Inicio » Ciencia » Equipo

¿La Luna se formó al interior de la Tierra? Nuevo planteamiento científico asegura que sí

Propuesta desarrollada por profesionales de la universidades de Harvard y California (Estados Unidos) explicaría diferencias entre ambos cuerpos celestes.

A lo largo de varias generaciones la humanidad se ha preguntado acerca del probable origen del único satélite natural de la Tierra, surgiendo así varias explicaciones, pero ninguna de ellas ha logrado atar todos los cabos sueltos. No obstante, una nueva propuesta parece llenar este vacío y postula que la Luna se formó dentro de la Tierra cuando ésta era solo una nube giratoria súper caliente de roca vaporizada, similar a una dona, en una etapa primaria conocida como “Synestia”.

A esta conclusión llegó un grupo de investigadores de las universidades de Harvard y California (Estados unidos), quienes dieron a conocer su insólita explicación.

“La nueva propuesta permite explicar diversas incógnitas sobre la Luna que son difíciles de resolver a través de teorías actuales”, sostuvo Sarah Stewart, docente de Ciencias Planetarias en la Universidad de California. “La Luna es químicamente semejante a la Tierra, pero con algunas diferencias. Y este es el primer modelo donde se puede combinar el patrón de composición de la Luna”, aclaró.

Hasta el momento, la teoría más aceptada por los científicos era un choque entre la Tierra primitiva y un cuerpo semejante a Marte llamado “Theia”. Esa poderosa colisión puso en órbita metal y roca fundida, que luego se fue fusionando para dar origen a lo que hoy conocemos como Luna.

Sin embargo, esta nueva propuesta implica la existencia de un nuevo objeto planetario llamado Synestia. Para el equipo conformado por Sarah Stewart y Simon Lock, estudiante de posgrado de la Universidad de Harvard, las synestias permanecen solo unos cientos de años. Durante ese lapso se encogen sumamente rápido mientras irradian calor provocando que el vapor de roca se condense en líquido, colapsando y dando origen a la formación de un planeta.

Foto: Probable synestia que formó la Tierra y la Luna. /abc.com

“Entonces, la Luna se forma al interior de la Tierra vaporizada a temperaturas de entre 4 y 6 mil grados Fahrenheit y a decenas de atmósfera de presión”. Para estos investigadores una de las mayores ventajas que ofrece este modelo es que hay diversas formas a través de las cuales se puede generar una synestia (así no sería necesario una colisión con un objeto de tamaño determinado).

Una vez formada la synestia de la Tierra, quedaron trozos de roca fundida flotando en el espacio. De esta forma, la roca de sílice vaporizada se habría condensado en la superficie de la synestia para posteriormente caer sobre la proto Luna, mientras la propia synestia de la Tierra se iba reduciendo de forma gradual. Posteriormente, la Luna surgió entre las nubes de la synestia que arrastraba su propia atmósfera de vapor de roca.

Esta sería la razón por la cual la Luna habría heredado la composición química de nuestro planeta al haberse formado dentro de él, pero, debido a esta formación a altas temperaturas, habría perdido aquellos elementos con más facilidad para ser vaporizados, lo cual originó las actuales diferencias que podemos encontrar en su composición.

Más sobre Ciencia

Comentarios Deja tu comentario ↓
Ver Comentarios