Criadazgo: La práctica esclavista en niños que es la antesala de la explotación sexual

Nació con la intención de ayudar a los niños de familias carenciadas. En vez de ello, miles de menores son víctimas de esclavitud disfrazada de caridad.

Guía de: Adolescencia

Cada vez es más cuestionada en la sociedad paraguaya la práctica del criadazgo. El método instalado hace décadas, buscaba que niños y niñas carenciados pudieran tener mejores oportunidades de vida, para lograrlo sus padres los entregaban a familias adineradas, quienes se comprometían con la educación del nuevo huésped a cambio de trabajo doméstico.

Con el paso de los años y la evolución de los estudios e investigaciones que han permitido avanzar en legislación tendiente a proteger la niñez, ha quedado al descubierto que la práctica poco tiene de humanitaria. Honestamente, su similitud con la esclavitud ha levantado voces contrarias no solo en Paraguay.

Criadazgo

Criadazgo.

Hace algunas semanas, un reportaje de la BBC sugirió la gravedad del problema. En la investigación se entrevistaba a diferentes adultos que, como niños, habían sido “criaditos”. Así, se conocieron detalles de las extensas jornadas de trabajo a la que son sometidos, además de discriminaciones y –en muchas oportunidades- abuso sexual y físico.

La alarma se encendió cuando una joven de catorce años murió en la casa de cuidado. Los golpes que el “patrón” le habría propinado con una rama de árbol le causaron politraumatismos severos y la muerte.

De ahí que un grupo de parlamentarios paraguayos trabajan en un proyecto de ley que busca prohibir el criadazgo en todo el país.

La antesala de la prostitución

Según cifras oficiales utilizadas por la BBC para su reportaje, en Paraguay hay unos 47 mil niños que trabajan en estas condiciones. De ellos, según aporta UNICEF, el 45 por ciento trabaja todos los días, y el 26 por ciento tiene solo dos horas de descanso al día.

Por ello, el Gobierno decidió etiquetarlo como una forma peligrosa de trabajo infantil. Carlos Zárate, ministro de la Secretaría Nacional de la Niñez y de la Adolescencia, advierte que detrás de esta práctica se esconden múltiples peligros.

“Un niño en situación de criadazgo tiene altas posibilidades de ser víctima de maltrato y de abuso sexual. Se podría considerar que esta práctica es una antesala a la explotación sexual”, dijo el ministro a BBC Mundo.

Esclavitud infantil

La historia del criadazgo encuentra su origen en la guerra de la Triple Alianza y, posteriormente, en la del Chaco. Debido a que las familias quedaron desmembradas producto de los conflictos, las madres pobres mandaban a sus hijos con familiares para cubrir sus necesidades básicas y permitirles la educación.

Con el tiempo la práctica se fue desvirtuando. Los niños y adolescentes ya no eran enviados con sus parientes, sino que se entregaban a familias de buen nivel socioeconómico. Así, poco a poco, la idea de dar una mejor calidad de vida y educación se fue perdiendo.

El principal problema sería que las casi 20 horas de trabajo diario son incompatibles con los deberes de la escuela, por ese motivo, los “criaditos” abandonan la educación y se mantienen únicamente trabajando hasta cuando se marchan de esos hogares, ya en la mayoría de edad.

Esos datos dejan en evidencia que no se trata de alguna forma de adopción, como quieren creer algunos sectores en Paraguay. Al no haber traspaso de tutela, los niños cedidos trabajan todo el día, sin regulación, explica Unicef.

Por eso el desafío es acabar con la práctica. Sin embargo, el tipo de trabajo estaría tan arraigado culturalmente que sería difícil de prohibir, según vaticinan algunos de sus contrarios.

Sobre el proyecto, la diputada Olga Ferreira explicó que buscan incluir sanciones severas a los responsables de castigar a los niños, a fin de evitar que se continúen registrando este tipo de hechos que pueden acabar en muerte como sucedió recientemente con una menor de 14 años.

 

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