Piratas en el Río de la Plata: Viejas historias que parecen sacadas de famosas novelas

Es sorprendente que el ataque de una flota pirata a Buenos Aires haya culminado en distribución de panfletos y pintadas políticas.

Guía de: Argentina

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Piratas holandeses. Pintura sin datos.

Contrariamente a la percepción general, la piratería no fue privativa del Caribe. El estuario del Río de la Plata también fue escenario de saqueos, naufragios y dramáticas acciones que incluyeron combates navales y terrestres, acciones comando y reiterados intentos de invasión, incluyendo hechos tan sorprendentes como desparramar hojas de papel con herejías e inscribir insultos en las piedras de la costa.

Una de piratas

El entonces gobernador de Buenos Aires, capitán Francisco de Céspedes, en 1628, recibe noticias de que una fuerte flota holandesa había sido avistada frente a Maldonado, en lo que actualmente es Punta del Este, en Uruguay, apenas a unos 250 kilómetros de Buenos Aires. De inmediato toma medidas de defensa del puerto y la ciudad, solicitando el envío de fuerzas auxiliares desde Santa Fe y Tucumán.

Poco después las naves holandesas son avistadas rumbo a Buenos Aires. Eran cuatro galeones fuertemente armados y dos pataches. El 5 de septiembre, a plena luz del día, una de las naves menores se posicionó a la vista de la ciudad. La bajante, quizás junto con los múltiples bancos de arena, la mejor defensa de la ciudad ante ataques desde el río, impidió que se acercara más a la costa.

Herejías eran las de antes

Al caer la tarde, el resto de la flota estaba posicionada frente a la ciudad. La ciudad se preparó para la batalla. Pero… luego de pasar la noche en extrema tensión, al amanecer la flota holandesa izó sus velas retirándose. Nunca fue posible saber los motivos de tal decisión.

Lo que sí consta en algunos informes es que al menos una de las naves de los holandeses se desplazó unos pocos kilómetros más al norte, hasta lo que ahora es la costa de Vicente López, lugar por donde entonces pasaba el Camino Real que llevaba a la ciudad. Desembarcaron, dejando allí inscripciones ofensivas en las piedras y desparramando “impresos llenos de herejías” en castellano, con leyendas contra España y vehementes incitaciones para que estos pueblos se rebelasen contra la corona española.

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Navios Holandeses Atacando uma Fortaleza Portuguesa en Brasil. Pintura de Adam Willaerts, 1630

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