La siniestra noche en que encontraron a Philip Seymour Hoffman, en el baño y con una jeringa en su brazo

El actor tuvo una terrible muerte que se chocó de frente con su exitosa realidad como brillante actor

Guía de: Celebridades

WKCEJDOG7BGXJBTMESVH2NSUVA

Marche una verdad de perogrullo: los famosos son personas comunes, como el resto de los mortales. Si bien suena a obviedad, nunca está de más recordarlo: comen, duermen, se bañan y tienen amigos y parejas y momentos de soledad igual que todos. Tal vez solo una diferencia los distancia: si caen en una adicción, tienen mucho dinero para alimentarla.

Eso le ocurrió a Philip Seymour Hoffman, uno de los mejores actores de su generación (¿el mejor, tal vez?). El hombre cayó en las drogas y su billetera inflaba e inflaba el vicio, tal como el viento alimenta las llamas en un incendio. A los 46 años, y luego de estar 25 casi sin recaídas, el hombre sufrió la peor en 2014: la heroína.

Fue hace 7 años, un 2 de febrero de 2014 cuando lo hallaron muerto en su departamento de la forma menos glamorosa: en un baño de un edificio del callejón Wet Village en Nueva York, con una jeringa colgando del brazo y cincuenta papeles de heroína alrededor.

Sus últimas acciones: retirar 1200 dólares en seis transacciones de cajero automático. ¿Las usó para comprar la droga? Por la tarde había estado en Atlanta rodando para la última entrega de Los Juegos del Hambre; al terminar, envió un mensaje a su amigo David Bar Katz: “¿Vemos a los Knicks?”. No pudo ser. Los Juegos del Hambre tuvieron que recurrir a todo para estrenarse: Philip no había terminado de rodar escenas importantes.

259447.jpg-r_640_360-f_jpg-q_x-xxyxx

Lo cierto es que Philip había recaído ese año en la heroina, droga que había probado de joven, pero que a sus 46 fue mortal. Sus últimas encuentros con amigos había alarmado a estos: “Camina como un zombie”… comentaban en su entorno.

Poco antes del final, su esposa de siempre y madre de sus hijos, había tirado la toalla: “Él deseaba mucho mantenerse sobrio. Pero fue una lucha desgarradora para ver. Por primera vez me di cuenta que su adicción era más grande que nosotros. Pensé: no puedo resolver esto. Era el momento de dejarlo ir. Le dije: ‘No puedo monitorearte todo el tiempo. Te amo, estoy aquí por ti, y siempre estaré aquí para ti. Pero no puedo salvarte’, explicó Mimi O´Donnel. Así se apagaba la vida del actor. Hasta que llegó esa fatídica noche que puso el punto final.

Arrivals At The Orange British Academy Film Awards

 

Más sobre Celebridades

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios