Mercurio está retrógrado: Sepa qué hacer si se atascan sus planes

Relájese entre este 21 de agosto y hasta el 12 de septiembre, pues el planeta de la comunicación deja de verse por unos días desde la Tierra y esto tiene sus consecuencias en lo cotidiano.

Por estos días si tomamos un telescopio y miramos al cielo, hay un planeta que falta: Mercurio. Este inquieto cuerpo celeste, dadas las inclinaciones del eje terrestre, juega a las escondidas y deja de verse durante unas semanas. Es decir, es un mal momento para la comunicación. ¿Por qué?

Mercurio

Foto: queciencia.com

Aún deberemos enfrentar un periodo más sin Mercurio a la vista, por lo tanto es bueno saber qué hacer en estos casos.

La astrología –antigua ciencia y no algo “místico”- trabaja con símbolos y analogías. Este planeta fue designado con el nombre del dios Mercurio (Hermes para los griegos), el mensajero alado, deidad de los viajeros, comerciantes, literatos, oradores e inventores.

Desde ahí rige la comunicación, las ideas y el intercambio; cómo conocemos el mundo, los desplazamientos, el pensamiento lógico y más. Todo esto hoy está en receso. Las alas de Mercurio vuelan poco y lo hacen en sentido contrario pues, simbólicamente, ya tenemos demasiada información y es tiempo de asimilarla antes de seguir.

Por lo tanto, todo lo relativo a Mercurio puede atascarse, enredarse, volverse lento o confuso.

Este 2010 la primera retrogradación ocurrió entre el 18 de abril y el 11 de mayo. La segunda es ahora entre el 21 de agosto y el 12 de septiembre; y la última será entre el 10 y el 30 de diciembre.

¿Qué hacer estos días?

Les cuento. Durante la retrogradación de Mercurio en otoño, acompañé a un amigo a comprar cosas para su casa nueva. Decidió obtener la tarjeta de la tienda. Le dije: fíjate bien en qué dice el contrato porque, ya sabes, Mercurio está retrógrado. Nos reímos y leyó todo con detención. Las cosas llegaron bien en los plazos de despacho. Al mes siguiente él estaba enojado porque la vendedora puso otra fecha de pago para la tarjeta y era un lío pagar a mediados de mes e ir a tramitar el cambio. Cuando me contó, nos miramos y nos reímos con un dejo de rabia y sarcasmo y dijo: “ya sé, Mercurio que andaba no sé por dónde”. “Es que no andaba” –repliqué.

Así es,  aquí van algunos ejemplos de los efectos de este tránsito: podemos ir a pasear y llueve, tener que firmar algo y los papeles no llegan, hacer un trámite y el sistema se cae, ir a comprar y no llevar el dinero, comprar algo importante y que se den problemas posteriores con los documentos, quedar para una reunión y los invitados no entendieron bien la hora o el lugar, querer viajar y olvidar un documento importante, desear llegar a la hora al concierto y el taco nos toma más de lo imaginado, hacer una gran oferta en la tienda y los clientes no la compran, etc., etc.

Con Mercurio alicaído no es bueno comenzar negocios ni nada comunicacional y, en caso de tener que hacerlo, es necesario tomar precauciones.

Mercurio

Foto: blogs.que.es

En estas semanas es bueno mantener la serenidad y nos frustrarse por las cosas que no resulten.

En un nivel práctico, hay que fijar y chequear bien los detalles, tener siempre un plan B por si las cosas no resultan, confirmar los datos que recibimos, sacar copias de documentos que obtengamos o despachemos y, si se puede, esperar para algunos desplazamientos o tratos importantes.

En un nivel más profundo, es bueno bajar nuestras expectativas de los resultados de cualquier esfuerzo o emprendimiento, ser muy flexibles frente a los obstáculos y evitar la rabia por lo que no resulta; respirar profundo frente a la lentitud que puede ocurrir en lo cotidiano, junto con practicar la paciencia; detenernos, tomarnos las cosas con más calma.

Esta pausa de Mercurio también puede serlo para nuestra vida. Puede ser un respiro para nuestra agitada mente que nunca para y, de esta forma, volcarnos hacia dentro y mirar en qué estamos, cómo y hacia dónde vamos. Además, podemos recurrir al buen humor, pues a este planeta le encanta reírse.

Y, como esta vez Mercurio se detiene en Virgo, podemos aprovechar la pausa para ordenar nuestros espacios personales, desde el escritorio hasta la casa completa; también para analizar qué hábitos dañan nuestro bienestar e intentar dejarlos poco a poco, junto con observar cuánto daño innecesario provocamos con la crítica hacia nosotros y hacia el resto.

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