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Prueba en un Camaro SS 2012: 100% Musclecar

Es un clásico estadounidense por donde se le mire, mantiene intactas las raíces de las primeras generaciones de Musclecars. Un gran motor y potencia por montones destacan en este deportivo.

Guía de: Autos

Los Musclecars, comenzaron a aparecer en la segunda parte de los años sesenta, como respuesta al crecimiento del mercado de jóvenes que buscaban deportivos de altas prestaciones, pero con precios asequibles.

La respuesta fueron modelos de las principales compañías de EE.UU. dotados con sedientos motores V8 de gran cilindrada, torque y potencia, pero con poco desarrollo en otras áeras, como frenos, suspensión e interiores. Éstas características en Europa eran tremendamente penalizadas por los usuarios, lugar desde donde se dice que los Musclecars, no doblan ni frenan, pero en EE.UU. tales características no eran necesarias, ya que sus carreteras y caminos, generalmente rectos, eran muy amplios, sin necesidad de tomar curvas a gran velocidad.

Lo importante, siempre fue, llegar primero a la próxima esquina o viajar a altas velocidades por las extensas carreteras.

Estas raíces se mantienen perfectas en este Camaro SS. Posee un motor V8 de 6200 cc, que eroga más de 400 caballos de potencia.

Exterior

Sus angulosas líneas lo hacen muy agresivo, apoyado de su gran volumen y dimensiones, tiene una presencia difícil de ignorar. Llama mucho la atención, sobre todo de entusiastas niños que se emocionan al verlo pasar (recordemos que fue protagonista de la saga de Transformers “encarnando” a Bumbleee, el fiel amigo de Optimus Prime).

Sus llantas, de 20 pulgadas, pasan “desapercibidas” con el gran tamaño del auto, tema que es un gran problema. Es difícil de maniobrar en curvas cerradas y necesita de bastante espacio para moverse o estacionar.


Interior

Tiene 4 plazas bastante cómodas y un maletero suficiente para hacer cualquier compra doméstica sin problemas. Su volante es bastante grande, por lo que no da una sensación de agilidad, pero sí una sensación muy retro, acompañado de grandes y vistosos instrumentos como el velocímetro y tacómetro, inspirados en ediciones de hace más de 30 años.

Además hay 4 indicadores de distintas cifras medibles en el auto, como la carga de alternador, la temperatura del aceite de caja de cambios y la del motor, todos estos, en una posición poco entendible, ya que para mirarlos hay que bajar completamente la vista, siendo imposible mirarlos de reojo.

Al sentarse al volante, la primera sensación es de encierro, los espejos, que por regulación son más grandes, están e una posición adelantada y quitan gran visibilidad, el parabrisas es corto y pequeño, al igual que las ventanas laterales, por lo que es muy difícil distinguir su proporción  y evitar tocar cunetas y detalles de ciudad.

Aunque el asiento sea regulable en altura, es imposible generar más vibilidad, ya que se “choca” con el techo al regular la altura.

Sus asientos son cómodos y su equipo de sonido (Boston) bastante destacable. Incluye un proyector de información para el parabrisas delantero, que puede ser muy útil para controlar la velocidad en carretera, el que es afortunadamente regulable en posición y contraste, ya que puede llegar a ser muy molesto.

Tiene un excelente aislamiento de ruido, tanto así, que se extraña escuchar con mayor vigorosidad el motor V8, que es agradable si se exige, pero no sorprendente del todo.


Conducción

La versión probada era automática con mandos al volante en opción manual. La potencia de su motor se nota desde regímenes bajos, por lo que no es necesario acelerar mucho para tomar grandes velocidades. Los frenos son suficientes al tacto, pero no hay que esperar una respuesta vigorosa de ellos.

Su dirección es ágil pero su ángulo de giro es similar al de una camioneta de grandes dimensiones, por lo que para girar en U se necesita bastante espacio.

La suspensión del Chevrolet Camaro SS 2012 es rígida, pero no incómoda, ya que cuenta con una amortiguación suave, muy cómoda incluso en caminos irregulares.

En curvas rápidas tiene una gran tendencia al sobreviraje, aunque con el control de tracción conectado se pasan sustos “limitados” o bien podría llamarse diversión controlada, ya que no actúa tan rápido como uno podría esperar dejando  un rango interesante de deslizamiento.

Su caja de cambios es poco apropiada, para ser un deportivo de tantas prestaciones, es suave y de reacciones lentas, carece de esa brutalidad golpeada de modelos italianos o la naturalidad de una caja mecánica. Ayuda poco en el frenado, ya que no retiene bajando marchas y si uno lo hace de manera manual, el motor sólo sube de revoluciones sin retener la marcha, por lo que se depende absolutamente de los frenos.

El torque presente en el motor de 6.2 litros del Camaro SS es constante en todas las zonas de aceleración, incluso a altas velocidades es fácil sentir la potencia.

Conclusión

Es un modelo absolutamente retro y puro desde sus raíces, carece de detalles de alta calidad, pero es un deportivo puro con un gran motor y gran potencia disponible, realmente hecho para ser disfrutado en carretera, aunque su consumo promedio no sobrepase los 7 km/lt.

Lo Bueno

  • Gran potencia y torque
  • Diseño atractivo
  • Sistema de Sonido
  • Pantalla proyectada
  • Control de tracción
  • Gran maletero

Lo Malo

  • Visibilidad hacia el exterior
  • Caja de cambios poco ágil (versión automática)
  • Consumo siempre elevado
  • Baja calidad de detalles y materiales
  • Dimensiones muy grandes

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