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Driblear, una técnica clave para controlar el juego

Es tan relevante que en todos los entrenamientos los jugadores tratan de mejorar para lograr una perfecta unión entre el rebote que le dan al balón y sus desplazamientos dentro de la cancha.
Driblear

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El dribbling correcto del balón implica que el jugador tiene la cabeza erguida y no va mirando el rebote de la pelota contra el suelo de la cancha.

En el básquetbol hay muchas técnicas que pueden permitir a un jugador destacar por sobre sus rivales. Ya sea que se usen por separado o mezclándolas, el que las domine tiene buena parte del camino avanzado, aunque no hay que olvidar que siempre juegan factores distintos como la velocidad, el autocontrol o la capacidad de tomar las decisiones correctas en el momento justo.

Sea en la FIBA, la NBA o  en la Dimayor chilena, dentro de las técnicas que existen en el básquetbol , una de las más importantes es la capacidad de driblear de los jugadores. El dribleo, del inglés dribbling (regatear), consiste en hacer rebotar el balón entre el suelo y la mano del jugador.

El balón debe dar el bote a una altura que no debiera superar el pecho, teniendo en cuenta que la forma de desplazarse en la cancha de básquetbol generalmente implica que los jugadores se muevan encorvados para intentar descifrar y anticiparse a los movimientos del contrario.

La técnica de driblear es tan relevante que en todos los entrenamientos los jugadores practican y tratan de mejorar de manera de lograr un perfecta unión entre el toque que le dan al balón y los desplazamientos que tendrán dentro de la cancha.

El objetivo final es lograr que esta unión termine siendo instintiva y que la estrategia que el jugador dibuja en su mente finalmente pueda plasmarse exitosamente en el campo de juego.

Dentro de la cancha, hay jugadores que dominan mejor está técnica, aunque todos deben tener, al menos, un manejo aceptable para no perder el control del balón.

El jugador que por naturaleza debe dominar el dribbling es el conductor o base, que es quien en definitiva ordena el juego dentro de la cancha y despliega al resto de sus compañeros de acuerdo a las jugadas planificadas.

Así, es posible ver que dentro de la cancha el base es quien da más botes a la pelota, precisamente porque es el que mejor debiera dominar la técnica.

Driblear

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El ataque es una de las posibilidades que permite tener un buen manejo con el dribling del balón.

Cuando se observa o se participa en un partido básquetbol, se verá que los jugadores que driblean bien no miran jamás cómo su mano hace dar botes a la pelota, sino que simplemente saben que esta volverá una y otra vez a su control porque el movimiento y la fuerza que se le imprime al balón simplemente pasa a ser parte del dominio del basquetbolista.

La vista la reservan para observar cómo moverse en la cancha y los movimientos en el equipo propio y el contrario, por lo que permanecen con la cabeza erguida.

Así como el base o conductor es el que mejor domina el dribling, generalmente los jugadores más altos como los pívots suelen ser más torpes con esta técnica (aunque con honrosas excepciones, obviamente). Por lo anterior, cuando ganan un rebote, de inmediato se lo entregan al conductor para que este, utilizando el dribbling, vuelva a poner orden dentro de la cancha.

Para entender bien la importancia del dribling, debemos conocer que esta técnica permite:

  • Avanzar junto con el equipo hacia aquellas áreas de la cancha a las que nos interesa llegar con la misión  de convertir en el cesto contrario.
  • Dar el ritmo de velocidad o lentitud que calce mejor con la estrategia del juego que hemos planificado, así como marcar las pausas cuando estamos atacando.
  • Tener el control del balón es siempre lo mejor para cualquier equipo, y una buena forma de conseguirlo es a través del dominio de la técnica del dribling.
  • También permite a eludir y dejar en el camino a los rivales que están marcándonos en la cancha.
  • Dar forma adecuada, en los tiempos y espacios que planificamos, a un ataque en el campo rival.
  • Crear los espacios desecados para una buena posición de lanzamiento, que puede ser de dos o tres puntos si es que las condiciones lo permiten.

Aunque el dribling es clave, la importancia de su uso combina otras técnicas que son parte de la llamada posición de la “triple amenaza”, consistente en driblear, hacer un pase o lanzar.

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