Guía de: Música Pop

Festival de Viña del Mar 2013: todo puede ser peor

Inició la versión 2013 del Festival de Viña confirmando que se puede echar a perder aún más el evento.

Obertura:

¿Alguien entendió lo que intentó hacer Chilevisión este año? Todo comenzó con un video que mostraba algo así como el “backstage” del Festival, seguido por un número circense sin ritmo ni pauta aparente, solo algunas acrobacias acompañadas por una voz en off que invitaba al público a cualquier cosa. De un minuto a otro comienza a sonar, a propósito de nada, “La Traviata” de G. Verdi que fue entonada por el tenor Tito Beltrán y la soprano Patricia Cifuentes en medio de la galería, mientras el público alrededor movía de un lado a otro una especie de linternas con luces de colores. No se entendió absolutamente nada, no hubo un motivo aparente ni justificación para nada de lo realizado, simplemente un popurrí de acciones artísticas que aburrieron a la gran mayoría.

Festival de Viña del Mar 2013
Foto: El Mercurio

Los animadores del Festival de Viña 2013 tuvieron una noche que no fue precisamente de las mejores.

Los Animadores:

Nunca antes habíamos extrañado tanto a Cecilia Bolocco. Está bien, Rafael Araneda puede ser, pero de verdad que Eva Gómez no tiene ninguna salida buena, absolutamente nada. Todo lo hace mal. La dupla de animadores carece de afinidad y coordinación, se atropellan en la animación y Eva Gómez no deja hablar, mientras trata a gritos a quien se le para en frente. Por primera vez el público no exigió el patético pero tradicional beso entre los animadores, llegando este último recién a las 2 de la madrugada, cuando “el Rafa” utilizaba cualquier recurso para rellenar, ya que Chino y Nacho no estaban listos aún.

La Escenografía:

Siempre el Festival de Viña del Mar cuenta con una iluminación y estética de primer nivel. Este año no fue la excepción, se trató de recrear la antigua “concha acústica” y entre mucho LED y pantallas, al menos por la TV, el escenario se veía impecable. Personalmente no me gustó la apuesta de Chilevisión, podría haber sido algo más arriesgada o moderna, sin embargo eso entra en el plano de los gustos personales.

Maná:

La apuesta era segura, abrir con Maná que es una banda de gusto popular y con una batería de éxitos radiales de larga data. ¿Funcionaron?, sí, a la perfección. Personalmente no logro entender cómo la apuesta de Maná, siendo al extremo desechable (en música y letra) y básica, logra captar tanta atención, sin embargo, los mexicanos tienen oficio y se sentía en ellos las ganas de realizar un buen show. Estuvieron a la altura y cantaron todo lo que el público quiso escuchar. Saco de premios para ellos. Punto aparte es la voz de Fher, la cual pareció dejarla en Guadalajara. Debería preocuparse.

Chino y Nacho:

Otra banda desechable más de Reggaetón.

Las dudas:

Se habló mucho, incluso La Tercera publicó un reportaje y Rafael Araneda lo mencionó en el escenario, sobre las varias toneladas de equipos y gran puesta en escena que traía Maná, lo cual habría incluso generado problemas en la coordinación del show. Bueno, de lo anterior nada se vio. Al menos por la TV el show de Maná pareció ser regular en lo que a iluminación se refiere, nada hubo para destacar. Lo que sí debemos destacar es el horrible sonido que llegaba por TV, aunque espero que en la Quinta Vergara no haya sido así.

“Maná, la banda de rock más influyente de todos los tiempos…”. Esta frase se mandó Eva Gómez durante uno de sus arrebatos de anoche. Inadmisible y francamente patético. Quizás se refería a bandas de rock latino, pero ni por ahí se la podría sacar, esto fue más que un error, la animación para un evento así se prepara, realmente mal. Ojalá temprano hoy alguien le presente a The Beatles, Led Zeppelin o Pink Floyd a Eva.

Buena idea revivir la salida desde el escenario del jurado del Festival, sin embargo, la competencia no puede comenzar a la 1:30 de la madrugada. Nunca se entendió por qué Eva y Rafael “arrastraban” a Maná al escenario y casi les rogaban para que siguieran cantando, cuando el show ya había sobrepasado la hora y media. Quizás este sea el nuevo estilo de conducción de Hernández, el nuevo director, vaya a saber uno.

Chilevisión ha logrado anotar grandes puntos a favor, principalmente con algunos artistas, pero sus puntos en contra son muchísimos más. El Festival de Viña ya perdió el glamour de antaño y pareciera ser solo un programa de televisión más. Se van perdiendo los ritos, los premios carecen cada vez más de valor y todo pareciera hacerse al azar. Por último, que la señal en alta definición del Festival de Viña la tenga solo un operador de cable es un despropósito que atenta contra el propio evento, hoy en día mirar un programa con tanto despliegue técnico en una señal que no sea HD pareciera ser ridículo.

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