Chile vs URSS 1973: El partido de los valientes

Moscú 26 de septiembre de 1973. Chile tuvo que ir a jugar a la Unión Soviética el repechaje para clasificar al Mundial de Alemania 74.Esta es una historia de amor a la camiseta, esta es la historia del partido de los valientes.

Año 1973. Se empezaban a jugar las clasificatorias al Mundial de Alemania 74, y Chile quedaba en un grupo con Perú y Venezuela. “Los llaneros” renunciaron a participar, entonces la lucha se redujo al clásico del Pacífico. El primer partido se disputó en Lima, con dos goles del “Cholo” Humberto Sotil los peruanos se quedaron con la victoria. La revancha, en el Nacional, tuvo el mismo marcador pero a favor de La Roja. Julio Crisosto y Sergio Ahumanda anotaron para Chile, forzando así una definición en cancha neutral, el partido se jugó en el estadio Centenario de Montevideo.

El juego de desempate Chile lo partió perdiendo. El peruano Bailetti abrió la cuenta, pero Francisco Valdés y Rogelio Farías anotaron para que nuestra selección ganara dos a uno. Ahora quedaba otro paso, el vencedor de ese grupo debía medirse ante el ganador de un grupo europeo. URSS, Francia e Irlanda lucharon por el cupo, en definitiva los soviéticos se quedaron con la plaza.

El equipo chileno tenía una base clara, Colo Colo 73, el recordado equipo finalista de la Copa Libertadores de ese año, que era dirigido por “el Zorro” Luis Álamos. De hecho el propio “Zorro” se puso el buzo de La Roja.

Chile-Unión Soviética
Foto: El Mercurio

El clima entre los jugadores respecto al viaje no era el mejor, claro, pocos días después del golpe militar, un viaje a la Unión Soviética en plena guerra fría no motivaba a muchos. “Teníamos miedo por nuestras familias, ellos quedarían en Chile y casi todos nosotros nos identificábamos con el gobierno saliente. Uno no sabía que iba a pasar. Igual viajamos, todos queríamos ir al Mundial. Además se corría un riesgo en URSS, porque nos podía pasar cualquier cosa allá”, cuenta volante de contención Guillermo Páez.

El viaje a Moscú era largo, y los jugadores que actuaban fuera del país tuvieron verdaderos periplos, tanto para juntarse con el plantel, como para volver a jugar por sus clubes. “Yo de Brasil, fui a Paris y ahí me dijeron que me estaban esperando, pero llegué y no había nadie. De ahí partí a Frankfurt, en Alemania fui a Lan Chile para ver si sabían algo del equipo y al final ahí me encontré con ellos. Pero eso no fue lo más largo, lo más largo fue la vuelta. Ufff, tuve que hacer Moscú-Copenhague-Paris; Paris-Madrid; Madrid- Rio; Rio- Porto Alegre, llegué muerto” dice Elías Figueroa.

Alberto Quintano también tuvo algunos problemas, partiendo porque el otro jugador seleccionado que iba ir con él a Moscú no fue prestado por su club: “Pedro Fornazzari nos fue a buscar a México a mí y a Carlos Reinoso, pero a Carlos el presidente del América no lo dejó viajar. Tenían un partido en la semana y no, y no no más. Entonces partimos los dos con Pedro. Perdimos a un hombre importante del medio campo”.

Pero ese no fue el único inconveniente que tuvo “el Mariscal”. “Cuando llegamos a Moscú después de no sé cuantas horas, y no sé cuantas escalas…no nos querían dejar entrar, nos sentamos en el suelo de policía internacional con Pedro y esperamos. Nos quedamos mirando, no entendíamos nada. Menos mal que de suerte llegó la Selección ahí mismo”, cuenta ahora entre risas el ex defensa central.

Chile pudo entrenar sólo una vez en la URRS, Luis Álamos los formó y les explicó los movimientos que quería que realizaran, las funciones. Al otro día con los conceptos perfectamente claros Chile salió a un Olímpico de Moscú repleto.

Desde el primer minuto los rusos atacaron. La defensa chilena aguantó perfectamente, sólo el extremo izquierdo, Oleg Blokhlin, complicaba por su sector. Posteriormente ese jugador fue premiado como el mejor jugador de Europa, en el año 75. A Juan Machuca, lateral por el costado derecho chileno (tenía la misión de marcar a Blokhlin) le gritaban pero parecía que no escuchaba, de hecho, Machuca no escuchaba. El defensor en ese entonces de Unión Española, tenía un problema de audición en el oído izquierdo, sólo escuchaba lo que venía desde fuera de la cancha. Pero Elías resolvió todo. En una de las jugadas más recordadas del partido Figueroa cruzó con violencia al puntero izquierdo: pelota y jugador. “A nuestro lateral derecho Bloklhin lo pasó varias veces, entonces Elías me dijo cúbreme y esperó que el puntero pasara a Machuca y lo fue a buscar con una barrida”, cuenta Alberto Quintano.

“A Blokhlin todavía lo andan buscando, Elías lo cruzó y lo tiró como 10 metros fuera de la cancha” rememora riendo “el Chino” Carlos Caszely. “Después de eso el árbitro que era brasileño (Armando Márquez) se venía metiendo la mano al bolsillo para sacar la tarjeta, pero Elías lo abrazó le dijo algo en portugués y no pasó nada, ni amarilla le mostró”, dice Caszely entre risas.

Luego de esa jugada el mejor jugador del equipo soviético empezó a arrancar desde más atrás, a volantear, no se apareció más cerca del área chilena.

El trámite del partido fue el mismo durante los 90 minutos, Unión Soviética atacaba y Chile se defendía, reventaba. Quintano y Figueroa se transformaban en gigantes, no dejaban pasar una pelota por alto y la dupla de contención conformada por Páez y Rodríguez aguantaban al mediocampo ruso. “Don Lucho planteó un partido muy inteligente, cada uno de nosotros sabía qué tenía que hacer. La idea era frenar a los punteros, que no sacaran centros desde la línea de fondo. Nosotros los volantes de contención (Páez y Rodríguez) teníamos que ir a los costados para obligar a los rusos a tirar centros bombeados. Sabíamos que con Elías y Quintano en la defensa  no tendríamos problemas con los pelotazos frontales, a ellos no le iban a ganar”, cuenta Guillermo Páez.

Aunque Chile tuvo una clara, “Carlos (Caszely) la agarró por la derecha, se iba a juntar con Ahumada, amagó una pared pero aceleró al centro, quedó sólo frente al arquero. La tiró suave, y la pelota pegó en el poste y salió” recuerda Alberto Quintano.

Al final un cero a cero con ribetes heroicos: Chile ponía un pie en el Mundial de Alemania. La vuelta debía jugarse el 21 de noviembre, pero los soviéticos no viajaron debido a la situación política del país. Chile jugó contra Santos un partido para el olvido: 5 a 0 ganó el peixe, pero ya estaba. Chile clasificaba al Mundial del 74 después del partido más áspero de su historia, el de los valientes.

Alineación Chilena

Chile: J. Olivares; J. Machuca, E. Figueroa, A. Quintano, A. Arias; J. Rodríguez, G. Páez; F. Valdés; C. Caszely, S. Ahumada, L. Véliz (52´Julio Crisosto). DT: Luis Álamos

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