Nací hace 26 años, y desde que tengo recuerdos ante cualquier ruido en el exterior dirigía inmediatamente mi mirada hacia el cielo a ver si veía un avión. Si la búsqueda era positiva entonces surgían toda clase de elucubraciones sobre el origen y destino, modelo y empresa que operaba la aeronave.
Con el tiempo esta inquietud iba creciendo y creciendo. Así, cada oportunidad de acercarse a algún aeropuerto era un entretenido paseo, para que decir subirse a un avión.
Volar ya no era sólo una forma de llegar a otro país o el inicio de las vacaciones. Cada movimiento, ruido o indicación de un avión era seguido por una pregunta a mi padre, que con infinita paciencia, me explicaba en qué consistía cada uno de ellos.
Con estos intereses tan desarrollados, la inquietud por ser piloto siempre estuvo. Por uno u otro motivo finalmente terminé estudiando periodismo, sin abandonar nunca la otra pasión.
Luego de un par de años trabajando en Economía y Negocios de El Mercurio la pasión de infancia, juventud y adultez fue más fuerte. Decidí renunciar y dedicarme a volar.
Actualmente estoy haciendo el curso de piloto comercial, esperando poder trabajar de piloto ya el próximo año.
A través de este espacio espero poder complementar dos cosas que me gustan mucho y me apasionan, entregando datos, información y aspectos relevantes sobre la aviación comercial.
La idea es mostrar desde las últimas noticias de este mundo, hasta informar sobre aspectos que pueden hacer sus viajes en avión y las travesías por los aeropuertos algo más ameno y disfrutable.
