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Lonquimay: La magia de un bosque milenario de araucarias

Lonquimay es una zona de bosques de araucarias, una tierra mágica, donde conviven la cultura occidental y las prácticas del pueblo originario pehuenche.

Si desea vivir la experiencia de visitar milenarias araucarias, ver un volcán desde cerca, disfrutar la nieve y el deporte blanco, la comuna de Lonquimay, en la IX Región, ofrece todas esas posibilidades. Para llegar allí, sugiero efectuar el recorrido por el túnel Las Raíces, una antigua vía ferroviaria que hoy se encuentra totalmente pavimentada. Al viajero impresiona la sensación de pasar por el viaducto de 4 kilómetros y medio (el segundo más largo de Sudamérica) para encontrarse con la belleza de un paisaje de aspecto jurásico y macizos cordilleranos de casi 3 mil metros.

Araucarias Lonquimay
Foto: Cristian Carvallo

Lonquimay es una zona de bosques de araucarias, una tierra mágica, donde conviven la cultura occidental y las prácticas del pueblo originario pehuenche. Caminar por los senderos montañosos y arbolados permite descubrir la majestuosidad de estas coníferas cubiertas de nieve en invierno y que se encumbran hasta los 50 metros. Sus ramas de forma cilíndrica y de un verde profundo, contienen el fruto conocido como piñón que ha servido de base alimenticia para los aborígenes de la zona. Usted puede disfrutar de la gastronomía pehuén.

En los alrededores también se encuentran bosques de robles, lengas y coihues, entre otra vegetación nativa. Todo el ambiente invita caminar, efectuar cabalgatas y, si el tiempo lo permite, pasear en bicicleta o hacer trekking.

A menos de media hora de Lonquimay, se encuentra el Centro de Ski Montaña y Ecoturismo Los Arenales, en medio de la cordillera Las Raíces. Sus instalaciones propician la práctica del ski, snowboard o el randonne alpino.

El volcán Lonquimay constituye un atractivo clave del lugar. En uno de sus costados se erige el emblemático cono Navidad. Obtuvo ese nombre de su nacimiento, con la erupción del 25 de diciembre de 1988. Así, la condición vulcanológica de la zona, permite además, disfrutar de las  aguas termales, como una alternativa para reponer fuerzas y divertirse solo, acompañado o en familia.

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