¿Qué canción de Paul McCartney trastornó para siempre la música de las películas de James Bond?

La canción de 1973 se convirtió en un hit mundial, fue nominada a un Oscar y se transformó en el primer tema de rock en una película del agente 007.

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En 1973, los productores de las películas de James Bond, Harry Saltzman y Albert Broccoli, buscaban una canción principal para “Live and Let Die” (“Vive y deja morir”), la octava película de la franquicia cinematográfica del agente 007. Acudieron a un músico que sabía, el ex Beatle Paul McCartney, quien pidió que le enviaran una copia de la novela de Ian Fleming. “La leí y pensé que estaba bastante bien. Esa tarde escribí la canción y fui la semana siguiente y la hice… Fue un trabajo para mí en cierto modo porque escribir una canción con un título así no es lo más fácil que hay”.

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Se cuenta que tras componer la canción, Macca envió un demo que había grabado con su banda, Wings. A los dos productores les encantó la música, pero, siguiendo la tradición de las baladas de las películas de James Bond anteriores, Harry Saltzman deseaba contratar a una cantante femenina de soul como Shirley Bassey o Thelma Houston para grabar la versión final del tema, relegando a Paul sólo al papel de compositor.

Cuando le comunicaron la idea de Saltzman, McCartney se mostró inflexible: “O la canta mi banda Wings, o no hay canción”. Los productores, con reticencia, aceptaron.

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Macca se salió con la suya y, tras grabar la versión definitiva de la canción con los Wings en los AIR Studios de Londres, demostró que la razón estaba de su parte. “Live and Let Die” se transformaría en la canción Bond más exitosa hasta ese momento, alcanzando el segundo puesto en el Billboard Hot 100 de los Estados Unidos y la novena posición en la UK Singles Chart.

También se convirtió en la primera canción Bond en ser nominada al Premio de la Academia a la Mejor Canción Original, aunque McCartney finalmente perdería el premio frente a la canción “The Way We Were” de Barbra Streisand. De todos modos, se consoló ganando un premio Grammy en 1974 al Mejor Arreglo Acompañando a Vocalista(s).​

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Al cabo, “Live and Let Die” no sólo se convertiría en un hit internacional sino que también se transformó en el primer tema de rock en una película del agente 007, rompiendo la anquilosada fórmula de las baladas orquestales e inyectándole savia nueva a la saga de James Bond para los años siguientes.

Video Paul McCartney & Wings: “Live and Let Die” (1973):

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