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Beneficios tributarios para I+D, información muy útil

La Ley 20.570 tiene por objeto perfeccionar los incentivos tributarios otorgados a la inversión en I+D y, de esa manera, impulsar una mayor inversión en esta área de nuestro país.

Los conceptos de Investigación y Desarrollo (“I+D”) cobran cada día más relevancia en un mundo globalizado donde la obtención de nuevos conocimientos y su aplicación en el desarrollo de nuevas tecnologías constituyen factores claves en el desarrollo de una empresa. En general, el concepto de I+D dice relación con el desarrollo de actividades o esfuerzos, individuales o colectivos, destinados a la obtención de nuevos conocimientos, y a su aplicación práctica destinada al mejoramiento de productos y procedimientos de elaboración existentes, así como a la generación de nuevas tecnologías o productos.

El día 6 de marzo año 2012 fue publicada en el diario oficial la Ley 20.570 que modifica la Ley 20.241 en materia de incentivos tributarios a la inversión privada en I+D. Esta nueva ley entró a regir con fecha 7 de septiembre del año que recién pasó.

De acuerdo a las cifras analizadas en la elaboración de la Ley 20.570, Chile posee un nivel de inversión en I+D que se encuentra por debajo del promedio de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (“OCDE”). De esta manera, la Ley 20.570 tiene por objeto perfeccionar los incentivos tributarios otorgados a la inversión en I+D y, de esa manera, impulsar una mayor inversión en I+D en nuestro país. En este sentido, la Ley 20.570 introduce modificaciones tanto respecto de ciertos conceptos definidos previamente en la Ley 20.241, como asimismo fortalece los incentivos tributarios consagrados en el referido cuerpo legal.

Beneficios tributarios
Foto: Matías Espinosa
Dentro de las principales innovaciones introducidas por la Ley 20.570 es posible mencionar las siguientes:

1.     Se amplía el concepto de “investigación”. La Ley 20.241 no incluía expresamente a la “investigación básica” dentro del concepto de investigación. La Ley 20.570 incorpora expresamente a la “investigación básica” (trabajos destinados a adquirir nuevos conocimientos, con prescindencia de si tienen una aplicación o utilización determinada), distinguiéndola de la “investigación aplicada” (trabajos destinados a adquirir nuevos conocimientos dirigidos fundamentalmente hacia un objetivo práctico específico).

2.     Se amplía el concepto de “Desarrollo”. Se introducen modificaciones al concepto de “Desarrollo Experimental”. Con esta modificación se amplía el concepto de desarrollo y se incluye dentro de éste al desarrollo de programas informáticos, cuestión que estaba excluida de la norma anterior.

3.     Se incorpora el concepto de investigación “intramuros”. Se amplía la posibilidad para acogerse a los beneficios tributarios no sólo a aquellos proyectos de I+D ejecutados con un centro de investigación (investigación “extramuros”), sino que también aquellos se realicen con las capacidades de la propia empresa (investigación “intramuros”).

4.     Fortalecimiento de los beneficios tributarios. La Ley 20.241 otorgaba a los contribuyentes que efectuaban inversiones en I+D un crédito tributario imputable contra el impuesto de primera categoría, equivalente al 35% del total de los pagos en dineros que se efectuaban en conformidad a un contrato I+D. El referido crédito tributario no podía exceder: (i) del 15% de los ingresos brutos del contribuyente, ni (ii) de una suma equivalente a 5.000 UTM.  Adicionalmente, se permitía la rebaja como gasto tributario de aquellos montos que no constituían crédito tributario.

Con la entrada en vigencia de la Ley 20.570, en el caso de la investigación “extramuros”, se otorga a los contribuyentes un crédito equivalente al 35% del total de los pagos efectuados conforme a los contratos I+D certificados y celebrados con centros de investigación y desarrollo registrados; estableciéndose un nuevo límite de 15.000 UTM y eliminando el límite referido a los ingresos brutos del contribuyente. Asimismo, se mantiene la rebaja del gasto tributario en aquella parte en que los desembolsos asociados a I+D no constituyen crédito tributario, aún cuando los referidos gastos no sean necesarios para producir la renta del ejercicio, pudiendo estos ser deducidos hasta en un plazo de 10 años contados desde el ejercicio en que se obtiene la certificación.

Por otra parte, en materia de investigación “intramuros” se otorga a los contribuyentes un crédito contra el impuesto de primera categoría por un monto equivalente al 35% del total de los pagos asociados a gastos corrientes efectuados en I+D más la cuota de depreciación de los bienes físicos del activo inmovilizado destinado a la ejecución de labores de I+D. Se establece el mismo límite de 15.000 UTM para este crédito tributario. Al igual que en el caso de la investigación “extramuros”, se permite la rebaja como gasto tributario de aquella parte de los desembolsos asociados a I+D que no constituyen crédito tributario, pudiendo ser deducidos hasta en un plazo de 10 años contados desde que se generaron.

5.     La Ley 20.570 contempla la posibilidad de utilizar ciertos beneficios tributarios asociados a I+D, incluso antes de contar con la certificación de los contratos de I+D por parte de la CORFO (en caso de la investigación “extramuros”), o bien antes de obtener la certificación de los propios proyectos I+D por parte de la CORFO (en caso de la investigación “intramuros”). Para estos efectos, los contribuyentes deben informar a la CORFO su intención de acogerse a esta modalidad dentro del plazo de 30 días corridos desde que efectúen el primer desembolso asociado a I+D. La solicitud de certificación del contrato o proyecto I+D debe presentarse dentro del plazo de 18 meses siguientes al envío de la información precedente a la CORFO. A su vez, la CORFO debe otorgar la certificación del contrato o del proyecto I+D, en caso que proceda, dentro de los 180 días corridos siguientes a la presentación de la solicitud de certificación. Los contribuyentes que se acojan a esta modalidad sólo pueden deducir de su resultado tributario el 65% de los gastos incurridos en virtud del contrato I+D, sin poder rebajar el crédito tributario señalado en el número anterior.

Con todo, una vez que se obtenga la certificación respectiva, el contribuyente podrá hacer uso del referido crédito en los ejercicios en que incurrió en los respectivos desembolsos, rectificando las respectivas declaraciones de impuestos. En caso que la rectificación de impuestos referida arroje un pago de impuestos en exceso, el contribuyente podrá pedir la devolución de los pagos en exceso conforme a las reglas generales. Finalmente, en caso que la CORFO no otorgue la certificación a los respectivos proyectos, el Servicio de Impuestos Internos podría impugnar los gastos asociados a I+D.

Conclusiones

Esperamos que la Ley 20.570 genere el efecto deseado, esto es, contribuir a incrementar la actividad de I+D en Chile. Sin duda, la ley constituye un gran avance, pero asimismo es fundamental fortalecer otros aspectos claves, tales como la educación, la capacitación técnica, entre otros, para de esa manera alcanzar niveles de inversión en I+D cercanos a los de países desarrollados.

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