedes dejar ahí mientras descansan o lo acuestas en tu cama.

Muchas veces antes de que nazcan, les hemos arreglado una habitación o su cunita dentro de nuestra pieza, en donde queremos que ellos descansen mientras nosotras también lo hacemos.

Pero cuando llegamos a la casa aparecen nuestros temores sobre la muerte súbita, el reflujo o el solo pensar en dejarlos solo por las noches hace que los acostemos en nuestras camas. Ese acto de compartir nuestra cama con nuestros bebés recién nacidos se llama colecho. Es más común de lo que creemos y muchos de nuestros padres también lo hicieron (incluso hasta cuando estábamos bien grandecitos).

Colecho

Foto: bebesymas.com

Como orden de las cosas, el colecho trae beneficios y perjuicios:

Beneficios: favorece el vínculo mamá-bebé, el bienestar de nuestro hijo, el desarrollo neuronal y la capacidad de respuesta ante las situaciones de estrés. Además facilita el mantenimiento de la lactancia materna nocturna y que ésta, de alguna u otra manera, protege al lactante del síndrome de muerte súbita.

Algunas cosas malas: posible riesgo de asfixia, dado que muchos padres duermen de manera inquieta u ocupan almohadas o frazadas en exceso, algunos duermen peor con la presencia del bebé debido a los estímulos que se generan y también la asociación que los bebés pueden hacer de la presencia de los padres y el sueño, dificultandóseles conciliar el sueño cuando no se encuentran los padres presentes.

En fin, mi hija nació en pleno invierno y por mis propios miedos comencé practicar el colecho. Era pequeñita y en una cama de una plaza cabíamos perfecto, me relajaba dormir con ella, le podía dar pecho tranquilamente sin tener que levantarme muerta de frío. Pero el tiempo pasó, se movía más de la cuenta, más de alguna vez recibí patadas nocturnas, y como ella aprendió a conciliar el sueño de buena manera, dejé el colecho a un lado y se fue directo a su cuna.

Claro, ella está en mi pieza y más de alguna noche tuve que pasarla a mi cama porque se había despertado.

El colecho es una decisión entre los padres y tiene que velar por el bienestar de nuestros hijos, por eso es importante tomar las opiniones del pediatra, matrona, enfermera o cualquiera de los especialistas que están a nuestro alcance, y disfrutar de este período de sus vidas.

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