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Naseem Hamed: “El Príncipe”, la historia de un campeón deslumbrante

Todo en su persona era espectáculo y demostración de su grandeza, no solo sus entrevistas, su vestimenta colorida también era fiel reflejo de su amor por el show.

Naseem Hamed: El Príncipe. El arrogante, payaso e increíblemente talentoso boxeador británico que eclipsó el mundo de los súper livianos en los años 90’.

Naseem Hamed es de esas personas que uno idolatra o ama odiar. Este boxeador de nacionalidad inglesa, pero de origen yemení, provocó al mundo del boxeo con un estilo único y espectacular.

Naseem Hamed

Foto: Reuters

Dentro de las categorías más livianas del boxeo, como los Pluma, Gallo y Super-gallo, logró destacar porque simplemente estaba fuera de la media, no solo en el mundo del boxeo, también como espectáculo. Su personalidad arrogante y egocéntrica enfurecía a sus rivales y a comentaristas más conservadores antes de cada pelea.

Todo en su persona era espectáculo y demostración de su grandeza, no solo sus entrevistas, su vestimenta colorida también era fiel reflejo de su amor por el espectáculo. Reconocido por sus grandes entradas hacia el ring de gran parafernalia, no escatimaba gastos para lograr un show más allá de una pelea. Siempre bailando para su público, con escenografía tipo cementerio acompañado de la canción “Thiller” de Michael Jackson, arriba de una alfombra voladora, entre otros artilugios.

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Arriba del cuadrilátero

Dentro del cuadrilátero este Showman seguía con el juego, con un estilo totalmente fuera de lo común, su guardia baja, agilidad y velocidad eran demostraciones que frustraban a cada rival que peleaba. Esquivaba cada golpe con su velocidad y reflejos, a la par que pareciese que este pequeño hombre poseía una columna vertebral elástica. Tenía una pasión por el peligro que pocos entrenadores hubieran aguantado, lo compensaba con un tremendo poderío en sus manos, muy poco usual para esa categoría de peso. Parecía un gato jugando con su presa hasta que se aburría de esquivar y terminaba noqueando a voluntad.

Logró ser campeón unificado pluma, defendió 11 veces su título y se convirtió ídolo en el reino Unido y Europa. Su único y gran tropiezo fue contra Marco Antonio Barrera, única pelea que perdió por decisión unánime. Luego de la derrota, volvió con una pelea más, que gano, pero ni siquiera llegando a los 30 años de edad, decidió retirarse y colgar los guantes.

La razón fue por presiones de su familia y dolores crónicos en manos y brazos.

Una corta, pero espectacular pelea para uno de los boxeadores más talentosos, arrogantes y polémicos adentro y fuera del ring. El príncipe Nas como le gustaba que lo nombraran, dejo un record de 36 victorias, 31 ganadas por nocaut y solo una derrota.

Acá un video como un pequeño ejemplo de su increíble talento como boxeador:

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