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Manute Bol, la vida del jugador más alto en la NBA

Nacido en Sudán, Manute Bol cautivó las miradas de todos quienes tenía alrededor por su gran tamaño y personalidad. Todos querían a Manute, pero tuvo una vida sufrida por el drama vivido en pueblo natal. Esta es la vida de una persona que nos dejó un legado que pocos olvidarán.

Manute Bol pertenecía a la tribu dinka en Sudán. Estaba destinado a ser jefe de la tribu por su familia, pero le hablaron de baloncesto. Una persona le comenzó a enseñar los principios básicos de este deporte, pero en el primer entrenamiento, Manute intentó hacer una clavada. Tras lograrlo se rompió 4 dientes, ya que se les quedaron enganchados en la malla del aro. Aunque usted no lo crea, Manute Bol medía 2 metros 31 centímetros.

Al viajar a Estados Unidos en búsqueda de nuevas oportunidades que podría prestarle el Basquetbol, su pasaporte decía que medía solo 1 metro 58 centímetros. Los oficiales le consultaron por qué tenía estos números, a lo que Manute respondió que los oficiales en Sudán lo midieron sentado antes de salir. Ya en EE.UU., era casi un analfabeto. No sabía leer ni escribir. Tampoco tenía dominio del inglés. Es por esto que fue seleccionado por una universidad de segundo nivel en la que era imposible que las miradas no fueran hacia él.

Manute Bol

Foto: AP

Manute Bol medía 2 metros 31 centímetros.

Su mayor destreza: los tapones. Fue reconocido en toda la liga universitaria como una máquina taponera. A uno de estos partidos asistió el Presidente de los Washingtons Bullets y quedó impactado por su estatura. Tanto fue su asombro, que fueron los Bullets quienes lo llevaron a la NBA, seleccionándolo en el Draft de 1985 en el puesto 31.

Ya en Washington, intentaron que engordara y consiguiera masa muscular, ya que solo pesaba 85 kilos. Intentaron de todo: Máquinas de ejercicios, dietas ricas en calorías, etc, pero no lograron que subiera ni un kilo más. Parecía que se iba a quebrar.

Rápidamente se hizo conocido por su habilidad de realizar tapones en los partidos. Tanta era su fama que los jugadores de Boston Celtics, en el primer encuentro que enfrentaron a Manute, apostaron 600 dolares a quien lograra hacer una clavada sobre él. Nadie lo consiguió, ya que recibieron 9 tapones en ese partido por cortesía de la casa. Durante esa primera temporada, Manute terminó con 387 tapones, todo un record para la liga. Para continuar con la atracción de Manute en los Bullets, estos reclutan al jugador más pequeño de la NBA, Tyrone Bogues, de tan solo 1 metro y 59 centímetros. Manute terminó con un promedio de 4,9 tapones, 3,7 puntos y 5,9 rebotes.

Pero en 1991 la atención de Manute volvió a su tierra. En Sudán comenzaba una guerra entre las regiones del norte y sur. Las fuerzas armadas del norte arrasaron con la gente pobre del sur, donde miles de personas perdieron la vida de manera horrible. Muchas otras arrancaron en búsqueda de cruzar la frontera. Se sabe que 30.000 niños llegaron a Etiopía en precarias condiciones. Al conocer todo esto, Manute Bol viaja a Sudán y conoce a los “niños perdidos”. Después de 2 días que volviera a EE.UU., aviones de la ONU lanzaron alimentos a las tribus de la gente de Sudán para que pudieran sobrevivir. Esta ayuda fue gracias a las gestiones de Manute y los alimentos fueron financiados por él.

De vuelta en la NBA, Manute Bol es cambiado a los Golden State Warriors. Su compañero y futura estrella de los New York Knicks, John Stark, quedó sorprendido cuando en un entrenamiento vio a Manute entrenar lanzamientos de 3 puntos. Ahí se enteró que el entrenador conversó con Manute y le dijo: “Todos esperan que juegues en la zona pintada por tu estatura. Nadie te saldrá a marcar al triple. Esa es tu oportunidad”. Y Manute no lo defraudó. La NBA estaba impactada al ver a un jugador de 2.31 lanzar triples de una manera poca ortodoxa, pero a veces, efectiva. En esa temporada, Bol anotó 20 de 91 triples.

La última gran temporada de Manute fue en los Philadelphia 76ers el año 1993. Ya 2 años más tarde se retiró de la NBA aquejado por una artritis que hacía incompatible su salud con el deporte. En un partido memorable de la NBA, en menos de 10 segundos realizó 4 tapones a los Orlando Magic. Una vez fuera de las canchas, Manute comienza a contarle al mundo las injusticias y pérdidas humanas que pasan en Sudán.

Manute Bol

Foto: AP

La especialidad de Manute Bol eran los tapones, por lo que intentar lanzar cerca de él era un gran riesgo. En la foto el gran patrick Ewing intenta pasar al sudanés.

El fundamentalismo islámico se instala en ese país, encabezados por Osama Bin Laden. Manute es invitado por el gobierno de Sudán al país para realizar unas negociaciones de paz con las fuerzas opositoras, pero tales negociaciones resultaron ser una trampa para que Manute se convirtiera al Islam. Tras la negación, Manute fue condenado a arresto domiciliario. Tras 4 años y para evitar un conflicto internacional, Sudán deja libre a Manute, quien regresa a EE.UU.

Quiebra económica

Ya de vuelta, Manute debe enfrentar otro problema: Su quiebra económica. No tenía ningún dólar con que mantenerse. Se dice que todo el dinero que tenía Manute fue parar a las miles de familias de Sudán. Aún sin dinero, Manute quiere cumplir su sueño: construir colegios en todo Sudán sin importar la religión. Durante la guerra perdió más de 250 familiares, pero aún así no tenía rencor a los asesinos del norte y los consideraba hermanos.

En Junio del 2004, Manute pasa varios días en coma tras sufrir un grave accidente de tránsito. Se rompe un brazo, una pierna y el cuello. Después de esto, su salud nunca fue la misma. Durante su recuperación llega el término de la guerra en Sudán. Ya en la primavera del 2010, Manute viaja a Sudán para ver con sus propios ojos lo que estaba pasando con su gente. El permanecer tanto tiempo en Sudán, recibiendo medicina no acorde a sus necesidades, hizo que su salud empeorara cada día más. En estas tierras ya adquiere el Síndrome de Steven Johnson.

Salud delicada

Regresa a EE.UU. para recuperarse y poder volver cuando se realizara un referéndum. Ya en EE.UU., los médicos poco podían hacer. La salud de Manute era muy delicada. Un fallo renal desencadenó una serie de otras afecciones que hicieron que el 19 de Junio del 2010, en Virginia, Manute Bol muriera. Fue enterrado en su aldea natal, en Sudán. Para el funeral, miles de personas salieron a despedirlo, sabiendo que fue su salvador. Esta despedida parecía casi como si fuera un jefe de Estado.

De los niños que arrancaron a Etiopía, 2.500 viven en EE.UU. realizando sus vidas de forma normal. El 9 de Enero del 2011, el 99% de la población de Sudán está de acuerdo en que el Sur debe ser un país independiente. Se llegó a un acuerdo para que el 9 de Julio del 2011, Sudán del Sur pase a ser un nuevo país. El sueño de Manute, la construcción de colegios por todo Sudán sin importar su religión, está a cargo de la organización Sudán Sunrise.

Les dejamos un mix de jugadas de este gran hombre, Manute Bol.

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