Mercurio está retrógrado: a practicar la paciencia

Entre el 3 y 26 de agosto 2011, el planeta de la comunicación estará “escondido” y puede jugarnos más de una mala pasada en lo cotidiano, junto con entorpecer el flujo de algunas cosas, pero también nos invita a una reflexión.

El ágil Mercurio, hijo de Júpiter (Zeus) era el dios del comercio y las fronteras, de los viajeros, pastores, escritores, oradores y mensajeros, por estos días hace un receso, se esconde de nuestra mirada desde la Tierra, dándonos a todos una pausa en varios procesos.

Como regente de Géminis (más marcadamente que de Virgo), es portador de la comunicación, las ideas y el intercambio; cómo conocemos el mundo, los desplazamientos, el pensamiento lógico y más. Todo esto entre en un receso. Las alas de Mercurio vuelan poco y lo hacen en sentido contrario pues, simbólicamente, ya tenemos demasiada información y es tiempo de asimilarla antes de seguir.

Mercurio

Foto: El Mercurio

Podemos aprovechar este tiempo en Mercurio para volcarnos hacia dentro y mirar en qué estamos.

Por lo tanto, entre el 3 y 26 de agosto, todo lo relativo a Mercurio puede atascarse, enredarse, volverse lento o confuso.

¿Cómo vivir estas semanas de agosto 2011?

Si la comunicación y todo lo relativo a ella entra a una pausa, hay que observar cuál es la oportunidad frente a esto y cuáles son las precauciones que debemos tomar.

Aquí van algunos ejemplos de los efectos de este tránsito astrológico: podemos ir a pasear y llueve, tener que firmar algo y los papeles no llegan, hacer un trámite y el sistema se cae, ir a comprar y no llevar el dinero, comprar algo importante y que se den problemas posteriores con los documentos, quedar para una reunión y los invitados no entendieron bien la hora o el lugar, querer viajar y olvidar un documento importante, desear llegar a la hora al concierto y el taco nos toma más de lo imaginado, hacer una gran oferta en la tienda y los clientes no la compran, etc., etc.

Con Mercurio alicaído no es bueno comenzar negocios ni nada comunicacional y, en caso de tener que hacerlo, es necesario tomar precauciones.

En un nivel práctico, hay que fijar y chequear bien los detalles, evitar firmas importantes, tener siempre un plan B por si las cosas no resultan, confirmar los datos que recibimos, sacar copias de documentos que obtengamos o despachemos y, si se puede, esperar para algunos desplazamientos o tratos importantes.

En un nivel más profundo, es bueno bajar nuestras expectativas de los resultados de cualquier esfuerzo o emprendimiento, ser muy flexibles frente a los obstáculos y evitar la rabia por lo que no resulta; respirar profundo frente a la lentitud que puede ocurrir en lo cotidiano, junto con practicar la paciencia; detenernos, tomarnos las cosas con más calma.

Esta pausa de Mercurio también puede serlo para nuestra vida. Puede ser un respiro para nuestra agitada mente que nunca para y, de esta forma, volcarnos hacia dentro y mirar en qué estamos, cómo y hacia dónde vamos. Además, podemos recurrir al buen humor, pues a este planeta le encanta reírse.

Esta vez Mercurio se detiene en Virgo, podemos aprovechar la pausa para ordenar nuestros espacios personales, desde el escritorio hasta la casa completa; también para analizar qué hábitos dañan nuestro bienestar físico y emocional e intentar dejarlos poco a poco, junto con observar cuánto dolor innecesario provocamos con la crítica hacia nosotros y hacia el resto.

El 9 de agosto pasará a Leo, entonces podemos revisar nuestra impulsividad, divertirnos de otras formas más creativas y menos neuróticas; también será momento de observar nuestro hablar compulsivo y aguantar  el silencio como una oportunidad en vez de un vacío para el ego.

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