Guía de: Música Pop

Hologramas en el escenario, ¿el futuro de los recitales?

El rapero estadounidense Tupac Shakur tuvo una exitosa presentación en el festival de Coachella algunas semanas atrás. Fue su primer show desde que fue asesinado y enterrado en 1996.

¿Se imagina a Nirvana nuevamente de gira con Kurt Cobain a la cabeza, o quizás un tour mundial de Elvis Presley o de The Beatles?.

Aunque hasta ahora eso era imposible, durante la última versión del afamado festival estadounidense, Coachella, Dr. Dre y Snoop Dogg, dos instituciones del rap afroamericano, devolvieron a la vida a su amigote Tupac, asesinado en 1996. Shakur fue muerto en Las Vegas en 1996, después de asistir a una pelea de Mike Tyson. Hasta el día de hoy nadie ha cumplido condena por el asesinato del referente más grande del rap en los noventas.

La asombrosa presentación de Tupac Shakur junto a Dr. Dre y Snoop Dogg causó sensación en todo el mundo, tanto así que se habló de una gira, idea que posteriormente se descartó, y elevó la venta de los discos del fallecido rapero considerablemente. Su álbum póstumo Greatest Hits, aumentó su venta en nada menos que un 571%. Su álbum All Eyez On Me tuvo un incremento de 95% y Me Against The World en otro 53%. Por su parte, las canciones que el holograma de Tupac interpretó en Coachella, Hail Mary y 2 Of Amerikaz Most Wanted, aumentaron su distribución en un 1.531% y 881%, respectivamente.

La extraordinaria tecnología que devolvió a la vida a “2Pac”, ha abierto un nuevo debate en el mundo del espectáculo en torno a los recitales. Hoy en día las presentaciones en vivo son eventos repletos de tecnología de última generación, pero no solo en lo que vemos, sino que también en lo oímos. El “doblaje” (“lip-sync”) está presente en más shows en vivo de los que creemos, y ayudan a los vocalistas a bailar o moverse con más soltura sin la preocupación de descuidar el canto. Por otro lado, existe el “Autotune”, modalidad que ayuda en la afinación, entre otras cosas, a muchas estrellas de pop actual.

No obstante lo anterior, aún existen bandas que no tranzan su ideal sobre una original presentación en vivo. Prueba de lo anterior es lo ocurrido con los Sex Pistols, quienes fueron invitados a tocar en las próximas Olimpiadas de Londres pero se negaron por el hecho que se les prohibió hacerlo de verdad.

Si bien habíamos visto eventos parecidos, como el tour que montó la banda original de Elvis algunos años atrás, y que traía a “El Rey” en una pantalla gigante cantando para nosotros, el hecho de poder interactuar con un personaje en el escenario, abre una nueva dimensión y le resta aún más veracidad a momentos que debieran ser irrepetibles.

La tecnología abre nuevos espacios a los negocios día a día pero, de alguna manera, compromete el desarrollo de las nuevas bandas y las hace competir, de manera injusta, con artistas y momentos pertenecientes a otra época. El show de rock and roll nació como una expresión llena de espontaneidad, característica cada vez más difícil de encontrar en espectáculos de música en vivo.

Quizás hay gente dispuesta a pagar mucho dinero por ver algunos rayos simular la imagen de un fallecido músico. Personalmente me quedo con el sonido único e irrepetible de una guitarra, un piano o una batería mezclado con la espontaneidad única que entrega un show en vivo.

¿Será este nuestro futuro? Una estrella pop japonesa que no existe, pero aún así repleta estadios.

Más sobre Música Pop

ComentariosDeja tu comentario ↓
cerrar
Te invitamos a seguirnos en Facebook.