Inicio » Ciencia » Equipo

Refranes explicados por la ciencia: Increíble origen de dichos populares

Frases como “tener dos dedos de frente” o “del amor al odio un solo paso” tienen un fundamento concreto en la realidad.

Que las tradiciones populares acumulan mucha sabiduría, es una realidad. Si no, es cosa de conversar con alguna abuelita o con algún habitante del campo, quienes podrán desplegar su amplio conocimiento sobre cómo la naturaleza y sus recursos les sirven para mejorar su salud y su calidad de vida.

Una sabiduría que se extiende al lenguaje. Según el diario español ABC, los refranes no son simples frases ingeniosas, sino que envuelven toda una explicación científica y fisiológica. A continuación revisaremos tres de ellos.

Tener dos dedos de frente

refranes

Foto: Agencias

La frase “hay que tener dos dedos de frente”, usada para referirse a la capacidad de razonar frente a una determinada situación, tiene una explicación neurológica. Justo detrás de la frente se encuentra una región del cerebro conocida como lóbulo frontal, en la cual reside la capacidad de evaluar, planificar y tomar decisiones, además de almacenar las normas sociales.

Si el lóbulo frontal es dañado por un golpe o una herida, entonces la persona puede sufrir alteraciones en la personalidad, llevando a las personas a ser descuidadas, poco amables e incluso violentas.

Contar hasta 10 antes de…

¿Quién no se ha dicho esa frase antes de contestar un comentario desubicado, una ofensa o una amenaza? Y es que 10 segundos es el tiempo aproximado que demora una información en pasar desde la amígdala, una estructura del cerebro que procesa las emociones, a la corteza cerebral, considerada más racional.

De esta forma, contar hasta 10 nos permitiría evitar una respuesta instintiva ante un estímulo o amenaza, y dar tiempo al cerebro para que elabore una respuesta más racional.

Del amor al odio, un solo paso

Ambos sentimientos comparte las mismas estructuras neurológicas: elnúcleo caudado, que forma parte del sistema de recompensa del cerebro, y la ínsula, donde se produce la integración emocional y multisensorial. Estudios científicos han mostrado que el odio se origina de forma irracional en las mismas áreas donde nace la pasión amorosa.

Sin embargo, mientras el amor inhibe la actividad en la corteza cerebral, encargada del razonamiento, el odio la activa. Posiblemente esto ocurre para poder calcular mejor las acciones destinadas a dañar a la persona que concentra nuestro odio.

Más sobre Ciencia

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X