Abebe Bikila: El corredor descalzo que llevó a África a la gloria olímpica

El atleta etíope Abebe Bikila rompió fronteras ganando medalla de oro en maratón y corriendo descalzo. Aquí, su increíble historia.

Guía de: Running

En un mundo donde todos los deportistas estamos preocupado de qué zapatilla o calcetín usar, bien vale la pena recordar a un héroe. De esos casos únicos en el mundo, que por más que sepamos sobre la pobreza que hay en África, y que su físico se adapta a una naturaleza indomable, se convirtió en ejemplo a seguir.

Fue en las olimpíadas de Roma en 1960 cuando el etíope Abebe Bikila se transformó en el primer africano en conseguir una medalla de oro en unas Olimpiadas, y nada menos que corriendo el maratón… descalzo.

Pero eso no es todo: también rompió el récord de la época marcando un crono de dos horas, quince minutos, 16 segundos y dos décimas, en 42 kilómetros con 195 metros llenos de historia.

Los asistentes y las autoridades, apenas sabían su nombre y nadie entendía nada. Mientras, Bikila (hijo de un humilde pastor de cabras y que aprendió a leer a los 14 años) llevaba en su físico orgulloso el renacimiento de África, en ese minuto convulsionada por las revoluciones de independencia y que se mostraba tal como era: pobre.

La fuerza del continente negro estaba despertando y luego de su hazaña, los atletas de color no abandonaron nunca más los primeros lugares en las diferentes distancias del atletismo.

Una anécdota que comparto con ustedes: Abebe Bikila pasó a formar parte del equipo olímpico de Etiopía por casualidad, ya que uno de los atletas se lesionó en un partido de fútbol y tuvo que ser convocado tan repentinamente, que el avión con destino a la Ciudad Eterna tuvo que esperar por él.

La hazaña

Con 28 años, el atleta Abebe Bikila se puso las zapatillas Adidas con las que debía correr, pero no se sintió cómodo con ellas. Lejos de desanimarse decidió que correría por las calles de Roma como tantas veces lo había hecho, descalzo.

Allí partió la leyenda. Cuatro años después, pero con zapatillas, ganó de nuevo el oro en la maratón de las Olimpiadas de Tokio batiendo la plusmarca mundial con 2 horas 12 minutos 11 segundos.

Volvió a correr en 1968 durante las Olimpiadas de México, sin embargo, la falta de oxígeno sumado a una lesión, le obligaron a abandonar en el kilómetro 17y terminó en una ambulancia

Un año después Bikila conducía su coche cuando perdió el control al tratar de esquivar una protesta estudiantil y quedó parapléjico.

“Los hombres de éxito conocen la tragedia. Fue la voluntad de Dios que ganase los Juegos Olímpicos, y fue la voluntad de Dios que tuviera mi accidente. Acepto esas victorias y acepto esta tragedia. Tengo que aceptar ambas circunstancias como hechos de la vida y vivir feliz”, dijo entonces.

Un 23 de Octubre de 1973, el atleta descalzo murió a causa de una hemorragia cerebral provocada por complicaciones debidas al accidente, tenía tan sólo 41 años. 65.000 personas acudieron a despedir al más grande de sus héroes nacionales.

“Abebe Bikila hizo que nosotros, los africanos pensáramos: ‘Mira, él es uno de nosotros, si él puede hacerlo, nosotros podemos hacer lo mismo’”, manifestó Haile Gebrselassie, otro de los grandes atletas surgidos en Etiopía y ganador de medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Atlanta y Sidney.

Más sobre Running

ComentariosDeja tu comentario ↓
cerrar
Te invitamos a seguirnos en Facebook.