Guía de: Nutrición

¿Qué comer antes y el día de la PSU?

La hidratación es fundamental, no solo para mantener y limpiar nuestro organismo, sino que ayuda a que nuestro metabolismo interno funcione de manera óptima.

Lo ideal es que los días previos a la PSU se mantenga una alimentación equilibrada, es decir, con 4 comidas al día. El desayuno es una de las comidas fundamentales y se busca que la cena o la última alimentación del día sea liviana y suficiente en cantidad, lo cual no implica que sea mucha, sino que en porciones adecuadas. Todo, de acuerdo a los requerimientos de cada persona, variada para entregar de todos los nutrientes.

Es necesario considerar que comidas muy copiosas o abundantes y de alto contenido energético, principalmente de origen graso, provocan sueño y disminuyen la capacidad de concentración, por ende, el almuerzo debe ser liviano sin muchas frituras, baja en grasas y con poca sal, para evitar distensión abdominal o meteorismo, molestias gastrointestinales y retención de líquido. Debe tener poca carne, privilegiando la proteína como la del huevo o el pescado, por ende, principalmente en base a verduras y carbohidratos de absorción lenta.

Comida PSU

Foto: Gonzalo López

Pescado y verduras, una buena combinación.

Es recomendable evitar aquellos alimentos y sustancias  que provoquen  excitabilidad del sistema nervioso como el café, el té muy cargado y, por supuesto, las bebidas energéticas. Asimismo, aquellos que provoquen irritación del sistema gastrointestinales como los condimentos (pimienta, ají, comino, etc.).

Además se sugiere evitar aquellos alimentos que causen gases como el repollo, brócoli, legumbres y leguminosas.

No a la comida rápida

Asimismo sería prudente evitar comida rápida, sobre todo de lugares poco higiénicos para evitar infecciones estomacales que puedan jugar una mala pasada el día del examen.

También se sugiere una ingesta abundante de frutas y verduras que nos entregan vitaminas, minerales y otros fitoquímicos que ayudaran no solo a que nuestro organismo funcione mejor, en términos de las reacciones químicas y síntesis de sustancias que en él se llevan a cavo sino también a su desintoxicación.

La hidratación es también fundamental, no solo para mantener y limpiar nuestro organismo sino que, ayuda a que nuestro metabolismo interno funcione de manera óptima.  En definitivas cuentas, hasta nos ayuda a una mayor concentración.

Existen ciertos alimentos que ayudan a la concentración, la memoria  como aquellos que contienen ciertas vitaminas que promueven la síntesis de neurotransmisores y participan en el metabolismo energético, en este caso los alimentos ricos en vitamina B como los de origen animal (leche, huevo y carnes, especialmente pescado como atún, jurel y salmón), verduras como lechuga, espinaca, legumbres, plátano y frutos secos.

A parte de lo anterior se ha visto que frutas o verduras que contienen cantidades suficientes de boro, colaboran en este aspecto, como las nueces, las pasas y el durazno.

Más sobre Nutrición

ComentariosDeja tu comentario ↓
cerrar
Te invitamos a seguirnos en Facebook.