Gonzalo Pérez: 2011, profundos cambios individuales y colectivos

¿Por qué?, ¿cómo?, ¿hacia dónde? Son las preguntas de muchos sobre los procesos de transformación planetarios que vivimos. El reconocido astrólogo chileno respondió estas y otras preguntas sobre un año que se asoma muy intenso.
Gonzalo Pérez

Foto: Equipo Astrología y Destino

Gonzalo Pérez, astrólogo, psicólogo transpersonal y autor del libro "Un espejo cósmico".

“No sé si la configuración entre las energías de este año indican terremoto telúrico, concreto, de la Tierra; pero sí sé que va haber un terremoto en todos los ámbitos de la experiencia humana”, afirmó el destacado astrólogo chileno Gonzalo Pérez en enero de 2010, en sus ya clásicas conferencias para iniciar el año, en Santiago. Y, como vemos, fue bastante profético, con todo lo que vino después, no sólo en Chile.

Y este 2011 la expectación crece, pues luego del agitado 2010 que muchos vivimos, todos queremos saber o confirmar si este año marcará un cambio positivo. Y, al parecer, por el título de su conferencia, este astrólogo ve con optimismo el nuevo ciclo, pues la enuncia como “El 2011, el año inesperado, el año en que irrumpe el amor”. ¿Qué tal? Aquí va un primer resumen de su mirada sobre este ciclo inquietante y único que ya estamos viviendo.

Al igual que algunas tradiciones espirituales, Pérez hace hincapié en un fenómeno bastante evidente y significativo que estamos protagonizando: la unión, la armonización de lo masculino y lo femenino como sello de este tiempo a nivel planetario, donde ambos arquetipos –hacer versus ser, pensar versus sentir, conquistar versus cuidar, etc.- se unen y se acompañan, dándonos a todos la posibilidad de abrazar una era más integral en nuestra vida. Para él, este tiempo de cambio actual de la humanidad empezó hace un rato: en 1969, con la épica y simbólica llegada del hombre a la Luna. La “conquista” –masculina- de uno de los grandes íconos femeninos, este satélite natural, cíclico, pasivo, cadencioso, mágico, nocturno; “es el momento histórico en que comienza para la humanidad el retorno de lo femenino, del alma, de lo inconsciente”, afirma.

Además, ve en dicha llegada a la Luna la validación de la inteligencia emocional en el colectivo, “ese conocimiento relacionado a la interacción humana y a nuestra intuición”, no a la teoría o capacidad intelectual y que hoy incluso es motivo de estudios científicos, al tiempo que llena páginas de exitosos libros en numerosos países.

De la revolución de las flores a la revolución del alma

Si alzamos una carta astral de este año 2011 y la comparamos con una de mediados o fines de los ‘60 hay emplazamientos parecidos: “El año 1969 la configuración planetaria que estaba alineada con la Tierra era de una gran potencia. Estaba Urano unido a Plutón y juntos dejaban el descalabro en nuestra sociedad, en nuestra estructura conservadora. Los años ‘60 fueron la época más revolucionaria, desatada, que más cambió todo lo establecido en la historia reciente”, recalca Pérez.

Gonzalo Pérez

Foto: AFP

Gonzalo Pérez ve en la llegada del hombre a la Luna el retorno de lo femenino y poderoso agente de cambio en nuestra historia reciente.

Hoy el cielo vuelve a presentar una configuración parecida, pero en otro tono, pues lo iniciado en ese tiempo, hoy muestra sus frutos. Ahora Plutón y Urano estarán en cuadratura, en ángulo recto. ¿Qué significa? “Las energías, los proyectos, las semillas arquetípicas sembradas en el alma colectiva entonces, ahora les toca brotar. Saturno opuesto a Urano cuadrado con Plutón, Júpiter en este momento en conjunción total con Urano, es una configuración de una potencia impresionante. El 2010 conocimos esta potencia en su versión demoledora -con pesimismo y miedo-, lo que pasó el 2010 es ese rugido parecido a los ‘60 donde se desploman las estructuras obsoletas, todo lo que obstaculiza la expresión de lo nuevo se desmorona”. He aquí, entonces, la cantidad de terremotos personales (fuertes pérdidas, enfermedades, frustraciones, duelos, revelaciones) y colectivos que muchos sentimos –y sufrimos- desde diferentes rincones del mundo.

Pero no sólo eso. Pérez, además, se refiere a la decadencia de varios ámbitos de la vida que estamos presenciando y que darán paso a un nuevo orden: la educación, la iglesia o religiones, la política y la economía, ya no son un referente “eje” ni ofrecen la solidez de antes. Todo está cayendo y transformándose, pero aún no sabemos en qué devendrán y cómo.

¿Y qué se vislumbra ahora? Se pregunta y se responde este astrólogo: “Un estallido de creatividad formidable, pues hace tiempo que no tenemos nada nuevo (…) el 2011 tenemos una convergencia de energías que nos hablan inequívocamente de una transformación cerebral, de un salto de conciencia. Todos los vectores apuntan a una sola cosa: cambio inmenso. Pero no es un cambio en lo de afuera, esto sigue desmoronándose -no la vida, ella permanece- lo que se deshace es el llamado sistema”.

Pero hay una diferencia en esta transformación que ya estamos viviendo, como él bien advierte: “El cambio inmenso es primero de percepción –de la realidad y del sentido de la vida-, un cambio nuestro; es colectivo pero que se da individualmente (…) ya no como masa, es colectivo porque estamos todos unidos por dentro –desde el alma-, pero requiere de opción individual, de voluntad propia y de trabajo personal”.

(Continuará)

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