Guía de: Nutrición

¿Cómo reconocer huevos frescos?

Simples técnicas nos pueden indicar si los huevos que vamos a comer están con las condiciones de salubridad requeridas para nuestro consumo.

Existen diversas técnicas para reconocer cuándo los huevos están frescos. La forma más fácil y útil es introducir el huevo entero en un vaso de agua: si el huevo flota quiere decir que está en malas condiciones.

Una vez partido el huevo se puede observar las chalazas, que son dos formaciones similares a cordones de un color transparente-blanquecino cuya función principal es la de fijar la yema al centro del huevo. Cuanto más prominente es la chalaza, más fresco es el huevo.

Otra forma, quizás un poco más engorrosa, es a través de la medición de pH, dado que la clara en forma habitual debe arrojar valores de 7,6 a 8,5 (huevos más frescos). Con el paso del tiempo, el huevo envejece y se va alcalinizando pudiendo llegar a un pH de 9,7.

Huevos
Foto: El Mercurio

Existen diversas técnicas para reconocer cuándo los huevos están frescos.

Por último y quizás lo más importante, es fijarse siempre en la fecha de vencimiento.

Ahora que sabemos cómo reconocer huevos frescos, se señalan precauciones que se deben tomar a la hora de manipularlos para evitar posibles contaminaciones exteriores:

  1. Compre siempre, deben ser  huevos con la cáscara intacta y limpia, procedentes de granjas controladas por autoridades sanitarias y que cumplan la normativa sobre etiquetado y marcado del código de trazabilidad o de barras en su cáscara.
  2. Respete la fecha de consumo preferente que está impresa en la etiqueta del envase del huevo.
  3. No lave los huevos antes de meterlos en el frigorífico para su conservación. Estos deben  ser lavados justo antes de ser consumidos.
  4. No rompa el huevo en el borde de los recipientes donde los vaya a batir. Por razones de higiene, el recipiente de batido debe emplearse únicamente para esta operación.
  5. No separe las claras de las yemas con la propia cáscara del huevo.
  6. Cuaje bien las tortillas y manténgalas en refrigeración o en calor hasta su consumo.
  7. Prepare la salsa mayonesa con la máxima higiene y consérvela en el frigorífico hasta su consumo.
  8. No deje nunca los huevos, ni los alimentos que los contengan, a temperatura ambiente.
  9. Conserve siempre en el frigorífico los pasteles, natillas, salsas, etc. y consúmalos en las 24 horas siguientes a su elaboración.
  10. Evite el contacto de alimentos crudos o poco cocinados con alimentos listos para comer, ya que puede producirse una transmisión de microorganismos de un alimento a otro (contaminación cruzada).
  11. No consumir huevos crudos o inadecuadamente cocidos, especialmente los niños, adultos mayores y personas con inmunidad disminuida.
  12. Los huevos se deben cocinar a más de 65ºC, por más de 15 segundos. Esto se comprueba cuando la clara está completamente opaca y endurecida y la yema inicia su proceso de endurecimiento.
  13. Lavar con cloro superficies de trabajo que hayan estado en contacto con huevos y carnes de aves crudas.
  14. Los huevos deben mantenerse refrigerados durante el transporte, almacenamiento, en las salas de venta (almacenes y supermercados) y en los domicilios, a una temperatura menor de 5ºC.
  15. Sólo consumir productos que contengan huevos cocidos adecuadamente, a una temperatura mayor de 65% por 15 segundos.
  16. La mayonesa debe provenir de fábricas autorizadas y su pH debe ser menor de 4,5.
  17. Debe prohibirse la mayonesa casera en establecimientos de venta de alimentos y recomendar al consumo familiar mayonesas provenientes de fábricas autorizadas.
  18. Consumir carne de pollo y aves de corral completamente cocidas.

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